El padre Edwin Sánchez, pastor de la Iglesia de Santa María Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Albany, da una lectura el 29 de agosto durante una bendición de una estatua de María y un monumento para los no nacidos. (Ed Langlois/Catholic Sentinel)
El padre Edwin Sánchez, pastor de la Iglesia de Santa María Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Albany, da una lectura el 29 de agosto durante una bendición de una estatua de María y un monumento para los no nacidos. (Ed Langlois/Catholic Sentinel)

La iglesia Santa María Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Albany, bendijo recientemente un monumento a los niños no nacidos y un centro parroquial.

El evento especial se llevó a cabo con una misa el 29 de agosto, presidida por el Rvdmo. Sr. Alexander Sample, arzobispo de la Arquidiócesis de Portland.

En medio de la pandemia del coronavirus y practicando el distanciamiento físico apropiado, los fieles participaron de la ceremonia desde las instalaciones de la iglesia, el gimnasio y el pasillo.

El Reino de Dios y la Evangelización estuvieron en el centro de la homilía del arzobispo: “Jesús no vino para establecer un reino terrenal”, dijo.

"Parece que los cristianos creyentes quisieran construir un paraíso aquí, una utopía aquí. Nuestro verdadero objetivo es completamente diferente. Es el Reino de Dios. Es la vida Eterna. Es para lo que estamos hechos", agregó.

El líder religioso dijo que estamos llamados a combatir la injusticia, aliviar el sufrimiento y explicó que esas acciones son el resultado de la fe.

Sin embargo, el arzobispo afirmó que esto no constituye la misión de la iglesia, reforzando que Jesús vino como Redentor, no como trabajador social.

“Este es el mensaje que el mundo necesita escuchar”, añadió el arzobispo.

La misa bilingüe incluyó cánticos en español y composición polifónica. La misión celestial evangelizadora de la iglesia estaba en la mente de los fieles mientras rezaban en el momento de la bendición frente a una estatua de María La Dolorosa de 10 pies de altura, ubicada cerca de la acera pública.

En la base de la imagen blanca, una placa brillante impuesta por los gestores del monumento, los Caballeros de Colón, dice: Monumento a la Madre Dolorosa por los no nacidos "El que me hizo a mí ¿no lo hizo también a él? ¿No es uno mismo en el que nos formó en el seno materno?", Job 31:15.

En su oración de bendición, el arzobispo expresó la esperanza de que quienes vean la estatua conozcan la protección de María y sigan el modelo de su santidad en sus corazones.

“Padre, que vuestros hijos que han provisto esta estatua de María conozcan su protección y sigan los patrones de su santidad en sus corazones. Bendícelos con fe y esperanza, amor y humildad. Bendícelos con paciencia en la diversidad y el corazón en tiempos de abundancia.

Que busquen la paz, se esfuercen por la justicia y se den cuenta de su amor mientras continúan su camino por la vida hacia su ciudad celestial, donde la Santísima Virgen María intercede como madre y reina como reina. Pedimos esto en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo”, dijo el arzobispo.

Los allí reunidos entonaron el Salve Regina desde la acera.

Brittany Franco, miembro local de las Hijas Católicas de las Américas, colocó una corona de flores en la cabeza de la estatua durante el rito de consagración.

"La Madre Dolorosa me da la fuerza para enfrentar las pruebas de la vida", dijo Franco.

El monumento es especial para Franco dada su admiración al difunto Jon Keefer, Caballero de Colón y uno de los promotores del proyecto. Keefer era el padrino de su hijo.

Además, en la bendición estaba Dorothy Gall, regente de las Hijas Católicas en el área de Albany. "La Santísima Madre siempre ha estado muy cerca de mí", dijo Gall. "Ella está allí para mí todo el tiempo. Ella responde a mis necesidades. Tener una estatua para el no nacido es simplemente increíble".

En el evento también estuvieron Patrick y Teresita Parson, promotores de Cultura de “Oregon, así es la vida” (Oregon, that's Life), un programa de los Caballeros de Colón que promueve la santidad de la vida. El padre Edwin se refirió a ellos como “promotores fundamentales” del monumento a los no nacidos.

Patrick y Teresita manifestaron a El Centinela sentirse contentos de cumplir su propósito, al tiempo que expresaron un especial reconocimiento a Jon Keefer y Bob Weiler, ambos Gran Caballeros de Colón, cuya dedicación y contribución hizo del proyecto un éxito.

En entrevista con El Centinela, el sacerdote Edwin Sánchez, pastor de la iglesia Santa María, explicó que los Caballeros de Colón se han enfocado en crear la tradición del rezo del Santo Rosario en apoyo de 40 días por la vida.

“La idea del monumento a los no nacidos surgió de los caballeros de Colón en el 2017 y desde ese entonces se inició la recaudación de fondos”, manifestó el presbítero. “El monumento es una representación del sentimiento de dolor de la madre que llora por el sufrimiento de su hijo”, dijo.

“Mi esperanza es que el dolor de la Virgen María nos inspire a orar porque el poder de la oración puede transformar el mundo. Que la oración ayude a despertar e incrementar la conciencia sobre el valor de la vida”, afirmó.

“Hay necesidad de cambiar la mentalidad de rechazo a la vida”, añadió.

El padre Sánchez recordó su época de seminarista en el 2012 y el sentimiento profundo de compasión que le causó una estatua similar localizada en los jardines de la iglesia Nuestra Señora de los Dolores en el sureste de Portland. “Me impactó mucho la devoción de los fieles”, manifestó.

“Es una estatua que refleja la tristeza y sufrimiento que puede causar el perder a un hijo o quitar la vida a tantos inocentes. Ninguna madre quiere perder a su hijo”, añadió.

También dijo tener grabada en su memoria desde niño la expresión de tristeza de mujeres vestidas de negro por la muerte de Jesús, participando en la Procesión del Silencio en su natal Pitalito, Huila, Colombia; una de las celebraciones más importantes de Semana Santa, en la cual se acompaña en silencio a María en el sufrimiento por los padecimientos de su hijo.

“Ese recuerdo inspira mi devoción a rezar el santo Rosario a la Virgen de los Dolores”, dijo.

Nuevo centro parroquial 

Adicionalmente, el padre Edwin se refirió al nuevo Centro Parroquial y destacó el “trabajo hecho de corazón por amor a la iglesia de miembros hispanos de la comunidad de Albany”.

“El valor del talento como ofrenda y el tiempo dedicado al servicio para las cosas de Dios de constructores, carpinteros, pintores, aseadoras de nuestra comunidad hispana es valiosísimo”, dijo.

El nuevo centro parroquial fue construido en un edificio vacío. “Los antiguos salones de clases ahora son cuatro salones de conferencias muy bien adecuados con proyectores en los que se pueden realizar retiros, entrenamientos y talleres”, agregó.

El arzobispo Sample también bendijo el Centro Parroquial diciendo: “Oh, Dios, en tu sabia providencia te alegras de bendecir todo el trabajo humano, el trabajo de nuestras manos y de nuestras mentes. Concédele a todos los que planifican y trabajan en este centro parroquial, que a través de tu guía y apoyo tomen las decisiones correctas y las lleven a cabo de manera justa sin olvidarse de servir a su pueblo. Lo pedimos por medio de Cristo nuestro Señor”.