Padre Moisés Leal, Pastor de la Iglesia San Lucas, en Woodburn. (Cortesía padre Moisés Leal).
Padre Moisés Leal, Pastor de la Iglesia San Lucas, en Woodburn. (Cortesía padre Moisés Leal).

La Comunión Espiritual es como “una prueba de fuego” a la fe católica, dijo el padre Moisés Leal, pastor de la iglesia San Lucas, en Woodburn. “Ahí es donde debemos preguntarnos y caer en cuenta cómo es mi conexión con Dios y mis sacramentos”, añadió.

“Es una prueba para medir y demostrar si realmente la fe que tenemos es fuerte o, por el contrario, la vivimos a nuestra conveniencia”, explicó el sacerdote.

Con el brote del coronavirus, las iglesias católicas de la Arquidiócesis de Portland fueron cerradas teniendo que cancelar la celebración de las misas con feligreses desde el 17 de marzo del 2020, fecha a partir de la cual, las misas comenzaron a transmitirse en forma virtual, impidiendo recibir la sagrada comunión de forma sacramental.

No obstante, la reapertura gradual de las iglesias anunciada por la arquidiócesis, la misa presencial continúa restringida a un número de 25 personas. 

La modificación de la forma en que se realizan las celebraciones eucarísticas llevó a los fieles a un mayor conocimiento de la Comunión Espiritual. 

¿Qué es la Comunión Espiritual?

Existen situaciones en las que no se puede recibir la comunión por diferentes razones, por ejemplo, puede ser por vivir en el campo, en una zona alejada de la iglesia, explicó el padre Moisés.

“Recuerdo a mi abuela María Eugenia, allá en mi natal San Agustín Casillas, en Jalisco, Guadalajara; vivíamos a dos horas y media del pueblo. Cada día acostumbraba a levantarse muy temprano para rezar y unirse espiritualmente a Jesús, decía ella. Para ella era sagrada la Comunión Espiritual”, narró el sacerdote.

Ante la emergencia por la pandemia y las medidas de las autoridades sanitarias, la tecnología y las redes sociales se convirtieron en aliados de las iglesias para facilitar la transmisión de las misas en directo y en una oportunidad para practicar la comunión espiritual.

Monseñor Gerard O’Connor, director de Culto Divino de la Arquidiócesis de Portland, escribió así sobre la Comunión Espiritual

"La participación en la celebración del sacrificio Eucarístico es una fuente y medio de gracia, incluso aparte del recibimiento de la Sagrada Comunión”.

También, durante mucho tiempo se ha entendido que cuando las circunstancias impiden recibir la Santa Comunión durante la Misa, es posible hacer una Comunión Espiritual que es también una fuente de gracia.

Según el Catecismo de la iglesia “La comunión espiritual significa unirse en oración con el sacrificio de Cristo y sentir su presencia en Cuerpo y Sangre”.

“En cualquier celebración de la Santa Eucaristía puede haber algunos que no puedan recibirla comunión. En tales casos, la práctica de hacer una "comunión espiritual" es altamente recomendada ya que es bueno cultivar en nuestros corazones ese deseo constante del Sacramento de la Santa Eucaristía”, explica el religioso.

Así se originó la práctica de la "comunión espiritual", establecida felizmente en la Iglesia por siglos y recomendada por santos y santas que eran maestros(as) de la vida espiritual.

Santa Teresa de Jesús fomentaba esta práctica y escribió al respecto: “Cuando no puedan comulgar ni oír Misa, pueden comulgar espiritualmente, que es de grandísimo provecho. El amor de Dios quedará impreso en ti”. 

Santo Tomás de Aquino, se refería a la comunión espiritual como un deseo ardiente de recibir a Nuestro Señor Jesucristo en el Altísimo Sacramento y en amoroso abrazo como si se le hubiera ya recibido. 

La Arquidiócesis de Portland, puso a disposición de los fieles, la oración para el acto de Comunión Espiritual, la cual fue escrita por San Alfonso de Ligorio:

"Jesús mío,

creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.

Te amo por encima de todas las cosas

y deseo recibirte en mi alma.

Ya que no puede en este momento recibirte sacramentalmente,

ven al menos espiritualmente a mi corazón.

Quiero abrazarte como si ya estuvieras aquí

y unirme totalmente a ti.

Nunca permitas que me separe de ti.

Amen”.

La iglesia no tiene establecida una formula especial para recibir la Comunión Espiritual, sin embargo, la Arquidiócesis de Portland, ha recomendado las siguientes prácticas.

Realizar un acto de contrición para pedir perdón por los pecados y si se hubiera cometido pecado mortal, hacer una confesión sacramental lo antes posible. La comunión espiritual implica: 

• Expresar nuestro acto de fe con el rezo del Credo.

• Manifestar el deseo de estar en unión sacramentalmente con Cristo en la Eucaristía y

• Enunciar el deseo de permanecer unidos con Cristo para ser dignos de alcanzar los frutos que nos proporciona la recepción sacramental de la Eucaristía.

La arquidiócesis anima a los fieles a recibir la Comunión Espiritual, especialmente en este tiempo de circunstancias especiales, con la celebración de las misas virtuales”, concluye en una comunicación.

patriciam@ocp.org