Un grupo de familias del movimiento FUEGO.DES, feligreses de la parroquia del Sagrado Corazón en Medford, posa para la fotografía, durante una reunión de capacitación familiar. (Cortesía Elizabeth De La Cruz).
Un grupo de familias del movimiento FUEGO.DES, feligreses de la parroquia del Sagrado Corazón en Medford, posa para la fotografía, durante una reunión de capacitación familiar. (Cortesía Elizabeth De La Cruz).

"El movimiento Familias Unidas en el Gozo del Espíritu Santo —FUEGO.DES— es una organización laica, cuyo propósito es apoyar a las familias de la comunidad, promover los valores humanos y cristianos para que la familia sea formadora de personas, educadora en la fe y, por lo tanto, comprometida activamente en el desarrollo integral de la comunidad. Queremos invitar a las familias a unirse a nuestro esfuerzo para continuar creciendo juntos”, manifestaron a El Centinela Patricia y Norberto Guzmán, líderes de la organización.

FUEGO.DES ha venido trabajando activamente con feligreses de las iglesias San Alejandro de Cornelius, San José de Salem y Sagrado Corazón de Medford. Pronto iniciará en las iglesias Santa Cecilia de Beaverton y San Patricio de Canby, manifestaron. 

Para cumplir su objetivo, FUEGO.DES, ofrece un ciclo básico de formación para matrimonios, adolescentes, niñas y niños, explicaron.

En los temas de formación, se incluyen tres temas litúrgicos que son el Adviento, la Cuaresma y el Pentecostés, que son dirigidos por el sacerdote o guía espiritual.

Uno de los aspectos que más se enfatiza es el diálogo. También la relación conyugal y la educación de los hijos, entre otros.

El movimiento ha venido trabajando por espacio de 10 años y ha tenido la guía espiritual del sacerdote David Schiferl, de la parroquia de San Alejandro en Cornelius, dijo Patricia Guzmán. 

"Nuestra capacitación está guiada con los materiales didácticos y la sabiduría del Movimiento Familiar Cristiano que se inició hace más de 60 años en Argentina y ha apoyado a miles de familias católicas en Mexico", manifestó Norberto Guzmán.

“En FUEGO.DES las parejas pueden compartir y enriquecer su fe y experiencias entre ellos mismos, al tiempo que motiva el liderazgo. Para mí también es una oportunidad de crecer y aprender de ellos, de sus luchas en la vida. Me ayuda a saber como ayudarlos mejor a ellos y a otras personas en la comunidad, manifestó el sacerdote David Schiferl, pastor de la iglesia San Alejandro, de Cornelius.

“Cada sesión tiene una tarea con una dinámica para practicar lo aprendido. Los padres pueden preguntar a sus hijos “¿Qué opinan sobre nosotros como padres?”, citó el sacerdote. Entonces, es una oportunidad para establecer el diálogo y llegar a acuerdos para mejorar todos”, agregó el religioso.

 “El aprendizaje de este curso es muy valioso para la familia y los beneficios que ofrece son maravillosos”, dijo Graciela Cupa, feligresa de la iglesia San José de Salem y líder de un grupo de familias. 

“Vengo de una familia del Movimiento Familiar Cristiano, mis padres fueron miembros del movimiento en Michoacán y estoy muy feliz de continuar con este legado. El contenido ayuda en el aprendizaje de valores como la tolerancia, el respeto, la prudencia, la responsabilidad. Es realmente beneficioso para el crecimiento personal y familiar, ayuda a desarrollar hábitos saludables y fomentan la armonía y el amor y todo siguiendo la Palabra de Dios”, expresó Graciela Cupa.

“El movimiento de Familias Unidas En Gozo Del Espíritu Santo (FUEGO.DES), trabaja fuera de la Iglesia para la Iglesia. Esta forma de trabajar con las familias de nuestra comunidad es muy positiva y nos gustó mucho”, dijo María Elena Ruiz, Coordinadora del Ministerio Hispano de la Iglesia San José en Salem.

“El método que utilizan es “Formador de personas”, enfocado en ayudar a que los feligreses sean buenos representantes de la iglesia y trabajan primeramente en el núcleo familiar”, añadió María Elena.

“Nos llamó la atención la metodología de estudio que ellos tienen, ya que están enfocados en el calendario litúrgico y su material didáctico está dividido en tres niveles, así: Primer nivel, Creo en la Familia, segundo nivel: La Familia, esperanza de la humanidad, tercer nivel: La Fuerza del amor”, agregó

“Después de finalizar cada nivel, la pareja debe vivir un retiro espiritual, así: Para el primer nivel, el Retiro de Kerigma, para el segundo nivel, el retiro Encuentro conyugal y para el tercer nivel, Encuentro Familiar.

“Es una forma muy interesante de catequizar a la familia completa. Los padres se concientizan sobre la importancia de criar a los hijos dentro de una familia que pertenece a la Iglesia y trabaja para ella”, dijo María Elena.

“Como cristianos debemos enfocarnos más en las familias, porque desde el enfoque ‘familiar’ empieza la fe. Promover la fe no es solo responsabilidad de la mamá o del papá, sino de los dos padres. Si entendemos lo que significa esta responsabilidad, empezaremos a crear conciencia que, de nuestras familias saldrán los futuros sacerdotes, religiosas, y laicos consagrados a Dios”, manifestó Ruiz.

FUEGO.DES también trabaja activamente en la iglesia del Sagrado Corazón en Medford. Elizabeth De La Cruz, ofreció el siguiente testimonio para El Centinela

“En estos tiempos que estamos viviendo, en el que el relativismo forma gran parte de nuestro entorno social, donde la tecnología nos ha arrebatado la comunicación personal con nuestros hijos, esposos, amigos y conocidos, como padres nos preocupamos por el mundo que le estamos dejando a nuestros hijos.

¡Padres! dejemos de preocuparnos, mejor ocupémonos en ello. Démosle prioridad a lo que es mas importante...

Si realmente queremos un mundo mejor, debemos trabajar, invertir tiempo y esfuerzo para rescatar y fortalecer a la familia.

La paz del mundo tan deseada es la suma de la paz en cada familia y la familia tendrá armonía cuando aprenda a amarse y respetarse a la luz del proyecto divino.

“Maridos, amad a vuestras mujeres… y la mujer a su vez, respete a su marido. (Ef. 5,21--33) Hijos, obedezcan a sus padres “(Ef. 6,1).

El movimiento FUEGO.DES nos ofrece una catequesis gradual en la cual a través de la vivencia de los temas que compartimos en este grupo de familias aprendemos a la luz del evangelio lo mencionado anteriormente.

Hemos aprendido a dialogar no solo con nuestro cónyuge sino también con nuestros hijos, estamos lejos de considerarnos perfectos, pero tratamos de vivir nuestra vocación lo mejor que se puede y a pesar de caer muchas veces a lo largo del camino, Dios nos da la fortaleza para levantarnos y comenzar de nuevo.

Necesitamos de matrimonios dispuestos, sacerdotes comprometidos e interesados por la evangelización, especialmente de la familia, pues sabemos que somos el núcleo de la sociedad y sin un asesor espiritual no podemos continuar con este movimiento.

Necesitamos una fe fuerte y una espiritualidad viva. esto es FUEGO.DES, un camino de formación en comunidad que nos dará luz y fuerza para no perder el rumbo”, concluyó De La Cruz.

patriciam@ocp.org