Con esta columna inicio un tema que es necesario mirar de cerca: Las seis prioridades pastorales de la Arquidiócesis de Portland que emergen de nuestra Asamblea Pastoral celebrada el pasado otoño. Como recordarán ustedes, la Asamblea Pastoral reunió a los sacerdotes y representantes de los consejos pastorales de las parroquias de la Arquidiócesis, para dialogar y establecer las prioridades de los próximos tres años. El Consejo Pastoral Arquidiocesano examinó los aportes recibidos durante la Asamblea e hizo los ajustes necesarios durante las dos últimas reuniones.

La primera prioridad pastoral es la Catequesis y la Formación de la fe. Al igual que las demás prioridades pastorales, esta primera prioridad identificó cinco iniciativas específicas, basadas en los aportes recibidos durante la Asamblea Pastoral.

La primera iniciativa es proporcionar formación integral para los catequistas y darles las herramientas prácticas para el desempeño de su función. Tenemos muchos empleados y voluntarios maravillosos que desempeñan el papel de catequistas y trabajan arduamente para instruir en la fe a los niños, jóvenes y adultos de la Arquidiócesis. 

También desean formar los corazones de los creyentes para ser discípulos misioneros del Señor. Pero debemos proporcionarles la formación, las herramientas y la capacitación necesarias para llevar a cabo esta esencial tarea de la Iglesia. Tenemos la intención de hacer disponible esta formación catequética en todas las áreas geográficas de esta vasta Arquidiócesis.

La segunda iniciativa intenta proporcionar un modelo estándar del currículo y de los materiales para la importante tarea de la catequesis y la formación de la fe.

Si bien se permite cierto grado de flexibilidad en los programas parroquiales locales, debe haber algunos estándares básicos y esenciales a los que todos nos debemos adherir. Es mi responsabilidad, como principal maestro de la fe de esta Arquidiócesis local, asegurarme de que los niños, jóvenes y adultos reciban una formación adecuada en las verdades de nuestra fe. En particular, la catequesis que se da en todas nuestras parroquias debe ser completa y fiel al Catecismo de la Iglesia Católica. 

Se ofrecerán recomendaciones de recursos y materiales catequéticos específicos, para acompañar este currículo estandarizado.

La tercera iniciativa involucra a los padres de los niños y jóvenes. Los padres son los primeros y principales educadores de sus hijos en los caminos de nuestra fe. Este papel es indispensable. Nos engañamos a nosotros mismos si pensamos que una hora de catequesis por semana, e incluso diariamente, en una escuela católica, va a impartir la fe a la próxima generación; lo que se aprende en el salón de clases debe ser respaldado por la familia, en casa. Nuestro plan proporcionará materiales, experiencias, capacitación, recursos y modelos a seguir para apoyar y fortalecer a los padres en su papel principal.

 

Formación de Fe

La cuarta iniciativa intenta ayudar, en el área de formación de fe, a las comunidades que no hablan inglés y a las personas con necesidades especiales que viven en nuestra Arquidiócesis. Somos una Iglesia rica y culturalmente diversa en Oregon occidental. Sin embargo, somos una comunidad de una sola fe y, como hijos de Dios, la dignidad de cada uno de nosotros es igual a la del otro. Si bien los diversos grupos étnicos y culturales son una gran bendición para nuestra comunidad de fe, esta realidad presenta desafíos únicos para la transmisión de la fe de un modo culturalmente sensible. Procuraremos identificar materiales y programas que satisfagan esta necesidad crítica. Igualmente preocupantes son las necesidades especiales de algunos miembros de nuestra comunidad, por ejemplo los sordos y los física y mentalmente desafiados.

La quinta y última prioridad aborda la necesidad de formación permanente de fe y la catequesis en todas las etapas de la vida desde la edad adulta hasta la vejez. ¡Alabado sea Dios, incluso mi madre de 89 años todavía está creciendo en su fe y mejorando su comprensión! 

Esperamos utilizar todos los medios actuales de comunicación para ayudar a la gente a crecer en su fe y ser cada vez más “discípulos misioneros” del Señor Jesús, de acuerdo con la visión del Papa Francisco en su Exhortación Apostólica “La Alegría del Evangelio”. Todos debemos estar plenamente vivos en Cristo, animados por el Evangelio y encendidos por el Espíritu Santo para poder participar adecuadamente en la nueva evangelización. Pero, nosotros mismos debemos estar bien enraízados en la fe y dedicados a Cristo, para atraer a otras personas hacia Cristo y, tal vez, hacer que otras personas vuelvan de nuevo a la Iglesia.

En las siguientes columnas, abordaremos las otras cinco prioridades pastorales: Adoración Divina, Matrimonio y Vida Familiar, Vocaciones, Obras de Misericordia y el Ministerio de Jóvenes Católicos. ¡Manténganse al tanto!