Un ícono de San José y el niño Jesús se exhibe en la Catedral de Santa María de la Inmaculada Concepción, en el noroeste de Portland. (Ed Langlois/Catholic Sentinel).
Un ícono de San José y el niño Jesús se exhibe en la Catedral de Santa María de la Inmaculada Concepción, en el noroeste de Portland. (Ed Langlois/Catholic Sentinel).

Joe y Millie Hoffman viajaron desde Beaverton para asistir a la misa por la solemnidad de San José el 19 de marzo en la Catedral de Santa María de la Inmaculada Concepción de Portland.

 

San José es su hombre.

 

Joe no sólo lleva su nombre en honor al padre terrenal de Jesús, sino que toda la familia se ha consagrado al santo. Durante los últimos 15 años, los Hoffman han rezado una novena como preámbulo al 19 de marzo.

 

Le dan crédito a San José por facilitar su reciente traslado de Eugene a Beaverton. Ahora Joe busca ayuda en San José para ser un buen ejemplo de hombre de fe para sus nietos.

 

“Él es el protector personal de nuestra familia”, dijo Millie justo cuando la pareja se fue a cenar con su hija, su yerno y sus nietos. “Él es una persona tan normal. Es un símbolo con quien identificarse fácilmente”.

 

Al mismo tiempo, Millie explicó: San José “se contentó con decir: 'Dios, esto es lo que necesitas que haga y lo voy a hacer. No entiendo cómo, por qué, cuándo o dónde. Tan solo aceptaré el plan que tienes para mí”.

 

Jayson Strayer, miembro de la Parroquia de San Mateo en Hillsboro, también hizo el viaje. Sabe que la solemnidad de San José durante el Año de San José no sucederá muy a menudo.

 

Consciente de que el santo es patrón de castidad, Strayer ora para ser un hombre con cuerpo y corazón castos.

 

"San José es guardián de la castidad, de las vírgenes y guardián de nuestro Señor", dijo Strayer. "No se puede conseguir nada mejor que eso.

 

Durante la misa, que tuvo una buena asistencia en la congregación presencial y fue retransmitida en vivo, monseñor Alexander Sample recordó a los oyentes que después de la Santísima Madre, San José es considerado el santo mayor y es patrono universal de la iglesia.

 

"Así como el cuidó el cuerpo de su hijo adoptivo, el hijo de Dios”, dijo el arzobispo, haciendo un movimiento como si arrullara a un niño para dormir, “el protege y custodia el cuerpo místico de Jesucristo, la iglesia”.

 

El arzobispo elogió a San José por obedecer los planes de Dios, incluso cuando sonaban como salvajes. José dijo si tranquilamente.

 

“Mira quién fue a quien Dios confió a su único hijo engendrado", dijo el arzobispo. "Mira quién fue a quien Dios confió a la Santísima Virgen María”.

 

El arzobispo instó a los oyentes a recordar que la Sagrada Familia era gente verdadera de carne y hueso y que José la concibió con fortaleza, pero docilidad a la voluntad de Dios.

 

"Es un esposo y padre fuerte, silencioso, amable y casto", dijo el arzobispo. "Muchachos, necesitamos su ejemplo hoy."