Francisco Lara/El CentinelaQue día tan glorioso para la comunidad de San Alejandro. Han hecho algo maravilloso.  Felicidades”, dijo el Arzobispo Alexander Sample.
                                                                                                                                                               Francisco Lara/El Centinela
Que día tan glorioso para la comunidad de San Alejandro. Han hecho algo maravilloso.  Felicidades”, dijo el Arzobispo Alexander Sample.

CORNELIUS- La Dedicación de la nueva Iglesia de San Alejandro en Cornelius el pasado 27 de agosto de 2017, pasará a la historia. Como pasará a la historia el momento en que el Arzobispo Alexander Sample, reconoció el amor y entrega del Párroco David Schiferl, quien estuvo al frente de su comunidad para lograr el sueño de tener esta iglesia.

El largo aplauso de los fieles reunidos durante la solemne ceremonia de la Dedicación presidida por el Arzobispo Sample, se sintó en el corazón de cada uno de los que llegaron para asistir a esta memorable Misa que duró más de tres horas. El respeto, la solemnidad y la devoción fueron sin duda parte de la ceremonia.

“Esta es la tercera iglesia que tengo el honor de dedicar en esta venerable Arquidiócesis. Que día tan glorioso para la comunidad de San Alejandro. Han hecho algo maravilloso. Ustedes y sus descendientes pasarán aquí muchos muchos años haciendo oración y recibiendo el alimento de la palabra de Dios y los sacramentos. Felicidades”, dijo al iniciar la ceremonia el Arzobispo Alexander Sample.

Fue una celebración multicultural que reunió a las dos comunidades. Hispanos y anglos unidos en su fe. Y también fue transmitida en el  lenguaje de señas para la comunidad con personas discapacitadas, en honor al hermoso ministerio que sirve a las familias en la parroquia.

El Arzobispo Sample presidió en inglés y en español detalladamente todo el rito de la Misa de la Dedicación de la nueva Iglesia de San Alejandro. “Empezamos afuera con las puertas cerradas y como comunidad reunida para la oración, entraron en esta Iglesia por primera vez. Se fijaron en que los ministros no reconocimos el altar, no hicimos reverencia, ni lo besamos. Porque todavía no se ha dedicado. Hasta que se consagre y hasta que se ofrezca el sacrificio de la Misa en este altar, sigue siendo un pedazo de madera”, dijo en español el Arzobispo Sample. 

“Enseguida bendijimos el agua de la pila bautismal y les rociamos  a ustedes para recordar nuestro Bautismo, en el cual nos hicimos miembros del cuerpo de Cristo. Somos los bautizados y por lo tanto, somos el templo vivo de Dios. El templo vivo del Espíritu Santo. Ustedes el pueblo de Dios en quien habita el Espíritu Santo, son el templo verdadero.  Rocié las paredes y lo que pronto va a ser el altar, porque estamos consagrando este edificio. Apartándolo para un sólo propósito: ‘el culto divino’.  Arrojamos todo el poder del mal fuera de este lugar”. 

Y la solemnidad fue parte de toda la ceremonia. “Enseguida vamos a llamar a los santos a unirse con nosotros, porque somos parte de la comunión de los santos. Nos unimos con todos los santos y los invitamos a estar con nosotros e interceder por nosotros”.

 

Reliquia en el Altar

 El Arzobispo Sample depositó una reliquia en el altar. “Voy a depositar en este altar una reliquia de Santa Apolonia. Esto nos recuerda que en los primeros días de la Iglesia, los cristianos celebraron la Santa Misa en las tumbas de los mártires”. 

Posteriormente, se dió paso a la Dedicación de la Iglesia y del altar. “Voy a pronunciar una oración de Dedicación apartando esta casa para Dios y dedicando este altar al servicio de Dios, como el lugar para ofrecer sacrificio”. 

Uno de los momentos más significativos y que muchos fieles hispanos no habían vivido antes, fue el momento en el que se unge el altar. El Arzobispo lo explicó en español. “Voy a ungir ese altar así como a ustedes los ungieron en su Bautismo y en su Confirmación como templo del Espíritu Santo. Usamos el Crisma para consagrarlo como un lugar para ofrecer sacrificio”.

Y en este momento toma sentido el banquete. “La Eucaristía es un banquete sagrado y podemos hablar de este lugar como una mesa del Señor. Pero siempre es primero y principalmente un altar en donde se ofrece el sacrificio. El sacrificio que se ofrece aquí es el sacrificio de una vez para todos, que Jesús ofreció en el altar de la cruz, cuando se entregó en nuestras manos, clavó nuestros pecados a la cruz, conquistó la muerte y el pecado para siempre  y abrió para nosotros el camino a la vida eterna”.

“En cada Misa hacemos presente nuevamente ese mismo sacrificio. Unimos el sacrificio de nuestras vidas con el sacrificio de Cristo, cuando Él se ofrece de una manera sacramental sin sangre, una vez más al Padre para nuestra salvación. El altar representa a Cristo. Es por eso que se unge. Es por eso que le hacemos reverencia. Es por eso que lo besamos, porque representa a Cristo en medio de nosotros”, indicó el Arzobispo. 

E inmediatamente después, se dio paso a la unción de las paredes y columnas de la nueva Iglesia. “Ungir las paredes de la Iglesia para dedicar esta casa como un lugar apartado para el Culto Divino’.

Los fieles siguieron en silencio la ceremonia. “Después de una manera que jamás van a ver, el incienso subirá de este altar en su oración elevándose al cielo. También vamos a incensarlos  a ustedes para dar honor y bendición”.

Posteriormente se vistió el altar. “Vamos a vestir el altar y colocar la llama y la luz porque está presente la luz de Cristo. También las velas nos recuerdan, que ustedes son la luz del mundo. Ustedes son la luz en esta comunidad de Cornelius y en el Condado de Washington. Penetrando la oscuridad en donde tantos viven. Esta iglesia no debe de ser sólo para ustedes, tiene que ser una señal de esperanza y una luz para los demás y para los que lleguen a sus vidas y testimonio del amor y la misericordia de Cristo”.

Posteriormente, todos vieron cómo por primera vez se ofreció en este altar el sacrificio santo de la Misa. “Jesucristo en su Santa Eucaristía se va a hacer presente para nosotros, después de la sagrada comunión vamos a reservar el Santísimo en el Sagrario y va a habitar entre nosotros”.  

Al final el Arzobispo dijo: “Me dio tanto gusto y alegría poder compartir este día tan importante con todos ustedes. Felicidades”. Y todos los feligreses estallaron en un fuerte aplauso de alegría y celebración.

Al concluir la ceremonia, todos salieron de la nueva iglesia y se reunieron en comunidad para la fiesta organizada por los fieles de la parroquia.

 

rocior@ocp.org