El incendio Almeda redujo a cenizas las viviendas de miles de familias en su mayoría hispanas residentes en parques de casas móviles en las poblaciones Talent y Phoenix. En la imagen se observa Talent Mobile States, el 4 de septiembre del 2021, cuando se cumple un año del incendio que devastó el sur de Oregon. (Foto Marc Salvatore/Avcreate.com)
El incendio Almeda redujo a cenizas las viviendas de miles de familias en su mayoría hispanas residentes en parques de casas móviles en las poblaciones Talent y Phoenix. En la imagen se observa Talent Mobile States, el 4 de septiembre del 2021, cuando se cumple un año del incendio que devastó el sur de Oregon. (Foto Marc Salvatore/Avcreate.com)

La gobernadora Kate Brown emitió el martes una proclamación para declarar el 7 de septiembre como el Día conmemorativo de los incendios en Oregon cuyas llamas dejaron personas fallecidas, miles de kilómetros cuadrados de terreno quemados, casas, edificios y vehículos completamente calcinados tras el fin de semana del Día del Trabajo del 2020.

 

Los incendios forestales de Oregon quemaron más de 1.2 millones de acres en áreas correspondientes a los condados Clackamas, Douglas, Jackson, Klamath, Lane, Lincoln, Linn y Marion.  De acuerdo con reportes oficiales, los incendios destruyeron más de cinco mil hogares y edificios comerciales.

 

“El daño causado va mucho más allá del aspecto financiero. El trauma colectivo permanecerá mucho después de que se reemplacen las casas y los edificios”, dijo John Almaguer, feligrés de la parroquia Nuestra Señora de la Montaña, en Ashland, en la conferencia virtual ‘Saber es poder’, programada por la organización Únete, en Medford y dirigida a los padres de familia con sugerencias para apoyar a los niños ofrecidas por profesionales sobre como hacer frente o recordar un desastre o evento traumático.  

 

Mientras que los incendios de Almeda, South Obenchain y Slater del sur de Oregon se exacerbaron el ocho de septiembre, algunos de los que se propagaron a través de varias comunidades del oeste de Oregon ya estaban ardiendo antes de ese día. Los vientos históricos que azotaron la región el 8 de septiembre alimentaron gran parte de la destrucción.

 

La devastación tras los incendios forestales sumados a los retos de la pandemia de Covid-19 han alterado la estabilidad económica y la salud mental de miles de familias de la comunidad hispana, especialmente en el Sur de Oregon. No obstante, la fe y el optimismo alimenta el espíritu de las familias que se mantienen fuertes, resilientes y confiadas en que el plan de Dios es un plan de felicidad y bienestar.

 

La gobernadora Brown emitió la siguiente declaración para acompañar su proclamación.

 

Hoy se cumple un año desde que una fuerte tormenta de viento alimentó los catastróficos incendios forestales del Día del Trabajo que arrasaron comunidades de Oregon, causando una destrucción histórica y desplazando a miles de familias.

 

Quiero reconocer que este aniversario es traumatizante para muchos habitantes de Oregon, especialmente a medida que continuamos la reconstrucción y enfrentamos aún más incendios forestales esta temporada. Los sobrevivientes de los incendios forestales han experimentado tensiones y traumas excepcionales durante el último año, incluidos los desafíos adicionales provocados por Covid-19

 

“Tal como es nuestro estilo en Oregon, somos más fuertes cuando estamos juntos. Quiero agradecer a todos los dedicados residentes de Oregon, bomberos, directores de servicios de emergencia locales, voluntarios de la Cruz Roja, vecinos, organizaciones comunitarias y muchos más, que ayudaron con esfuerzos de respuesta ante el desastre y ahora se enfocan en la recuperación.

 

Sigo comprometida a reconstruir mejor y más fuerte, involucrando a las comunidades, reconstruyendo de manera equitativa y construyendo comunidades más resistentes al fuego.

 

A medida que reflexionamos sobre el año pasado y continuamos recuperándonos y reconstruyéndonos, también debemos prepararnos para el próximo desastre.

 

Como parte del Mes Nacional de Preparación, hago un llamado a los habitantes de Oregon para que “honren con acción” tomando medidas simples para mantenerse informados y estar mejor preparados, como inscribirse en alertas de emergencia, revisar las rutas de evacuación o hablar con un vecino que pueda necesitar ayuda adicional durante una emergencia.

 

Porque si aprendimos algo del año pasado, es que un desastre puede ocurrir en cualquier momento. Ya sea en materia de salud pública, incendios forestales, un invierno severo, tormentas o una ola de calor extremo. Al tomar medidas para estar mejor preparados, juntos podemos construir comunidades más fuertes y resilientes”.

 

La psicóloga Ruth Zúñiga, PhD, directora del programa de maestría en Sabiduría Latina de Pacific University manifestó en un mensaje para la comunidad que al recordar el desastre es importante tener presente que una forma de salir adelante es mantener la fe y la esperanza”.

 

La profesional explicó que es necesario honrar las emociones que vengan y las vivencias que cada persona experimenta sabiendo que cada una es diferente.

 

“A veces tenemos la tendencia a enfocarnos en lo positivo y en ese proceso no validamos las emociones que sentimos y que nos están comunicando algo”, agregó.

 

“Es necesario reconocer que no hay emoción ni experiencia errónea. Debemos entender que las otras personas pasan por situaciones difíciles y a veces queremos dar consejos cuando en realidad lo que la persona necesita es ser escuchada”, afirmó.

 

patriciam@ocp.org