Me encanta el aire libre y el ambiente puro y limpio de la mayor parte de Oregon, tanto al este como al oeste de las Cascadas. Aprecio los momentos en que puedo montar en bicicleta de montaña en Forest Park, esté fangoso o seco. He caminado por los senderos a orillas del cañón del río Columbia y he pescado salmón en el canal del río Multnomah. (Sí, pesqué uno grande.) Incluso he flotado en el salvaje y caudaloso bello río Rogue.

En su carta encíclica Laudato Si’: Cuidado de nuestro hogar común, el Papa Francisco, lanzó un campanazo de alerta para que todos nosotros despertemos ante los peligros que enfrenta la tierra, nuestro hogar común. A menudo me pregunto, ¿en qué se convertirá nuestro maravilloso estado?

El Papa Francisco no es el primer papa que escribe sobre el cuidado de la creación y la ecología. Él continúa con la tradición que empezó con Génesis cuando "Dios miró todo lo que había hecho, y lo encontró muy bueno" (GN 1:31) y continuó con San Francisco, el Santo Patrón de la Ecología, que vivió a comienzos del siglo XIII.

El Papa León XIII determinó que "las bendiciones de la naturaleza ... le pertenecen a toda la raza humana en común" (Rerum Novarum, #25).

El Santo Papa Juan Pablo II nos recordó que "los cristianos, en particular, se dan cuenta de que su responsabilidad con la creación y su deber con la naturaleza y el Creador, forman parte esencial de su fe" (Mensaje de la Jornada Mundial de la Paz en 1990).

El Papa Benedicto XVI asignó directamente las consideraciones ambientales de su época dentro de la riqueza del pensamiento católico: "La Iglesia tiene una responsabilidad con la creación, y considera un deber ejercer esa responsabilidad en la vida pública, para de esa forma proteger la tierra, el agua y el aire como regalos de Dios Creador concebidos para todos y sobre todo, para salvar a la humanidad del peligro de la autodestrucción" (Mensaje de la Jornada Mundial de la Paz en 2010).

Laudato Si' es un documento moral, no político. Tampoco habla principalmente de política pública. Los que están firmemente comprometidos con su fe lo toman seriamente, ya que es un documento del Magisterio. Invita a todas las personas a la conversión, lo cual se puede resumir en dos palabras: "reparar relaciones".

"La vida humana se basa en tres relaciones fundamentales y estrechamente ligadas: con Dios, con nuestro prójimo y con la tierra misma" (#66).

"El cuidado genuino de nuestras propias vidas y nuestras relaciones con la naturaleza es inseparable de la fraternidad, la justicia y la fidelidad con los demás" (#70).

"No puede haber renovación de nuestra relación con la naturaleza sin una renovación de la humanidad misma" (#118).

Laudato Si' es una invitación a vivir más plenamente desarrollando una comprensión más profunda de que "una espiritualidad que se olvida de Dios como todopoderoso y Creador es inaceptable" (#75) y que "Dios creó el mundo, imprimiendo un orden y un dinamismo que los seres humanos no tienen derecho a ignorar" (#221).

Hermanos y hermanas, el propósito y significado de nuestra existencia es conocer a Dios, amarlo y servirle en este mundo, y ser por siempre felices con él en el cielo. Sin embargo, frecuentemente olvidamos este hecho esencial y vivimos nuestras vidas como si esto no fuera lo más importante. "Cuanto más vacío está el corazón de una persona, más necesita cosas que comprar, poseer y consumir" (#204).

"La espiritualidad cristiana propone un entendimiento alterno de la calidad de vida, y recomienda un estilo de vida profético y contemplativo" (#222).

En lugar de ser instrumentos del Señor, los seres humanos se colocan a sí mismos en su epicentro. "Parece que pensamos que podemos sustituir una belleza irremplazable e irrecuperable por algo que hemos creado nosotros mismos" (#34). ¿Qué podríamos crear que fuera más espléndido que la obra de nuestro Creador?

Querido lector, en sólo unas semanas iniciamos la temporada de Cuaresma. Empezamos la temporada de Cuaresma con el Miércoles de Ceniza. Las cenizas que se colocan en nuestras frentes son símbolo de nuestro deseo de arrepentimiento y conversión. "Arrepiéntete y cree en el Evangelio" es una de las opciones que el sacerdote puede usar cuando aplica las cenizas. Si has ofendido a alguien, te arrepientes y le pides perdón, y la relación se restablece. Dios le dio la creación al hombre; él debía ser su administrador. Por lo tanto, los humanos son los responsables del destino de la tierra. Pero hemos acabado nuestra relación con Su Creación. Es hora de que pidamos perdón, hagamos reparaciones y restauremos nuestra relación con Su Creación. 

Laudato Si’ se trata de esperanza: “Sabemos que las cosas pueden cambiar. El Creador no nos abandona; él nunca abandona su amoroso plan o se arrepiente de habernos creado. La humanidad todavía tiene la habilidad de trabajar conjuntamente para construir un hogar común” (LS, #13)

La Temporada de Cuaresma termina con la tragedia del Viernes Santo. El Misterio Pascual nos recuerda que después de la muerte de Cristo vino la celebración de la Resurrección de Cristo; de la destrucción a la resurrección. Que la Resurrección de Cristo nos dé la esperanza de que podemos ir de la destrucción de la Creación a su resurrección.