Anunciantes | Quiénes Somos | Suscríbase | Catholic Sentinel
El Centinela | Portland, OR Domingo, 30 de Abril de 2017

Inicio : Comunidad y Fe : Columnas Anteriores Arzobispo John Vlazny 30 de Abril de 2017

15 de Enero de 2013 4:11:00 PM
¿Apreciamos los dones que vienen de Dios?

Arzobispo John Vlazny


Con el paso de los siglos, los esfuerzos humanos han resultado en grandes logros. El mayor peligro es cuando las personas se ponen muy orgullosas de lo que han logrado y ya no piensan que es necesario apreciar los dones que vienen de Dios. Parece que algo parecido está pasando ahora en nuestra sociedad. 

Para las personas que no tienen una relación con Dios o para quienes esa relación es muy frágil, es fácil rechazar los dones preciosos de la vida humana, la familia y la libertad religiosa. 

Parece que nuestros esfuerzos de proteger la vida, el matrimonio y la libertad religiosa ya no sirven mucho. Los obispos están recomendando una estrategia pastoral para seguir durante este Año de la Fe, la cual básicamente sirve para hacer un llamado y animar a la comunidad hacia la oración y el sacrificio. San Ignacio nos dio un buen consejo cuando se trata de enfrentar un problema en nuestra vida y dijo: “Pida la gracia que necesita y esté dispuesto a recibir la gracia que Dios le da”.

Nosotros los obispos estamos haciendo un llamado a todos los fieles para que oren porque vemos la verdadera necesidad de aumentar la conciencia entre los católicos sobre este reto.

El hecho de que nuestros fieles están mucho más expuestos a los medios de comunicación seculares, los cuales pocas veces comparten nuestras inquietudes, es el resultado de que el mensaje que enviamos por medio de nuestra prensa católica, tenga una mayor influencia, incluso que el que enviamos desde el púlpito.

En segundo lugar, queremos fortalecer la resistencia y el valor espiritual requerido por nuestros feligreses para que podamos ser testigos efectivos y alegres de la fe, la esperanza y la caridad —siervos de la nueva evangelización.

Los componentes esenciales de la estrategia para este año, son una hora eucarística mensual en nuestras parroquias, la oración del rosario cada día en casa con la familia, hacer una Oración de los Fieles especial en todas las misas, el ayuno y la abstinencia los viernes, además de otra Quincena por la Libertad el verano que viene. Si la vida humana, el matrimonio y la libertad religiosa no son promovidos y protegidos, la fábrica social de nuestra nación y de nuestro mundo se deshará poco a poco. Los obispos hemos identificado dos asuntos que nos han motivado a desarrollar esta estrategia.

El primero es el mandato del Departamento de Salud y Servicios Humanos, el cual requiere que todos los empleadores, incluso la mayoría de los empleadores católicos, provean los anticonceptivos, la esterilización y las drogas abortivas en sus planes de seguro médico, sin importar las objeciones de conciencia. Es una violación seria de nuestra primera libertad —la libertad religiosa— tanto como la dignidad intrínseca de cada persona.

El segundo asunto trata de la tendencia del gobierno y la cultura en general de tratar de redefinir el matrimonio como la unión entre  dos personas, sin tener en cuenta el mandato original. Este intento ignora el significado y el propósito fundamental del matrimonio como la institución universal que une un hombre con una mujer y con los hijos que nacen de su unión. Desafortunadamente, cuando disputamos este intento de redefinir el matrimonio, el mundo secular lo ve como un ataque a las personas homosexuales. No es así. Pero el matrimonio es el matrimonio y la amistad es la amistad. La redefinición del matrimonio para incluir las amistades no sirve para nada y sólo degrada los intentos, tanto de la iglesia como la sociedad, de preservar el verdadero matrimonio y la vida familiar sana.

¿Por qué ahora debemos recurrir a Dios de una manera tan específica? Precisamente para que nosotros podamos hacernos más conscientes de los peligros con que nos enfrentamos y para que podamos fortalecernos en nuestro compromiso de ser testigos en la plaza pública de las creencias y los valores que tanto apreciamos.

