La cantautora colombiana Adri Duque lanzó su nuevo sencillo “Gloria”, en medio de los tiempos difíciles que vive su país, como un llamado a respetar las diferencias y dar gloria a Dios, entendiendo que la violencia nunca es el camino.

La cantautora debutó en la música católica en 2019 con su canción titulada “Te encontré”, tras decidir “convertirse en un instrumento para Dios, y así llevar su nombre y palabra por el mundo”.

Duque relató que desde hace cinco años es voluntaria en cárceles de máxima seguridad en Medellín, donde “acompaña espiritualmente a hombres y mujeres que buscan una esperanza”. Luego de esa experiencia, creó su fundación “Puntadas de Libertad”, con la que ayuda a mejorar la calidad de vida de los presos.

“Cuando uno cumple el propósito por el que fue creado, así uno no se lucre, Dios responde a esa vocación, a ese llamado que se recibe con el corazón. Como dice el Evangelio: ‘busca primero el Reino de Dios y su justicia, y lo demás se nos dará por añadidura’”, señaló.

En un comunicado, Duque indicó que Colombia “atraviesa por momentos complejos en los que es Dios el único que puede intervenir para sanar los corazones para que no haya tanta división y podamos vivir como hermanos, en esta hermosa patria”.

La cantautora señaló que los días caóticos y cargados de negatividad, como los que enfrenta el país actualmente, son una oportunidad para “remar adentro” y en soledad recurrir al amor de Dios.

“El amor siempre será la respuesta, es el único camino. Sin Dios es imposible avanzar, Él es la guía y la luz. No nos desconectemos de la fuente de la vida”, remarcó.

Duque subrayó que cuando los seres humanos se alejan de Dios, la vida se vuelve más desafiante y caminar de manera firme y segura se hace difícil, por lo que, invitó a acoger mensajes positivos que “lleguen al alma como un bálsamo, que refresquen y hagan que sea posible mirar la vida con otros ojos”.

En este contexto, la cantautora lanza su nuevo sencillo, que es un canto que llama a hacer un alto en el camino, “mirar al Cielo y reconocer la grandeza de Dios, agradeciéndole por toda su creación y recibiendo esa paz que sana profundamente”.