"El objetivo del encuentro estaba orientado a apoyar a los jóvenes a entrar en una relación cercana, personal e íntima con Jesucristo y mejorar todo tipo de relaciones y dinámicas familiares y sociales”, informó el padre Fredy Bonilla, sacerdote de la iglesia Pastor del Valle en Central Point. (Cortesía Kelsie Salazar/Parroquia Pastor del Valle, Central Point).
"El objetivo del encuentro estaba orientado a apoyar a los jóvenes a entrar en una relación cercana, personal e íntima con Jesucristo y mejorar todo tipo de relaciones y dinámicas familiares y sociales”, informó el padre Fredy Bonilla, sacerdote de la iglesia Pastor del Valle en Central Point. (Cortesía Kelsie Salazar/Parroquia Pastor del Valle, Central Point).

Antes que la Organización Mundial de la Salud declarara la pandemia mundial del coronavirus, obligando a los gobiernos y las iglesias a cancelar reuniones y eventos,  la Pascual Juvenil 2020 para jóvenes hispanos de las parroquias del vicariato del Sur de Oregon, llevó a cabo su décima versión en la Casa de Retiros Mountain Lakes Bible Camp, durante el fin de semana del 6 al 8 de marzo del 2020.

Más de cien Jóvenes procedentes de las parroquias de Nuestra Señora de la Montaña en Ashland, Pastor del Valle en Central Point, Santa Ana en Grants Pass, Sagrado Corazón de Medford, San José de Roseburg, entre otras, participaron en el evento que contó con la conducción y dirección del diácono Félix García, coordinador del Ministerio Hispano de la arquidiócesis de Portland y el cantante de música religiosa Mario Alberto Pérez. 

El objetivo del encuentro estaba orientado a apoyar a los jóvenes a entrar en una relación cercana, personal e íntima con Jesucristo y mejorar todo tipo de relaciones y dinámicas familiares y sociales”, informó el padre Fredy Bonilla, sacerdote de la iglesia Pastor del Valle en Central Point.

Kelsie Salazar, coordinadora del Ministerio de Jóvenes de la parroquia, manifestó que “al seleccionar el tema del retiro para este año, reflexionamos sobre la realidad de nuestros jóvenes. Muchos de ellos hoy en día experimentan sentimientos de soledad, aislamiento, ansiedad, depresión, y más”. 

“Hemos observado que, en gran parte, es efecto del uso de la tecnología y las redes sociales. Aunque los jóvenes de hoy están más “conectados” que nunca, la gran mayoría no sabe como establecer relaciones auténticas con otras personas”, añadió Kelsie. 

“Esta reflexión nos llevó a elegir el tema “Koinonía”, para dar un enfoque en ‘relación’ dijo Kelsie. Empezando con la relación con Dios el Padre, Dios el Hijo, Dios el Espíritu Santo”, dijo. 

El sacerdote Bonilla explicó que, durante el retiro, de una forma metódica y dinámica, los conferencistas, y guiaron a los jóvenes para ayudarlos a reflexionar sobre nuestra relación con nuestro Padre Dios teniendo como base el Evangelio de San Mateo 6, 25-34; nuestra relación con Jesús según el Evangelio de San Juan 15;16 y nuestra relación con el Espíritu Santo como guía. 

“Una vez establecida la base trinitaria, nos adentramos en la relación con los demás, con nuestra familia, con el otro yo como mi hermano. De igual manera, la relación de libertad con nuestro entorno y las cosas materiales”, agregó el religioso. 

“Un tema central de la Pascua fue abordar la necesidad que tenemos del Espíritu Santo. El nos hace valientes para salir a proclamar la fe. La idea es que los jóvenes descubran ese poder del Espíritu Santo y salgan a proclamar a otros jóvenes en las escuelas o donde quiera que ellos estén, para reiterarles que nunca están solos, que siempre hay una posibilidad de una vida mejor”, dijo el diácono García. 

Para lograr esto, sugerí a los jóvenes tres pasos; primero, guardar silencio, aprender a callar; porque vivimos en un mundo tan lleno de ruido. Segundo, pedir al Espíritu Santo que nos revele la sabiduría, el conocimiento, poder ver los efectos de nuestros actos, y finalmente, una oración para invocar al Espíritu Santo, en un proceso de perdón, agradecimiento a nuestros padres, maestros, la iglesia”, añadió. 

Angel Padilla, feligrés de Nuestra Señora de la Montana de Ashland, dijo sentirse más cerca de Dios después del retiro. Fue una experiencia que me enseñó mucho, solo necesitamos unos pocos minutos al día para estar en conexión con Dios”. 

He participado en varias Pascuas Juveniles y me encanta el animo, la energía y la pasión que vivimos en esta jornada espiritual, dijo Sawa Lozano, de la parroquia Pastor del Valle. “Al comienzo estaba nerviosa porque tengo muchas tareas del colegio, sin embargo, pienso que mi relación con Dios es más importante que obtener una B en química”, añadió. “Yo le digo a los jóvenes que no están solos porque Dios está siempre contigo para llevarte de la mano y guiarte en el camino”, dijo. 

Luz Gabriela Herrera Núñez, de la parroquia San José de Roseburg, manifestó estar feliz de haber participado, “aunque al comienzo me sentía un poco insegura y nerviosa”, dijo. Este es mi segundo año en la Pascua Juvenil y me encantan todas las actividades que hacemos, los cantos, la alegría. Me llevo una experiencia hermosa en mi corazón”, añadió. 

Luz Gabriela expresó también un agradecimiento especial con los padres de todos los jóvenes por permitirles participar en el evento. “Sé que nuestros padres hacen un gran esfuerzo para apoyarnos”, dijo. “A los jóvenes les digo que sé que ustedes enfrentan momentos difíciles, pero recuerda siempre en tomarte unos minutos de tu día para orar y dar gracias a Dios por tu vida y por estar aquí”, dijo. 

Para finalizar, el padre Bonilla dijo “como sacerdote veo claramente la Gracia de Dios actuando tanto en el espíritu de los lideres como también en los jóvenes. Ver como ellos hacen un alto en sus vidas y sus actividades para evaluar, redireccionar, cambiar o mejorar en todo tipo de relaciones es fabuloso. El solo hecho de que se acerquen al Sacramento de la Confesión o a la dirección espiritual es un milagro de vida”, expreso el religioso. 

“La Pascua Juvenil siempre es una gran labor de amor conjunto con muchos voluntarios de gran corazón para la iglesia joven. Es grandioso tener la colaboración del Diácono Félix ya que el trabajó en nuestra parroquia. Además, no solo se trata del lenguaje, sino brindar a los jóvenes una conexión a su fe a través de su propia cultura”, dijo Kelsie. 

“Nuestra esperanza es que todos los jóvenes salgan del retiro renovados con una relación más profunda con Cristo y animados a vivir como sus discípulos”, dijo Kelsie. 

“Como comunidad de fe, todo esfuerzo humano que realizamos para facilitar un encuentro personal con nuestro Señor Jesucristo es válido. Ahora nuestro compromiso es seguir acompañándolos con nuestra oración a estos jóvenes y sus familias y facilitar todo tipo de encuentros que les permita a los jóvenes y sus familias participar activamente como miembros del cuerpo de Cristo”, concluyó el padre Bonilla.