El arzobispo Alexander Sample ofreció un mensaje con ocasión del Miércoles de Ceniza, publicado en YouTube.

 

Profundicemos en nuestra fe mientras damos un vistazo a lo que significan y la realidad a la que se dirigen”, dice. “Las cenizas son un símbolo, eso quiere decir que significan algo, apuntan a algo más allá de sí mismas, a algo más profundo".

 

Poner cenizas en nuestra frente tiene un significado profundo. La mayoría de la gente no sabe cuán profundo es.

 

Vamos a profundizar en nuestra fe mientras echamos un vistazo a lo que significan y la realidad a la que apuntan.

 

¿Por qué las cenizas?

 

La ceniza es un símbolo, eso quiere decir que significan algo, apuntan hacia algo más allá de si mismas y, al hacerlo, expanden nuestra visión hacia nuevas alturas y profundidades de nuestra vida cotidiana, a nuestras realidades cotidianas.

 

Cuando entendemos lo que significan las cenizas, el símbolo del gran inicio de la Cuaresma, dirigen nuestra atención hacia algunas de las preguntas más importantes y profundas que hay.

 

¿Por qué el Miércoles de Ceniza? ¿De dónde vino la muerte? ¿Por qué es más fuerte que la vida? ¿Hay algo después de la muerte? ¿Estoy justificado

para esperar algo más en la vida? Y lo que pasa con las cenizas es esto, simbólicamente responden a estas preguntas.

 

Entonces, ¿qué son?

 

¿Qué está tratando de enseñarnos la iglesia por medio de estas cenizas?. Hay al menos tres cosas

 

Hacer la conexión de las cenizas con el Domingo de Ramos

 

La iglesia quiere que conectemos las cenizas con las palmas del Domingo de Ramos,

 

Relacionarnos con el humilde viaje de Cristo montado en un burro, con los vítores de las palmas, con su sacrificio final.

¿Por qué? Porque las palmas se sacrifican para darnos estas cenizas

 

Las cenizas son un signo de nuestra mortalidad

 

En segundo lugar, las cenizas son un signo de nuestra mortalidad.

 

Recuerda que eres polvo y al polvo, volverás. En realidad, confesar que también moriré me ayuda a recordar que no soy un Dios.

 

Me recuerda que al final, dependo del creador del don de la vida, para mi vida y la verdad es que los humanos con frecuencia necesitamos ese recordatorio.

 

Nuestro orgullo, nuestra codicia, nuestro egoísmo y nuestra auto importancia fácilmente nublan nuestro corazón y mente como resultado de olvidar la realidad de que somos criaturas, y dependemos de otro para todo lo que tenemos.

 

Las cenizas son un símbolo de arrepentimiento

 

Finalmente, las cenizas son un símbolo de arrepentimiento. Arrepiéntete y cree en el Evangelio.

 

Arraigado en imágenes bíblicas profundas; el sacrificio de la ofrenda, limpieza, humildad, arrepentimiento, conversión, alejamiento, vuelta atrás, cambio, transformación en Cristo, cambio en el corazón.

 

Hay un inmenso contraste entre la realidad de nuestras vidas aquí y ahora, y el regalo gratuito de nuestro destino final que Jesús nos dio.

 

Las cenizas que recibimos hoy nos recuerdan porqué Dios nos rescató y de su amor totalmente gratuito por nosotros.

 

Dios no quiere que te consumas en la ruina espiritual y la decadencia. Él quiere que disfrutes de la vida y de una comunión eterna con Él. Él quiere que seas amado, y que ames para siempre.

 

Las cenizas deberían recordarnos que hay un cementerio, pero el cementerio no es nuestro destino final.

 

Ahora, para que las cenizas sacramentales funcionen en nosotros, por así decirlo, no son mágicas, debemos ser receptivos a permitirles cumplir su función.

 

Debemos dejar que nos recuerden lo que significan, para que motiven nuestra imaginación.

 

Pero para hacer eso, necesitamos la humildad del espíritu que nos permite ser genuinamente receptivos.

 

Y esa es, en parte, la razón por la que hacemos actos de penitencia porque ayudan a fomentar un cambio de corazón más profundo, no solo un cambio de mentalidad, un cambio de lo que es más profundo en nosotros mismos.

 

Pero recuerda, como dijo el Papa Francisco: “La verdadera pobreza duele. Ninguna abnegación es real sin la dimensión de la penitencia”.

 

Por lo tanto, practiquen su penitencia cuaresmal amigos. Mantenla fuera de la vista de los demás, escondida, como el secreto que es el amor entre tú y Dios. Aprende menos de la manera difícil que al final se convierte en orgullo y endurece tu relación con El. A cambio, deja que tu fe sea profunda.

 

¡Jesús lo cambia todo!