Dicen que la gratitud es el primer aspecto de la fe y la alegría es el segundo. Espero que no olvidemos estos sentimientos importantes durante nuestro tiempo de oración en este Año de la Fe.

El nuevo año

¿Cómo va a ser este año nuevo? Nos preguntamos. Oramos. Esperamos lo mejor. El don de la vida viene de Dios, quien nos conoce y nos ama a todos con igual devoción. Pero hay días enque algunos  de nosotros necesitamos su ayuda y su cuidado más que otros. Pero podemos tener esperanza, porque Dios va a estar con cada uno de nosotros durante todo el 2013. Alabemos a Dios.

Pronto un nuevo Arzobispo será instalado y seré un Arzobispo Emérito. Me mudaré a mi nueva casa en la propiedad de las Hermana de Santa María de Oregón. Posteriormente este año, espero hacer otro retiro espiritual a Tierra Santa, un regalo de los peregrinos que me acompañaron a Israel el mes de marzo pasado.

La Cuaresma empieza temprano este año —el 13 de febrero— y la Pascua cae el 31 de marzo. Le he pedido a todos los pastores crear más oportunidades para el sacramento de la Reconciliación en las parroquias durante toda la Cuaresma. Tengo esperanza de que nos podamos poner de acuerdo con un sábado en particular cuando el sacramento estará disponible durante todo el día o por lo menos, por un tiempo más largo que lo normal.

También habrá un esfuerzo de animar a los fieles a ser más activos en la vida compartida de la fe.

Los obispos estarán viajando por toda la Arquidiócesis durante la primavera para confirmar a nuestros jóvenes en su fe católica. Las celebraciones de la Vigilia Pascual en nuestras parroquias siempre son ocasiones especiales en que nuestros neófitos se hacen católicos y los candidatos para la conversión continua reciben el sacramento de la Confirmación, la cual no recibieron de niños.

Una observancia especial para celebrar el Año de la Fe tomará lugar en toda la Arquidiócesis el domingo de Pentecostés, el cumpleaños de la iglesia. El 8 de junio, ocho nuevos sacerdotes serán ordenados para servir aquí en la Arquidiócesis, si Dios quiere.

Sin duda, el nuevo Arzobispo guiará un peregrinaje a Roma donde recibirá su palio del Papa Benedicto XVI el 29 de junio, la fiesta de los santos Pedro y Pablo. Otro evento importante de este año será en el verano durante la Jornada Mundial de la Juventud, la cual tomará lugar en Río de Janeiro, Brasil.

En octubre, esperamos que el programa de parroquias hermanas se habrá más o menos establecido por toda la Arquidiócesis. Esperamos animar entre todos la colaboración al compartir el tiempo, el tesoro y el talento entre las parroquias de la Arquidiócesis, lo cual ayudará a fortalecer nuestra solidaridad como iglesia local y dará a los feligreses la oportunidad de compartir sus dones con otros en nuestra familia católica.

Las iglesias más prósperas a veces pueden compartir algunos de sus tesoros monetarios con otras que no tienen tanto. Los feligreses con algún talento especial pueden compartirlo extensamente por medio de participar en celebraciones litúrgicas, programas catequéticos, picnics y fiestas de todo tipo. 

Antes del próximo invierno, estoy seguro que casi habrán terminado la nueva iglesia de la Parroquia del Pastor del Valle en Central Point. Eso le dará al nuevo Arzobispo una oportunidad de presidir en su dedicación. Dicen que si uno quiere hacer que Dios ría, solo habrá que decirle sus planes. Sólo Dios sabe que va a pasar. Pero le confiamos todo que somos, todo lo que tenemos y todo lo que hacemos a su abrazo cariñoso.

Como siempre, sugiero que dejemos que Dios haga su voluntad. ¡Feliz Año Nuevo!

*Traducción Katy Devine.





Búsqueda Avanzada


Claúsula de Privacidad | Contáctenos
Software © 1998-2017 1up! Software, All Rights Reserved