
El mural que se aprecia al fondo es una de las obras de arte de José Solis que se aprecian en la iglesia de la Ascensión.
Foto de El Centinela por Clarice Keating.
Nunca tuvo una formación clásica en el campo del arte. Sólo recibió unas clases de dibujo natural en carboncillo cuando era un niño pequeño y crecía en México.
Hubo un período en que él pintó algunos murales con aerógrafo en algunos camiones de Los Angeles. Pero con esta experiencia, José Solis creó su propio camino en el mundo del arte. “Hay que seguir lo que te dicta el corazón. Dios te ha dado algo y tienes que darte cuenta de qué es”, dijo el artista en entrevista con El Centinela.
El corazón y las oraciones de José Solis le mostraron la realidad de su destino y lo guiaron hacia el arte. Desafortunadamente, su cuenta bancaria, cuando se trasladó a Portland de Goldendale, Washington, en 1969, contó otra historia. Apenas estaba sacando lo justo para sobrevivir.
Pero la nueva comunidad de José Solis en la iglesia de la Ascensión lo recibió y le dio el trabajo de conserje mientras hizo contactos y construyó su nombre con buena reputación en el mundo de arte. Hoy, Solis dirige la exitosa compañía Creative Art Services. Recientemente trabajó como artista de escena para “Coraline,” una película de animación creada por Laika Entertainment Inc. Su currículo incluye escenografía para muchas películas, trabajo en proyectos de video y multimedia, además de murales y telones de fondo para el escenario.
Ahora con 25 años de experiencia profesional, José Solis nunca olvida la piedra angular de su carrera: sus amigos de la iglesia de la Ascensión.
Sus obras, que han sido donadas, están en cada rincón de la parroquia: un cuadro de Nuestra Señora de Guadalupe en la oficina del padre Armando López, un mural de 62-por-16-pies en el santuario, banderas de San Francisco y mucho más.
Recientemente añadió a esta valiosa colección de arte las Estaciones del Vía Crucis hecho a mano en bloques de madera. Fue un proyecto que empezó el otoño pasado, y las obras fueron instaladas unas horas antes del Miércoles de Ceniza. Hoy que iniciamos la Pascua, la comunidad ha podido vivir la Semana Santa y orar ante las estaciones del Vía Crucis, diseñado por José Solis.
La devoción penitencial lleva a los fieles en un recorrido por las últimas horas de Jesucristo, su juicio, crucifixión, muerte y resurrección. Realizar las 15 estaciones le tomó entre 30 y 60 horas cada una. Solis aceleró su trabajo en el proyecto, estudiando la técnica de la talla en madera y aprendiendo sólo la forma de perfeccionarla. Esta es la forma como hace sus trabajos artísticos.
Marilyn Fink, directora del Ministerio de Cuidado de los Enfermos se maravilló del arte de esta obra tallada que se encuentra en el santuario. “Son tan bonitas”, dijo ella.
Otra de las obras que ha realizado Solis es el gran mural que abarca la pared trasera del santuario. Igualmente él construyó una cruz franciscana tradicional que está expuesta sobre el ambón. “El arte religioso es lo que quiero hacer realmente”, dijo José Solis. “Es oración y ayuda a la gente a comunicarse también con el mensaje”.
Las estaciones del Vía Crucis constituyen la etapa final que nos ayudó a superar el desastre que vivió nuestra parroquia cuando se sufrió el incendio, pero al final se logró reunir a nuestra comunidad parroquial, dijo el padre Armando López.
“Hemos remodelado nuestros corazones para Cristo”. Y la familia católica vive reunida su fe y disfruta el arte de José Solis.