Guárdame en tu corazón como tu sello o tu joya, siempre fija a tu muñeca. porque es fuerte el amor como la muerte, y la pasión, tenaz como el infierno; sus flechas son dardos de fuego, como llama de Yavé. ¿Quién apagará el amor? (Cantar de los Cantares 8: 6-7) 

Las parejas que van a celebrar su boda a menuda elijen estas palabras del Cantar de los Cantares.Son palabras que hablan de una profundidad, fuerza y poder de amor verdadero, un amor que debe caracterizar especialmente a aquellos que entran en el pacto de matrimonio. Son palabras para inspirar y dar esperanza a las parejas que se establecen en el camino de una vida compartida. 

Llegó el Día de San Valentín, y esto nos da la oportunidad de reflexionar sobre el verdadero significado del amor romántico, tanto para los que ya están casados como para aquellos que están contemplando el matrimonio. Hay muchas nociones diferentes de "amor" en nuestra cultura de hoy, y sería bueno tener una comprensión correcta del amor romántico, especialmente en el matrimonio. 

En primer lugar, los que están saliendo con alguien, deben hacerlo con miras a un posible matrimonio. La amistad profunda, incluso entre hombres y mujeres, es una cosa buena y santa. Pero para aquellos que están formalmente "saliendo en citas románticas" se busca algo más que la amistad. Se trata de averiguar si una persona está llamada a casarse y, si es así, es ésta "la persona adecuada". Salir en busca de romance sin intenciones serias no es el propósito de la experiencia del cortejo. Las citas románticas no son un fin en sí mismo, sino que, al menos, deben tener la posibilidad de llevar al matrimonio. 

Esto toca el delicado tema de la atracción física y las expresiones físicas del amor romántico. Incluso plantea el tema de la intimidad sexual entre un hombre y una mujer que no están casados. Hay límites que deben ser colocados sobre tales expresiones de amor romántico para aquellos que están saliendo, siempre con miras a un posible matrimonio. La intimidad sexual no es de ninguna manera para la recreación o para "probar" la compatibilidad de la pareja. Para decirlo simplemente, la intimidad sexual es sólo para el matrimonio. 

Con el Día de San Valentín, debemos recordar que el verdadero amor romántico es mucho más que dar dulces, flores y joyas. De hecho, parte de la publicidad que vemos alrededor envía el mensaje de que tal expresión de dar en el Día de San Valentín implica un "favor" sexual esperado a cambio. No quiero desanimar de ninguna manera tales expresiones de amor romántico, pero tengamos la perspectiva apropiada de por qué hacemos tales cosas por la persona amada. 

El verdadero amor romántico dentro del matrimonio, o en preparación para un posible matrimonio, no es fácil ni casual, y a veces está lleno de luchas y dificultades. Exige un amor mucho más profundo que las expresiones superficiales que abundan en nuestra cultura. Exige sacrificio. Cuando los hombres o las mujeres otorgan afecto e incluso regalos a su ser amado en el Día de San Valentín, debe ser un signo exterior de un compromiso más profundo que implica la entrega de uno mismo al otro. 

En las palabras del Cantar de los Cantares citado arriba, se nos dice que las aguas embravecidas no pueden apagar el amor”. Yo modificaría esto para decir que las aguas embravecidas no pueden apagar el amor verdadero: un amor arraigado en Cristo. Las aguas embravecidas y las inundaciones son los retos, dificultades e incluso sufrimientos que las parejas experimentan en sus vidas juntas. Si su amor no es profundo y arraigado en Cristo, y si no imita su propio amor sacrificial, entonces existe el peligro de que sea apagado por las luchas de la vida real. Está en peligro de ahogarse o ser arrasado.

Un amor superficial romántico deja a una pareja vulnerable a lo que yo llamo la mentalidad de "telenovela". Esta actitud dice que si no soy tan feliz como podría estar en esta relación, y si pienso que seré más feliz con algún otro, entonces tengo el derecho de salirme y buscar lo que me haga feliz. No hay compromiso, no hay “para bien y para mal”.

El amor romántico en el matrimonio debe reflejar sacramentalmente el amor y la unión entre Cristo y su Esposa, la Iglesia. Jesús puso su vida por nosotros. No guardó nada. Lo dio todo por su Amada. Éste es el significado del amor marital. No se trata de lograr la felicidad perfecta aquí, ni de mí ni de mis necesidades. Es un amor que siempre considera primero al otro. Si ambas partes del matrimonio pudieran vivir así, ¡viviríamos en un mundo diferente!

¡Oremos por el verdadero romance! Oremos por las parejas casadas, para que puedan tener un Día de San Valentín alegre, con regocijo mutuo. Oremos especialmente por aquellos que están luchando en medio de las cargas y las duras realidades de la vida, para que puedan encontrar sanación y reconciliación. Y oremos por aquellos que están viviendo la etapa del cortejo, para que puedan encontrar el verdadero significado del amor que conduce a un matrimonio lleno de alegría.