Karla Olvera recibe el sacramento de Primera Comunión del sacerdote Agustín Rodríguez, el cuatro de febrero del 2021. (Cortesía Jesús Rodríguez).
Karla Olvera recibe el sacramento de Primera Comunión del sacerdote Agustín Rodríguez, el cuatro de febrero del 2021. (Cortesía Jesús Rodríguez).

Las restricciones debido a la pandemia del coronavirus no han impedido el cumplimiento de la misión de la iglesia y su llamado a difundir la palabra de Dios para los voluntarios del Catecismo Misionero en la parroquia San Mateo, en Hillsboro.

“A pesar de todas las dificultades con la pandemia, algo extraordinario está sucediendo”, dijo Jesús Rodríguez, uno de los líderes al frente de la acción evangelizadora. “El número de familias y niños crece cada día”, agregó.

El tiempo de incertidumbre durante la pandemia ha sido una ocasión para servir y ayudar a quienes sufren las consecuencias más difíciles de esta situación, las familias y los niños.

 

Voluntarios sembradores de la Palabra con el programa del Catecismo Misionero como Jesús Rodríguez, Carolina Guillén e Iraís Mesa sacan tiempo de sus ocupadas vidas para formar y evangelizar a niños, jóvenes y padres de familia.

 

Los catequistas han hecho posible la continuidad de la preparación para los Sacramentos ofreciendo las clases en línea y en ocasiones, en forma presencial.

 

Para Carolina Guillén, educar a los niños en la fe es importante porque ella considera esencial que los niños reciban sus sacramentos. “Como madre soltera fue muy difícil para mí llevar a mis niños a la doctrina. Ahora, hago un esfuerzo en mantener mi compromiso de evangelización con mi comunidad porque no quiero que les suceda lo mismo a otras madres”, dijo.

 

Los tres hijos de Marcela Santos recibieron sus sacramentos. “Poder transmitir la fe a los niños es el regalo más bonito que podemos dar a nuestros hijos”, dijo. “estamos agradecidos de poder inscribir a nuestros hijos en este programa”.  

 

Doce niños preparados recibieron el sacramento de la Primera Comunión, el sábado 4 de febrero en la iglesia San Mateo, en Hillsboro.

 

El sacramento de la Primera Comunión se llevó a cabo en ceremonia oficiada por el sacerdote Agustín Rodríguez, pastor asociado de la iglesia.

 

Evangelización

 

¡Yo soy Misionero!, expresó el sacerdote Agustín Rodríguez, en reflexión compartida con El Centinela sobre la acción de los voluntarios del Catecismo Misionero. 

 

“Todos somos misioneros porque con nuestro Bautismo llevamos en nuestro corazón una tarea muy importante, predicar el Evangelio", afirmó el presbítero.

 

"El Espíritu Santo nos impulsa a vivir la aventura de llevar el Evangelio hasta los últimos rincones de la tierra", agregó.

 

"Se escucha muy romántico el ir con una misión hasta los últimos rincones de la tierra, enviados por el mismo Señor Jesucristo". 

 

Me imagino, ir a los países más remotos y predicar en donde tienen sed de oír hablar de Dios, sin tomar en consideración los pequeños detalles como "son los peligros que causan los enemigos de Dios, de los que dicen que si lo quieren, pero viven como paganos y de las pequeñas cosas de la vida diaria, como la comida, las enfermedades, los costos de la misión, etc.", continuó.

 

La tarea misionera

 

"La misión a la que estamos llamados todos los bautizados no se limita a irnos de nuestros lugares a tierras lejanas", escribió el padre Agustín.

 

"Estamos en tierra de misión. Las tierras lejanas y las personas que tienen sed de Dios no están muy lejos".

 

"Viven en el apartamento de al lado, son mis vecinos, son las personas que conozco en el trabajo que quisieran acercarse a Dios, pero no se animan porque nadie los invita. Por eso digo que todos somos misioneros, pero nos hemos quedado de flojos y no hemos cumplido con nuestra misión". 

 

"En nuestra parroquia tenemos el Catecismo Misionero en donde algunos miembros de nuestra comunidad van a las familias que no han venido al templo por muchas razones y están llevando el catecismo a los niños que necesitan recibir sus sacramentos".

 

"Nuestros catequistas viven la aventura de ir a tierras lejanas en menos de cinco minutos, enfrentarse a todos los peligros, hasta el peligro de enfermarse del COVID-19, y grandes peligros de los miembros de las familias celosos del proyecto, y hasta de ser atacados por los animales salvajes o más bien domésticos". 

 

"Gracias a Dios y a los esfuerzos de nuestros catequistas los niños han hecho su primera comunión y se siguen preparando para los otros sacramentos". 

 

"Las familias han expresado agradecimiento por el esfuerzo e interés por ellos".

 

"La tarea misionera no es fácil porque requiere un compromiso de los catequistas y una disciplina para estar siempre en la cita que tienen con las familias".

 

"La comunidad de San Mateo en Hillsboro se siente orgullosa de este programa y agradece el ejemplo de los catequistas que nos enseñan a salir de nuestra zona de comodidad para buscar a quienes nos necesitan".

 

En nuestras comunidades parroquiales encontramos dos tipos de misioneros, los que sueñan ir un día de misiones a tierras lejanas y los que ya están en acción en nuestros vecindarios.

 

El presbítero reiteró la urgencia en el cumplimiento de nuestra responsabilidad como cristianos, “Necesitamos más misioneros”, concluyó.

 

patriciam@ocp.org