El pasado octubre, la Iglesia celebró el 25 Aniversario de la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica (CIC), aunque la edición en inglés no se publicó hasta 1994 (la versión en español salió a la luz en 1992). Recuerdo la alegría que invadió mi corazón al tenerlo en mis manos. Fue el primer catecismo universal de la Iglesia, desde que saliera el Catecismo de Trento en 1566. ¡Esperamos mucho!

Después del Concilio Vaticano II siguieron 25 años de confusión sobre lo que realmente debía enseñar la Iglesia; pero, al salir a la luz el nuevo compendio, por fin teníamos el Catecismo oficial y auténtico para continuar las enseñanzas de la fe. Al publicar el Catecismo, el Papa San Juan Pablo II escribió:

“El Catecismo de la Iglesia católica… es la exposición de la fe de la Iglesia y de la doctrina católica, atestiguadas e iluminadas por la sagrada Escritura, la Tradición apostólica y el Magisterio de la Iglesia. Lo declaro como regla segura para la enseñanza de la fe y como instrumento válido y legítimo al servicio de la comunión eclesial…”

El nuevo Catecismo de la Iglesia católica fue escrito para nuestro tiempo, incorporando las experiencias del Vaticano II. De hecho, el Cardinal William Levada, quien fuera Arzobispo de Portland, fue miembro de la Comisión designada por el Papa San Juan Pablo II para revisar la redacción del Catecismo. A cargo de dicha Comisión, estuvo el entonces Cardenal Joseph Ratzinger, quien años más tarde fue el Papa Benedicto XVI.

Deseo dirigir su atención hacia este aniversario especial de la publicación del Catecismo de la Iglesia católica, porque su importancia y relevancia ha aumentado en los tiempos que estamos viviendo. A veces, aún existe confusión sobre la doctrina oficial de la Iglesia en asuntos de la fe y de la moral. Cuando tengan dudas, vayan al Catecismo y guíense por la autoridad que les ofrece sobre la fe de la Iglesia.

He dicho con frecuencia que, si durante mi predicación o transmisión de la doctrina, enseñara algo contrario a lo que dice el Catecismo, el error sería mío y lo habría cometido sin intención. Para mí y para los creyentes, cuyo cuidado pastoral está a mi cargo, el Catecismo es la autoridad competente para transmitir las enseñanzas de la Iglesia.

El Papa San Juan Pablo II señaló que el Catecismo es un instrumento de la comunión eclesial, como quedó citado arriba. Entonces, la fe que profesamos nos mantiene firmes en unidad y comunión.

Tenemos un ejemplo actual donde el Catecismo de la Iglesia católica es un instrumento para poner fin a las dudas sobre la enseñanza de la Iglesia: En una entrevista que hizo un periodista italiano al Papa Francisco (no se tomaron notas), causaron conmoción unas palabras atribuidas al Papa. Supuestamente, el Papa dijo que el infierno no existe y que las almas que mueren en pecado mortal no van al infierno, sino que “desaparecen”. El Vaticano intentó hacer una aclaración, pero no terminó la confusión. Lo sé porque todavía estamos recibiendo llamadas en el Centro Pastoral.

¿Qué hacemos en estos casos? ¡Consultar el Catecismo de la Iglesia Católica! (CIC). Esto es lo que dice sobre el infierno: “La enseñanza de la Iglesia afirma la existencia del infierno y su eternidad. Las almas de los que mueren en estado de pecado mortal descienden a los infiernos inmediatamente después de la muerte y allí sufren las penas del infierno, ‘el fuego eterno’ … La pena principal del infierno consiste en la separación eterna de Dios en quien únicamente puede tener el hombre la vida y la felicidad para las que ha sido creado y a las que aspira” (CIC 1035; ver también CIC 1033–1037).

Sobre la inmortalidad del alma, por ejemplo, ésta no puede desaparecer: “La Iglesia enseña que cada alma espiritual es directamente creada por Dios … —no es "producida" por los padres—, y que es inmortal… no perece cuando se separa del cuerpo en la muerte, y se unirá de nuevo al cuerpo en la resurrección final” (CIC 366).

Éste es un ejemplo sencillo sobre la importancia y relevancia del Catecismo, pues expone las enseñanzas de nuestra amada Iglesia. Hay muchos otros ejemplos actuales que ustedes podrían señalar.

Los invito a celebrar con renovado vigor y gozo el gran don del Catecismo de la Iglesia Católica. ¿Tienen una copia en su hogar? Si no, encuéntrenlo en internet.

En inglés:
http://www.vatican.va/archive/ENG0015/_INDEX.HTM.

 

En español: http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/index_sp.html

 

Papa San Juan Pablo II, ora por nosotros.