Las sonrisas y abrazos visibles están a punto de ser mucho más comunes en las parroquias del oeste de Oregon. Los tapabocas y el distanciamiento físico ya no serán necesarios para los fieles totalmente vacunados que asistan a misa, dijo el arzobispo Alexander Sample en una comunicación del 14 de mayo.

 

El arzobispo compartió su decisión un día después de que la gobernadora de Oregon, Kate Brown, anunciara que el estado seguiría inmediatamente las nuevas directrices de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos —CDC— sobre el requisito del uso de tapabocas.

 

La directriz establece que los adultos totalmente vacunados pueden reanudar de forma segura actividades en espacios interiores y exteriores sin máscaras ni distanciamiento físico. Esto se aplica a las reuniones grandes y pequeñas.

 

El dramático cambio en la política se basó en evidencia real de investigaciones recientes llevadas a cabo en Israel y los Estados Unidos de seguimiento a personas que han sido vacunadas.

 

Alrededor del 60% de los oregonianos elegibles han recibido al menos una primera dosis de la vacuna a mediados de mayo. Los residentes totalmente vacunados todavía están obligados a usar tapabocas dentro de los aeropuertos, en el transporte público y en entornos de atención médica, de acuerdo con las directrices de los CDC.

 

El arzobispo dijo que los párrocos tendrán que reservar espacio en las iglesias para quienes que no están completamente vacunados. Estas personas sin la vacunación completa están obligados a usar tapabocas y mantener los seis pies de distancia física.

 

"Se debe instruir a los fieles que la aplicación de esta medida será implementado con base en el código de honor, es decir, la honestidad de los feligreses”, dijo el arzobispo. "Aquellas personas que se presenten sin tapabocas para asistir a la iglesia están afirmando que están totalmente vacunados”.

 

Las Iglesias no deben requerir ninguna verificación para confirmar que un feligrés está vacunado, dijo el arzobispo.

 

Pidió a los párrocos y al personal de la parroquia tener en mente que algunos feligreses que están totalmente vacunados pueden desear seguir usando el tapabocas y mantener la distancia física en la iglesia. "Tienen la libertad para hacerlo”, dijo.

 

Una persona está totalmente vacunada dos semanas después de la segunda inyección de las vacunas Pfizer y Moderna y dos semanas después de la vacuna Johnson &Johnson.

 

"Aquellos que no están totalmente vacunados siguen siendo igualmente bienvenidos y animados a asistir a misas y reuniones”, dijo el arzobispo. “Los que no están totalmente vacunados no deben experimentar ningún sentido de discriminación”.

 

Sugirió a las parroquias designar un lado de la iglesia para los totalmente vacunados y el otro lado para aquellos no vacunados con el fin de evitar que un grupo sea relegado a la parte posterior de la iglesia. El porcentaje de límites de capacidad para las iglesias (anteriormente en el 50%, según la directiva del arzobispo) ya no está en vigor.

 

"Encomiendo a los párrocos y administradores pastorales que implementen la nueva política lo mejor que puedan, y los animo a seguir trabajando con su liderazgo parroquial para hacer los cambios y ajustes necesarios", dijo el arzobispo. 

 

También recomendó a los sacerdotes y ministros que están totalmente vacunados que sigan usando máscaras durante la distribución de la Comunión en la misa, pero no es un requisito.

 

A principios de esta semana, Brown anunció que planeaba levantar la mayoría de las restricciones de COVID-19 cuando el 70% de los oregonianos elegibles de 16 años o más hayan recibido su primera dosis de vacunación. La gobernadora dijo que creía que Oregon podría alcanzar el 70% en junio.

 

"Al igual que todos, estamos entusiasmados con el anuncio de la gobernadora", dijo Todd Cooper, director de ministerios especiales del arzobispo.

 

Cooper dijo que ha sido la práctica del arzobispo considerar cuidadosamente los anuncios de la oficina de la gobernadora y la Autoridad de Salud de Oregón y luego determinar lo que es mejor para la iglesia.

 

Cooper vaticinó que el anuncio de la gobernadora tendrá un impacto en la dispensa de la obligación de asistir a misa los domingos y fiestas de guardar. La dispensa se promulgó por primera vez el 12 de marzo de 2020.

 

Aunque el arzobispo Sample anima a los católicos saludables a regresar a misa, se muestra preocupado por los católicos vulnerables, incluidos los que están aprensivos por recibir la vacuna, los que tienen condiciones de salud que impiden la vacunación y los que cuidan a las personas vulnerables.

 

“El arzobispo no quiere que estas personas se sientan obligadas a ir a la iglesia”, dijo Cooper.

 

El arzobispo Sample, agregó Cooper, ha analizado el tema de la dispensa con los sacerdotes, quienes lo animan a continuar su enfoque pastoral, es decir, animar a los católicos a regresar a la iglesia sin lástima por aquellos que se quedan en casa.

 

“El está recordando a la gente: ‘ustedes tienen este hermoso don de la misa y la Eucaristía', al tiempo que tranquiliza a aquellos que no pueden asistir a la misa que no están obligados a hacerlo", dijo Cooper.

 

Traducido por Patricia Montana/El Centinela