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El Centinela | Portland, OR Domingo, 30 de Abril de 2017

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17 de Enero de 2017 6:26:00 PM
Los cubanos, 'Sin pies secos, ni pies mojados'
El presidente Barack Obama derogó la norma el pasado 12 de enero, que estaba vigente desde el 19 de agosto de 1994, cuando la implantó el presidente Bill Clinton.-
Un grupo de inmigrantes cubanos varados en Chiriquí, Panamá, protestan cerca de la frontera con Costa Rica en el 2016 pidiendo ayuda del gobierno panameño para poder viajar hasta Estados Unidos. En una de sus últimas acciones ejecutivas, el presidente Barack Obama puso fin a la regulación que permitía que los cubanos que entraban a Estados Unidos sin visa obtuvieran la residencia permanente bajo la política de

Un grupo de inmigrantes cubanos varados en Chiriquí, Panamá, protestan cerca de la frontera con Costa Rica en el 2016 pidiendo ayuda del gobierno panameño para poder viajar hasta Estados Unidos. En una de sus últimas acciones ejecutivas, el presidente Barack Obama puso fin a la regulación que permitía que los cubanos que entraban a Estados Unidos sin visa obtuvieran la residencia permanente bajo la política de "pies secos, pies mojados". (Foto CNS-Marcelino Rosario, EPA)

Antonio Andraus Burgos
Especial para El Centinela

No hay un número exacto para determinar cuántos cubanos perdieron la oportunidad de hacer uso de la norma ‘’Pies secos, Pies mojados’’ que había implantado el presidente Bill Clinton, el 19 de agosto de 1994, al ser derogada por el presidente Barak Obama, este pasado 12 de enero, a las 5 de la tarde, hora del Este de los Estados Unidos, en cumplimiento a las nuevas relaciones diplomáticas bilaterales entre este país y Cuba.

Y se desconoce el número, porque desde cuando el gobierno de Cuba levantó la restricción de salir del país a sus conciudadanos, cientos de miles empezaron a buscar nuevos horizontes, por cualquier punto cardinal por donde pudieran salir, llenando espacios en países latinoamericanos como Brasil, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica y, desde luego, México, en cuyas tierras se han quedado sin cruzar la frontera entre 1.800 y 2.500 cubanos. 

La decisión del presidente Obama, para muchos de esos cubanos, la gran mayoría profesionales en diferentes ramas, fue sorpresiva, aun cuando algunos presentían que se podría presentar. Sin embargo, en su momento consideraron que esa decisión seguramente la iba a tomar cuando asumiera el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, y no el actual mandatario, dada la proximidad del cambio de gobierno en este país. 

El profesor de informática, José Antonio Batista Silva, de 35 años de edad, fue el último cubano en poderse acoger a la norma de ‘’Pies secos, Pies mojados’’, al atravesar el puente fronterizo de Nuevo Laredo, al sur de Texas,  a las 4 de la tarde, hora del Centro, 5 de la tarde hora del Este de los Estados Unidos, el pasado jueves 12 de enero. Un minuto más tarde de esa hora, desapareció la disposición y, de paso, para los cubanos ya no hay ‘’ni Pies secos, ni Pies mojados’’ para poder llegar a tierras norteamericanas. 

Batista Silva dejó en tierras mexicanas, al otro lado de la frontera, a cientos de compatriotas, incluyendo a varios de sus familiares más cercanos, quienes no alcanzaron a cruzar antes de la hora tope para que desapareciera la norma.

Críticas en Miami

El conglomerado más importante de la comunidad cubana en Miami, denominada la Cuba en el Exilio, criticó duramente la decisión del presidente Obama, al señalar que se trata de una nueva medida que favorece a la casta política comunista que maneja a la isla desde hace más de medio siglo, insistiendo en que la reapertura diplomática entre los dos países, hasta el momento, no ha modificado en nada el régimen oprobioso que maneja los destinos de ese país antillano. 

Los principales dirigentes del Partido Republicano que tienen asiento en el Congreso de los Estados Unidos, y los líderes cubanos en el exilio, calificaron la decisión de ‘’otra salida en falso’’ del presidente Obama para congraciarse con el gobierno de Cuba, ‘’cuando el pueblo siente viva la opresión del sistema contra todo el que quiera hacer sentir su voz desde la oposición’’. 

