Luis Morales retrata a Jesús y Arely Diaz retrata a Mary durante un drama en la Parroquia de San Lucas en Woodburn el 19 de abril. (Ed Langlois/Catholic Sentinel)
Luis Morales retrata a Jesús y Arely Diaz retrata a Mary durante un drama en la Parroquia de San Lucas en Woodburn el 19 de abril. (Ed Langlois/Catholic Sentinel)

WOODBURN — El Viernes Santo en la Parroquia de St. Luke, fieles Hispanos continuaron con la tradición de realizar una representación realista de las últimas horas y la muerte de Jesús. Feligreses vestidos como guardias Romanos, apóstoles, oficiales del Sanedrín y personas de Jerusalén avanzaron a través de la trágica historia mientras cientos de espectadores embelesados observaban desde las sillas del gimnasio.

Los guardias, sosteniendo lanzas con palas de jardinería como puntas, chasquearon los látigos y abuchearon a Jesús, quién se calló tres veces con la pesada cruz a cuestas. Grabaciones del canto de gallos y truenos hicieron el drama realista.

Al final el joven vestido de Jesús fue adherido a la cruz y las luces fluorescentes se oscurecieron. El gimnasio quedó en silencio.

Es considerado un gran honor representar al salvador, y Luis Morales de St. Luke lo hizo.

“Mi corazón latía rápidamente”, dijo Luis, un estudiante de tercer año de la Secundaria North Marion quién tenía la barba pintada en su suave rostro. Mientras sus hermanos menores lo abrazaban después del drama, Luis luchó contra las lágrimas al explicar que sintió dolor emocional mientras sufrió la humillación de la crucifixión, aunque haya sido ficticia. Dijo que se siente más cerca de Jesús.