Foto de El Centinela por Rocío Rios
La hermosa tradición de vestir el pesebre es tradición en esta época del año.
Foto de El Centinela por Rocío Rios
La hermosa tradición de vestir el pesebre es tradición en esta época del año.

Los relatos de san Lucas, sobre la infancia de Jesús, presentan la irrupción de Dios en la historia de la humanidad como una sonora andanada de alegría, capaz de contagiar y ponernos a todos en un continuo y apresurado movimiento festivo. Ángeles que suben y bajan del cielo trayendo mensajes, cánticos y promesas de Nazareth a Belén; la Virgen se pone en camino para ver el embarazo de Isabel, cuyo niño salta de gozo en el vientre de la anciana; José acompaña a María de Nazaret hasta Belén, de Belén a Jerusalén y luego de nuevo a Nazaret; los pastores corren de sus campos hasta la cueva para encontrar al niño; los magos recorren medio mundo guiados por el resplandor de Cristo que han vislumbrado en una estrella; todo es música, himnos y movimiento. Es la fiesta de una noticia que será capaz de conmover a la humanidad.

Así, el misterio de la Navidad se nos presenta como el gran descubrimiento de la humanidad de Dios en Jesucristo, la celebración de la fuente del más hondo optimismo cristiano, que la Iglesia prepara cada año con el solemne caminar del Adviento.

 

En América Latina 

De los textos sagrados que narran la Navidad y de la predicación de la Iglesia se nos contagia un entusiasmo que llena de signos la acción pastoral de los primeros evangelizadores de América.

 Con gran intuición pastoral los misioneros trajeron del viejo continente hermosas tradiciones populares que encontraron nuevas formas en el Nuevo Mundo, y tomaron aquí carta de ciudadanía. México, Venezuela, Chile, Colombia y Puerto Rico, y casi todas las naciones de Hispanoamérica, irán enriqueciendo la preparación de la Navidad con ricas celebraciones en torno al Misterio del Dios.

 

Las Misas de Aguinaldo 

Parte de las tradiciones de muchos países latinoamericanos, las misas de Aguinaldo son un novenario festivo como preparación para la Navidad. Nueve días que recuerdan los nueve meses de gestación del Niño-Dios en el vientre de María.

En plena temporada de Adviento, las antífonas “O” comienzan el 17 de diciembre en la Isla del Encanto, y dondequiera que vivan, los puertorriqueños preparan la Navidad con una novena de Misas llamadas “de Aguinaldo”. Cada “Misa de Aguinaldo” se convierte en una celebración popular repleta de alegría que puede comenzar de madrugada. Con el templo ya decorado para la Navidad, los instrumentos típicos puertorriqueños, maracas, cuatro, güiros, guitarras, llenan sus templos de aires y melodías tomadas del folklore local. Puerto Rico posee una rica tradición de villancicos que es un arte mayor de importantes compositores de la Isla. Terminada la misa, la comunidad continúa la fiesta compartiendo un buen desayuno antes de partir al trabajo. En otros tiempos, y sobre todo en áreas rurales, muchos fieles se quedaban en la Iglesia cantando villancicos y aguinaldos al niño Dios.

Con un formato muy parecido, también en Venezuela se celebran las Misas de Aguinaldo; una tradición que los venezolanos han traído a los Estados Unidos.

 

La Novena al Niño Dios 

Del 15 al 23 de diciembre los colombianos celebran la Novena al Niño Dios.

Los textos que se usan para la Novena al Niño Dios, de gran variedad de propuestas y libertad de formatos, llevan al creyente al encuentro con Cristo a través de la contemplación de las imágenes y los personajes que configuran la historia de la llegada del Hijo de Dios: María, la nueva Eva; el anuncio del ángel; la visita a la prima Isabel; el viaje a Belén para el empadronamiento; la infructuosa búsqueda de hospedaje; el pesebre; el cumplimiento de la promesa en la noche iluminada por el canto de los ángeles. Cada día de la Novena tiene un tema propio, una meditación, un texto bíblico, un propósito y una oración que termina con los “Gozos” o canto de villancicos. Según avanza la Novena, celebrada en los templos, en las casas es el momento de ir sacando las figuras del pesebre o nacimiento y los otros adornos.

Las Misas de Aguinaldo y la Novena al Niño Dios son actividades prenavideñas que se han convertido en una valiosa herramienta que busca aprovechar el poder de convocatoria de estas fiestas. Es el momento para catequizar a los que acuden esos días a la iglesia. Son valiosos momentos de encuentro en los que el sabor y el color de la liturgia se pueden extender al vecindario con visitas a las casas, momentos compartidos e invitaciones a participar más en la vida de la Iglesia.

En Cuba la celebración pública de la Navidad fue suprimida por más de veinticinco años, con lo que se debilitaron o perdieron las tradiciones y hasta el conocimiento de su significado. Sólo dentro de la intimidad del hogar, y con gran pobreza de recursos, las familias creyentes siguieron celebrando el misterio de la Navidad. La iglesia fue el único lugar público donde se podían ver nacimientos o pesebres y escuchar villancicos y representaciones teatrales. Contra viento y marea, la Iglesia cubana conservó litúrgicamente el Adviento y la Navidad que el pueblo cubano poco a poco va redescubriendo, tal vez con muy poco componente folclórico, pero con un mayor y mejor sentido cristológico.

 

© 2010 OCP. Liturgia y Canción. Derechos reservados. Rogelio Zelada director asociado para la formación de los hispanos, en la Oficina de Ministerios Laicos de la Arquidiócesis de Miami.