Marco Rubio, senador Republicano por el Estado de la Florida en el Congreso de los Estados Unidos, de ascendencia cubana, es uno de los grandes opositores y críticos de la medida adoptada por el presidente Obama, al señalar que se trata de otra forma de ayuda ‘’al Gobierno’’ que no ‘’al pueblo cubano, que se mantiene bajo un régimen de terror, sin libertad para los presos políticos y de persecución implacable para los opositores delsistema que campea en Cuba desde hace más de 50 años’’. 

‘’Nos vamos a oponer a cualquiera posibilidad para levantarle el embargo económico que pesa sobre Cuba e intentaremos con el nuevo mandatario, Donald Trump, que se hagan exigencias concretas y definitivas al gobierno de la isla, antes de seguir adelante en el proceso de las relaciones diplomáticas’’, anunció el senador Rubio.

La ley del ajuste

La disposición implantada por el presidente Bill Clinton, en 1994, de ‘’Pies secos, Pies mojados’’, mejoró las condiciones de la Ley del Ajuste Cubano, que data del 2 de noviembre de 1966, aprobada por el Congreso y puesta en vigencia por el presidente Lyndon Johnson, luego del rompimiento de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba, al implantarse el sistema dictatorial y comunista en la isla.

Básicamente consistía en que un ciudadano cubano si llegaba a tierra firme norteamericana por cualquier medio ‘’sin tener los pies mojados’’, tenía derecho de ser aceptado si no registraba antecedentes criminales, y ser recibido bajo el derecho de admisión provisional o ‘’parole’’, medida que fue acogida por cientos de ciudadanos isleños a medida que avanzaban los años.

 Sin embargo, los ciudadanos cubanos que no alcanzaban a llegar a tierra firme y eran detenidos cruzando el mar por el estrecho de la Florida, camino a tierras estadounidenses, eran devueltos a su patria, en la acción más conocida como ‘’pies mojados’’. 

En el año fiscal del 2016, hasta el 30 de noviembre, 48.500 cubanos ingresaron  Estados Unidos acogiéndose a la norma de ‘’Pies secos, Pies mojados’’, calculándose que entre el 1o de diciembre de 2016 y el 12 de enero de 2017, pudieron haber cruzado las fronteras algo más de 8.500 ciudadanos cubanos.

Para los optimistas, unos 10.500 cubanos se quedaron en el camino de llegar a tierras norteamericanas bajo la norma derogada por el presidente Obama, mientras que para los pesimistas, la cifra puede ser de algo más de 15 mil entre los cubanos que se encuentran ‘’perdiéndolo todo’’, en Brasil, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica y México.

Por otra parte, en lo que va de este nuevo siglo, han sido deportados de los Estados Unidos 717 cubanos, 401 de ellos, durante la administración de los 8 años del presidente Obama, y hay por definir deportaciones sobre unos 25 mil cubanos más, la mayoría de ellos por haber violado la ley penal norteamericana, cuyos procesos siguen su curso normal. 

De los beneficios

Los cubanos que llegaron a Estados Unidos a través de la norma ‘’Pies secos Pies mojados’’, recibían tratamientos especiales, que a ninguna otra persona inmigrante se le acreditaba en el país norteamericano. 

Esos beneficios incluían permiso de trabajo inmediato con la expedición de la tarjeta del seguro social; poder solicitar la Tarjeta de Residencia o ‘’Green Card’’ al año y un día de estar permaneciendo en Estados Unidos; asistencia sociales, médicas y clínicas desde el mismo momento de su llegada, y ayudas económicas en dinero efectivo, en casos especiales, como parte del programa asistencial para refugiados. 

Desde el 13 de enero de este 2017 en adelante, los ciudadanos cubanos no tendrán ningún trato preferencial y deberán cumplir los trámites diplomáticos comunes y corrientes para llenar las solicitudes y conseguir las visas de turismo, como cualquier otro ciudadano del mundo; y en la posibilidad de aspirar a conseguir el asilo político, tendrán que llenar una serie de requisitos, que superan simplemente el hecho de declarar que son personas perseguidas políticas por el sistema comunista que gobierna la isla.

Ese conjunto de beneficios a los cuales tenían derecho y esa norma especial para los migrantes cubanos ‘’Pies secos, Pies mojados’’ ha desaparecido, y de ahora en adelante, los ciudadanos de ese país tendrán que cumplir con todos los trámites de los migrantes del mundo que aspiran venir a Estados Unidos, para residir legalmente o como simples turistas, con el lleno de los requisitos necesarios para cada caso.

 



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