Declaración oficial del Arzobispo de Portland en Oregon Alexander K. Sample

Sobre la Exhortación Apostólica Post-sinodal del Papa Francisco: Amoris Laetitia (La alegría del amor)

Estoy muy agradecido con nuestro Santo Padre, Papa Francisco por su profunda y reflexiva enseñanza sobre el matrimonio y la vida familiar la cual ha presentado en su Exhortación Apostólica, Amoris Laetitia (La alegría del amor). Es evidente que el Papa Francisco rezó y reflexionó con mucho cuidado sobre el aporte y discusiones que se produjeron durante los dos últimos Sínodos de los Obispos dedicados a este tema que es de vital importancia.

Amoris Laetitia no contiene ningún cambio en la enseñanza o la disciplina de la Iglesia Católica sobre el matrimonio y la vida familiar, el Papa Francisco sí busca orientar a la Iglesia hacia una pastoral nueva y vigorosa, especialmente hacia quienes están heridos o en situaciones difíciles. ¡Por todo ello tenemos que estar muy agradecidos! Una vez más, el Papa emplea la imagen de la Iglesia como un "hospital de campaña", que busca vendar las heridas de las parejas y las familias con necesidades especiales.

Del mismo modo, el Papa nos presenta la belleza y la dignidad del matrimonio y la vida familiar, venidas de la mano de nuestro Creador y según ha sido revelada en la Sagrada Escritura y en la tradición viva de la Iglesia. Amoris Laetitia debe ser leída dentro de este contexto, teniendo en cuenta especialmente la enseñanza de los últimos Papas, especialmente de San Juan Pablo II y Benedicto XVI. La continuidad es esencial para darle una correcta lectura y comprensión a la contribución del Papa Francisco.

La exhortación es un documento extenso y nos tomará tiempo leerla, reflexionar sobre ella y ponerla en práctica. De hecho, el propio Papa Francisco nos pide leerla "con paciencia y cuidado", y no de una manera apresurada. En algún momento en un futuro no muy lejano, espero proporcionar nuevas directrices sobre su enseñanza y su aplicación en la Arquidiócesis de Portland. Mientras, espero, que los matrimonios y  las familias encuentren esperanza y aliento en las hermosas palabras de nuestro Santo Padre.