Anunciantes | Quiénes Somos | Suscríbase | Catholic Sentinel | EL CENTINELA ARCHIVO
El Centinela | Portland, OR Martes, 22 de Agosto de 2017
Peregrinos de Portland recorren las calles con la Virgen de Fátima Celebraciones por el Centenario de las apariciones de la Virgen de Fátima Misa Mariachi 2017 Cinco de Mayo 2017 Marcha del 1ro. de Mayo 2017 Conferencia Pastoral de Ministros 2017 Semana Santa 2017 Reliquia del Papa Juan Pablo II Caminando con Jesús PDX Rito de Elección 2015 Misa Maya con Arzobispo Alexander Sample Concierto 'Vive tu Fe' Misa Mariachi Cinco de Mayo Ordenación Obispo Peter Smith Canonización en Roma Semana Santa 2014 Misa del Santo Crisma Pascua Juvenil 2014-Turner, OR. Bring Them Home/Traerlos a Casa Libertad Religiosa Cinco de Mayo Visita del Papa a México y Cuba Ciudadanía para Mónica Diaz Virgen de Guadalupe 2011 Jornada Mundial de la Juventud- Madrid 2011 Misa Mariachi en el Cinco de Mayo con Arzobispo John Vlazny Terremoto y Tsunami en Japón Beatificación de Juan Pablo II Tornado en Aumsville, sureste de Salem Bicentenario de Independencia de México Congreso de Jóvenes de Portland Mundial Sudáfrica 2010 Terremoto en Chile Haití sumida en la destrucción Fiesta de la Virgen de Guadalupe Mes de la Hispanidad 2009 Visita de Obama al Papa en El Vaticano Papa en visita a Tierra Santa Posesión del Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama Bodas de Plata del Arzobispo John Vlazny Reunificación de la Familia Díaz Elecciones 2008 Beatificación en Roma Jornada Mundial de la Juventud 2008 en Sydney Ingrid Betancourt- Momentos de libertad Un año de la Redada en Portland-Junio 2008 Visita del Papa a Estados Unidos-Abril 2008 Galería de Fotos

Historia cambia

Inicio : Comunidad y Fe : Columnas Anteriores Arzobispo John Vlazny 22 de Agosto de 2017

5 de Octubre de 2012 3:58:00 PM
Un menor que ha sido traicionado en nuestra iglesia
La Dignidad del Trabajo
Nosotros los Obispos reconocemos que todavía hay muchas personas que están sufriendo por los problemas de la crisis económica y su efecto en la vida familiar.

Todavía no hay un número suficiente de trabajos adecuados. Demasiados de nuestros conciudadanos son desempleados, subempleados o viven en la pobreza. Es un gran fracaso de una nación tan orgullosa y fuerte como la nuestra. Como personas de fe, necesitamos apoyar a los que están sufriendo.

Les ofrecemos nuestra solidaridad y animamos a nuestros legisladores y a todos los ciudadanos a hacer todo lo posible para ayudar con las necesidades básicas de los que sufren.

Los inmigrantes y sus familias son especialmente vulnerables, otra razón por la necesidad de una reforma migratoria comprehensiva. Los trabajadores y sus familias deben ser el enfoque de nuestros esfuerzos de fortalecer la economía.

Además de la crisis económica, hay otros temas importantes que necesitamos tener en cuenta, mientras se acerca las elecciones. Hay que saber los puntos de vista de cada candidato en estos asuntos, especialmente los candidatos para un cargo nacional. Son los siguientes:  el aborto y otras amenazas a la vida y la dignidad de los vulnerables, los enfermos y los no deseados, la amenazas a la libertad religiosa, los esfuerzos de redefinir el matrimonio al difundir un mensaje que mina el matrimonio como la unión permanente, fiel y fructífera entre un hombre y una mujer, la guerra, el terror y la violencia y un sistema de inmigración quebrantado. Animo a todos los católicos a votar este año.   

Premios del Santo Padre
El Papa Benedicto XVI va a honrar a seis personas que son discípulos destacados en la misión de la Iglesia católica del oeste de Oregón.

Entre ellos están el padre Jack Topper, OSM; la hermana Krista von Borstel, SSMO; la hermana Anne Marie Warren, OSF; Clint Bentz; Russ Danielson y Cathy Shannon recibirán la Cruz de Pro Ecclesia et Pontifice, un premio galardonado por el Papa a las personas que han demostrado servicio excepcional a la Iglesia.

