El estado de Oregon terminó el dos de diciembre las dos semanas de “congelamiento” decretadas por la gobernadora desde el 18 de noviembre, en un esfuerzo por detener la rápida propagación de Covid-19 y empezó un nuevo plan de valoración de riesgo escalonado por niveles desde bajo hasta extremo según cada condado. La nueva disposición estará vigente a partir del 3 de diciembre.

La medida amplía y modifica las restricciones implementadas desde el 18 de noviembre.

Con los nuevos parámetros las iglesias y lugares de culto pueden realizar servicios religiosos limitados al 25% de su capacidad de ocupación o 100 personas, el número que sea menor.

Los servicios religiosos en espacios al aire libre o exteriores están restringidos a 150 personas y el estado recomienda limitar su duración a una hora o menos.

El arzobispo Alexander Sample emitió un comunicado el 18 de noviembre para expresar públicamente su “gran decepción y frustración” ante la restricción gubernamental que limitaba la asistencia total del número de personas al interior de las iglesias a 25 y 50 en exteriores.

El arzobispo Sample pidió a la gobernadora establecer medidas basadas en datos estadísticos a medida que la Navidad se aproxima.

“Estoy complacido y agradecido de que las conversaciones continuas con la oficina de la gobernadora hayan conducido a una política basada en un porcentaje más razonable sobre la capacidad de ocupación para la iglesia católica y otras comunidades de fe", manifestó el líder religioso.

"Como quiera que la Eucaristía es tan esencial para la vida de la fe católica como ir al supermercado, seguiré abogando por los fieles devotos”, dijo.

“Mis oraciones por la gobernadora y su personal mientras superamos juntos esta pandemia”, afirmó el arzobispo.

La gobernadora Brown dio a conocer las nuevas disposiciones de salud y seguridad en respuesta al incremento desmesurado en los contagios de coronavirus, en rueda de prensa el 25 de noviembre del 2020.

“Desafortunadamente, ahora, más que nunca, es el momento en que debemos duplicar nuestros esfuerzos para evitar la propagación del COVID”, dijo.

“Prometo que esto no es para siempre. Es sólo por ahora", añadió.

"Al hacer sacrificios en esta temporada de festividades para proteger a nuestras familias y amigos, podemos asegurarnos de que no nos falte nadie cuando nos reunamos alrededor de nuestra mesa el próximo año”, afirmó.

25 condados de los 36 en Oregon, incluidos Multnomah, Washington y Clackamas están considerados en “riesgo extremo”, según reporte de la Autoridad de Salud de Oregon.

 

La Autoridad de Salud de Oregon reclasificará los condados cada dos semanas.

 

El nivel de riesgo de los condados estará determinado por el índice de casos de contagio en un periodo de dos semanas por cada 100 mil habitantes para los condados densamente poblados y según el número total de casos para los condados con menos de 30 mil residentes.

La oficina de la Autoridad de Salud de Oregon reportó un aumento dramático con 9100 nuevos casos diarios una semana después del día de Acción de Gracias, el número más alto registrado desde que comenzó la pandemia.

 

La agencia estatal informó que al dos de diciembre los casos de infecciones en el estado ascienden a 79.293 y el número de muertes a 973. La cantidad de pacientes hospitalizados también alcanzó la cifra récord de 414, según el reporte. 

 

Aunque la mayoría de los establecimientos en Oregon permanecieron abiertos durante el decreto de “congelamiento” estatal de dos semanas, los gimnasios, museos, piscinas, teatros, acuarios, zoológicos y demás lugares de entretenimiento serán obligados a cerrar.

 

Los restaurantes y bares solo podrán ofrecer comida para llevar y las reuniones sociales estarán restringidas a seis personas provenientes máximo de dos familias.

En Oregon, las iglesias han venido operando de acuerdo con los criterios y requisitos establecidos, según las etapas de reapertura de los condados.

Las iglesias de la arquidiócesis de Portland han implementado protocolos estrictos de seguridad para prevenir, contener y/o mitigar el contagio de Covid-19 mediante el uso de máscaras de protección facial, distancia física y desinfección. 

Estas medidas “funcionan”, manifestó el arzobispo.

“¿Por qué estamos limitados a 25 personas en una iglesia con capacidad para 1000 mientras que ciertas empresas pueden operar según un porcentaje de su capacidad? Me gustaría conocer el razonamiento de la gobernadora para establecer restricciones más estrictas a las iglesias”, cuestionó el arzobispo.

“El estado de Washington enfrenta una mayor propagación y restricciones más estrictas, sin embargo, la fórmula del gobernador Jay Inslee para las comunidades de fe es mucho más razonable —25% de la capacidad de ocupación o 200 personas máximo”, continúa.

"Está basado en datos científicos”, manifestó el arzobispo. “Una política similar tiene sentido para Oregon”.

Desde el inicio de la pandemia, la iglesia católica y otras comunidades de fe “se han volcado” en apoyar y observar las directrices de la gobernadora Brown e implementar protocolos estrictos de seguridad sanitaria, agregó el arzobispo.

El religioso mencionó que las iglesias operan en un ambiente controlado en el cual se evita que las personas que ingresan a la iglesia tengan contacto cercano entre ellas.

El arzobispo solicitó a la gobernadora reconsiderar las restricciones para las comunidades de fe una vez finalizadas las dos semanas de “congelamiento”.

“Le pedimos que recuerde que las festividades de Navidad están a poco menos de un mes, y es una época en la que personas de muchas religiones recurren a sus iglesias”, dijo.

“Necesitamos una política que coincida con nuestra situación actual, mantenga a las personas seguras y satisfaga las necesidades espirituales de las personas de fe en Oregon”.

El arzobispo señaló que la comunidad católica continúa orando por la gobernadora y su personal mientras “ella cumple con el desafiante trabajo de dirigir el estado de Oregon durante esta terrible pandemia”.

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