Monseñor Donald J. Hying de Madison, WI., pronuncia su homilía en la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción, en Washington D.C., el 26 de enero de 2020. (CNS Foto/Tyler Orsburn).
Monseñor Donald J. Hying de Madison, WI., pronuncia su homilía en la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción, en Washington D.C., el 26 de enero de 2020. (CNS Foto/Tyler Orsburn).

El arzobispo Alexander Sample hizo un ardiente llamado a la unidad en la sociedad, especialmente en la iglesia.

 

Jesús llamó a la unidad en su último discurso con los apóstoles y ese mensaje es urgentemente necesario ahora, dijo monseñor Sample durante una sesión reciente de su charla de capilla transmitidas en vivo desde la capilla de su residencia.

 

En medio del surgimiento de la cultura de amenaza y la intensa división política en los Estados Unidos, el arzobispo instó a los seguidores de Jesús a mermar el tono.

 

“Creo que es hora de que realmente respiremos profundamente como discípulos de Jesucristo y nos reenfoquemos en lo que realmente es lo más importante y es en la salvación que Jesús nos trajo”, dijo.

 El arzobispo entristecido dijo que la discordia se ha colado en la iglesia.

 

Citando una carta de llamado a la unidad escrita por su amigo el obispo Donald Hying de Madison, Wisconsin, el arzobispo Sample pidió a los espectadores alejarse de cultivar ira, al enfocarse solo en sus propias ideas, y acercase a los demás con un enfoque en la franqueza y la honestidad. Pues al mantenerse firme en la verdad, no debe ser juzgada como deslealtad, dijo monseñor Sample.

 

La incapacidad de escuchar a los demás, explicó “ha creado una brecha y sembrado la discordia en el cuerpo de Cristo”.

 

El líder religioso pidió a los católicos de Oregon —al igual que a quienes estaban siguiéndolo desde otros lugares del país— dar un paso atrás, reflexionar y orar.

 

“Tenemos que ser honestos con nosotros mismos”, dijo el arzobispo. “¿Qué es lo que realmente me motiva? ¿Qué me mueve a la acción? ¿Está el amor de Dios en mi corazón, mente y espíritu? ¿Amo verdaderamente al prójimo como a mi mismo? ¿Estoy enfocado en la misión por la que Jesús vino al mundo: traernos la salvación, para reconciliarnos con el Padre, destruir el pecado, ¿la muerte y abrirnos el camino hacia la vida eterna?

La gente de la iglesia debe enfrentar serios problemas del mundo sin ser del mundo, dijo el arzobispo. "¿Dónde está nuestro corazón? ¿Para qué estamos viviendo?"

 

El arzobispo Sample vaticina una iglesia de Oregon que mantiene sus ojos en Jesús, que opera con celo y amor en una cultura hostil a su mensaje.

 

Citando de nuevo al obispo Hying, el arzobispo instó a los espectadores a dejar de ver tantas noticias y en su lugar leer las Buenas Noticias y a ayudar a los pobres en lugar de estar enojados enviando correos electrónicos con quejas.

El Bautismo, dijo el arzobispo, nos une como hermanos y hermanas en Cristo. “Seamos agentes de reconciliación”, oró al clausurar.