Otorgaré estos honores el 11 de octubre a las 7.30 de la noche en la catedral Santa María de Portland.


Arzobispo John Vlazny


Mucho ha cambiado desde el pasado 13 de agosto cuando Angel Pérez, el pastor de la Iglesia de San Lucas en Woodburn, fue acusado de haber abusado de un menor. Hasta entonces, la mayoría de nosotros pensábamos que habíamos salido adelante de la situación de tragedia del abuso de niños en esta Arquidiócesis. Hasta este momento las políticas para proteger a los niños estaban en vigor y parecía que los feligreses y empleados en la mayoría de las parroquias las tomaban en serio. Teníamos esperanza.

Pero debía haber recordado las palabras de la Primera Carta de San Pedro que leemos durante las Vísperas cada martes: “Estén alerta y no se dejen sorprender. Porque su enemigo, el diablo, como un león rugiente, anda buscando a quien devorar”.
Sí, el malvado está listo y no descansa. Uno de nuestros propios hijos no fue protegido de la mano de un abusador, un hombre que había dado su vida para proteger a los demás del mal.

Como Arzobispo, me siento enojado, frustrado e impotente. Pero los sentimientos así no sirven de nada. No podemos dejar que el desánimo y la frustración nos lleven a abandonar nuestros esfuerzos sinceros de proteger nuestros hijos de tal abuso.
Siento mucho que uno de nuestros propios hijos haya sido abusado por uno de nuestros sacerdotes.

En estos momentos tengo en mi mente y compadezco a este jovencito, a su familia,a los feligreses de San Lucas y a todos ustedes.

Es un momento para sentir vergüenza de la Iglesia. Probablemente, habrá personas que decidirán marcharse de la Iglesia debido a todos estos defectos humanos. Entiendo una decisión así, pero creo que se equivocarían.

La Iglesia —todos nosotros estamos llamados a ser discípulos en misión— tenemos la mejor oportunidad de traer la sanación y la reconciliación a todos los interesados. ¿Por qué? Porque en el plan inexplicable de Dios, él ofrece su misericordia y su paz para todos nosotros. Probablemente hay muchos ahora que ya no confían en este plan. Pero es el plan de Dios y yo quiero hacer lo que pueda para que tenga éxito. Espero que ustedes hagan lo mismo.

En octubre de 2002, firmé, como Arzobispo, una política revisada sobre el manejo de los casos de abuso a menores de nuestra Arquidiócesis. Hicimos esto como un esfuerzo sincero para asegurar que la seguridad de los niños que cuidamos y la sanación de laos víctimas son prioridades importantes para nuestra Iglesia.

Nueva política
Algunas partes de la nueva política incluían el nombramiento de un oficial para la protección de los menores con el fin de ayudar a las parroquias y a las escuelas a poner en práctica la política y desarrollar programas para crear un entorno seguro; animar a las personas a denunciar a los sospechosos a las autoridades civiles y el nombramiento de un coordinador asistente, para coordinar la respuesta que debe darse cuando se presenten denuncias de casos de abuso sexual contra menores.

Durante los días aciagos, tenemos que buscar la luz. Me tranquilizó un poco saber que no había ningún retraso en denunciar ante las autoridades civiles. El personal de la Iglesia y los padres han enseñado a los niños que no tienen nada que temer al hablar con un adulto de confianza sobre algún comportamiento que les hizo sentirse incómodos. En este caso, el joven huyó del peligro y fue ayudado inmediatamente por las primeras personas que encontró. No creo que habría pasado así hace 25 años.

Ya se han hecho esfuerzos por ayudar a la víctima y su familia y comunicar nuestro compromiso sincero con su bienestar espiritual y emocional.

Algunos empleados de la Arquidiócesis de Portland y ministros pastorales, incluso algunos sacerdotes, llegaron a los feligreses y los empleados de la Iglesia de San Lucas para ayudarlos durante este tiempo de duelo y confusión.

Cuando se promulgó la política sobre el Abuso de Menores hace diez años, se hizo una declaración sobre la vigilancia: “Es la vigilancia la que previene el abuso y asegura que ninguna persona sea víctima de tal conducta pecaminosa o dañino comportamiento”.

Lo que más me preocupa ahora sobre este incidente es la posibilidad de pensar en que no fuimos lo suficientemente vigilantes como debíamos haber sido, ni los feligreses, ni los amigos, ni los que trabajaban con el acusado, ni yo.

¿Había algún indicio de que algo no estaba bien? La reticencia frente a denunciar a alguien que queremos o respetamos puede impedir que mantengamos la vigilancia apropiada para proteger a nuestros hijos y evitar el abuso. Todos tenemos que examinar nuestra conciencia. Tenemos que hacer todo lo posible para mejorar nuestra vigilancia en el futuro.

Finalmente, en la antigua política, recordamos  la relación sagrada entre la Iglesia y sus fieles. Cualquier forma de abuso a menores es un asunto considerado dentro de la mayor gravedad. El estar enterado de tal abuso requiere una respuesta especial para garantizar la seguridad del niño y la comunidad, además de fomentar la sanación de los mismos.
En eso trabajamos ahora. Muchas personas en la comunidad se han enfocado en el acusado, en su futuro, su encarcelación y la pérdida de su servicio. Claro que es una tragedia para el padre Pérez y él va a pagar por lo que ha hecho. Pero esto no debe satisfacernos, salvo que hagamos todo lo posible para apoyar la sanación y la reconciliación y crear un entorno seguro para que tal abuso no ocurra en el futuro.

Esperamos sinceramente que el padre Pérez sea castigado justamente por sus delitos, pero no por los delitos de otras personas que han escapado del sufrimiento, el aislamiento y el dolor que él sufrirá durante el resto de su vida. Como personas de fe, sabemos profundamente en nuestro corazón que el perdón de Dios se extiende aún hasta las personas más despreciables.

¿Podemos perdonar al padre Pérez? No sé. Espero que sí. Aun así, el perdón no excluye las consecuencias de la justicia.

Ahora tenemos que hacer todo lo posible por el joven y su familia, para apoyarlos, bendecirlos y orar por ellos. También es un tiempo para recurrir a Jesús. Sabemos por medio de los evangelios que el Señor ama a los niños. Él les dio la bienvenida. Los abrazó. Los bendijo. Espero que su ejemplo nos inspire a traer la sanación al joven y todos que han sufrido como resultado de esta tragedia.

* Traducción Katy Devine.
__________________________
La Dignidad del Trabajo
Nosotros los obispos reconocemos que todavía hay muchas personas que están sufriendo por los problemas de la crisis económica y su efecto en la vida familiar. Todavía no hay un número suficiente de trabajos adecuados. Demasiados de nuestros conciudadanos son desempleados, subempleados o viven en pobreza. Es un gran fracaso de una nación tan orgullosa y fuerte como la nuestra. Como personas de fe, necesitamos apoyar a los que más están sufriendo.
Les ofrecemos nuestra solidaridad y animamos a nuestros legisladores y a todos los ciudadanos a hacer todo lo posible para ayudar con las necesidades básicas de los que sufren. Los inmigrantes y sus familias son especialmente vulnerables, otra razón por la necesidad de una reforma migratoria comprehensiva. Los trabajadores y sus familias deben de ser el enfoque de nuestros esfuerzos de fortalecer la economía.
Aparte de la crisis económica, hay otros temas importantes que necesitamos tener en cuenta mientras que se acerquen las elecciones. Hay que saber los puntos de vista de cada candidato en estos asuntos, especialmente los candidatos para un cargo nacional. Son los siguientes:  el aborto y otras amenazas a la vida y la dignidad de los vulnerables, los enfermos y los no deseados  las amenazas a la libertad religiosa  los esfuerzos de redefinir el matrimonio al difundir un mensaje que mina el matrimonio como la unión permanente, fiel y fructífera entre un hombre y una mujer  la guerra, el terror y la violencia  un sistema de inmigración quebrado
Animo a todos los católicos a votar este año.   
Premios del Papa
El Papa Benedicto XVI va a honrar a seis personas que son discípulos destacados en la misión de la Iglesia católica del oeste de Oregón. El padre Jack Topper, OSM; la hermana Krista von Borstel, SSMO; la hermana Anne Marie Warren, OSF; Clint Bentz; Russ Danielson y Cathy Shannon recibirán la Cruz de Pro Ecclesia et Pontifice, un premio galardonado por el Papa a las personas que han demostrado servicio excepcional a la Iglesia. Otorgaré estos honores el 11 de octubre a las 7.30 de la noche en la catedral.



Noticias Relacionadas:
• Prensa Católica otorga primer lugar al Arzobispo Emérito John Vlazny



Búsqueda Avanzada







Anunciantes online

Claúsula de Privacidad | Contáctenos
Software © 1998-2017 1up! Software, All Rights Reserved