El 12 de Febrero del 2015, el Consejo de los Caballeros de Colón en la Universidad del estado de Oregón celebra su inicio. El primer Gran Caballero, Ken Anderson sujeta la licencia. (Cortesía de Ken Anderson)
El 12 de Febrero del 2015, el Consejo de los Caballeros de Colón en la Universidad del estado de Oregón celebra su inicio. El primer Gran Caballero, Ken Anderson sujeta la licencia. (Cortesía de Ken Anderson)
Trent Shobe, un miembro de 18 años de la parroquia St. Mary en Alabany, quería convertirse en un Caballero de Colón.

“Pensé que me ayudaría a nivel personal”, dijo Shobe al hablar de unirse a la hermandad Católica y organización de servicio.

¿Te piden llenar una extensa aplicación? ¿Hay entrevistas con grupos de hombres en sombreros de plumas? ¿Hay votos secretos en un sótano lleno de humo?

Ninguna de los anteriores.

Si bien hacerse caballero nunca ha sido tan complicado como lo pintan los estereotipos, ahora, hombres como Shobe pueden hacerlo desde sus teléfonos. La innovación es uno de los cambios que los Caballeros de Colón han hecho para atraer a jóvenes reclutas. Con una membrecía en línea, Shobe perteneció al Consejo del Estado de Oregón y tuvo acceso a comunicados especiales y guías espirituales. Podía participar en campañas estatales. Como tienden a hacerlo los jóvenes de la generación milenaria, podía investigar desde la periferia. Sin embargo, no pasó mucho tiempo antes de que Shobe quisiera unirse a su consejo local.

“Sentí que sería un buen cambio”, dijo Shobe, quién vio a los hombres en camisetas rojas que parecían hacerlo todo en la Iglesia St. Mary. Recolectan fondos para proyectos y personas necesitadas, sirven desayunos de beneficio y parecen ayudar en todo momento. “Servirle a mi comunidad me da mucha alegría”, dijo Shobe. “Los Caballeros solo quieren ayudar a la gente”. Para él, tiene valor pertenecer a una organización inter generacional con mentores experimentados.

La experiencia de Shobe es precisamente lo que los Caballeros de Colón buscan conseguir con las membrecías en línea, dijo Victoria Verderame del Departamento de Comunicaciones del Consejo Supremo de Connecticut.

“De esta forma llegamos hasta donde ellos se encuentran”, dijo Verderame. “La iglesia necesita caballeros jóvenes ahora más que nunca”.

Los líderes de los Caballeros reconocieron que si bien los jóvenes actuales no se establecen en un lugar tan rápido como lo hacían los de décadas pasadas, si tienen una fuerte vocación de servicio. “En línea se puede ser caballero y tener una primera impresión, hacer buenas obras y luego puedes unirte a un consejo”, dijo Verderame.

Casi 7.000 hombres tienen membrecías en línea. El tema que los caballeros le ofrecen a los jóvenes es “fe en acción”.



Buscando formación de carácter

Ken Anderson, de 25 años, ayudó a fundar un consejo de los Caballeros de Colón mientras estudiaba en la Universidad del estado de Oregón.

“Muchos miembros que se unen al consejo de la Universidad de Oregón están muy interesados en las cualidades de carácter asociadas con ser un caballero como ser galante y honorable” dijo Anderson, quien vive en Portland y ahora es ingeniero de Intel. “Realmente se esfuerzan por aprender a ser caballeros”.

Anderson dijo que muchos hombres de su edad están interesados en la formación espiritual, algo que los caballeros están tratando de enfatizar más. Parte del entrenamiento implica obtener orientación por parte de caballeros antiguos sobre cómo ser “un buen hombre Católico”.

Entretanto, los jóvenes tienen una agenda ocupada y los líderes de la orden hacen bien entendiendo esto, dijo Anderson.

John Schaefer, jefe del Consejo de los Caballeros de Colón de la Parroquia de St. Joseph en Salem, supervisa jornadas de reclutamientos varias veces al año, con caballeros repartiendo literatura en las puertas, hablando en las misas y ofreciendo desayunos. Una cosa es segura, dijo Schaefer. Los jóvenes están hambrientos de fraternidad espiritual, asesoramiento masculino y panqueques.

Con 146 miembros, el consejo de St. Joseph es uno de los más numerosos del estado. Un nuevo consejo en español está creciendo en la parroquia.

“Los jóvenes están buscando servir y construir una identidad”, explicó Schaefer. Él ha observado que los hombres recién casados o los nuevos padres buscan constantemente el consejo de los caballeros veteranos. Schaefer entiende que la vida de familia implica exigencias importantes. Él les dice a los caballeros jóvenes que pueden participar en formas que requieran menos tiempo. Aún así, algunos miembros se retiran. Schaefer espera que regresen cuando sus vidas se desaceleren.



¿Muy Ocupado?

Jesse Villareal, encargado de la iniciativa de acercamiento a hispanos para los Caballeros de Colón de Oregón en Columbus, siempre está reclutando miembros para la organización que ama. Más hombres hispanos se han unido en los últimos años y la mayoría se encuentran entre los 30 y 40 años de edad. Sin embargo, Villareal nota que los jóvenes cada vez son más difíciles de convencer. “Seguimos escuchando el mismo, ´estoy muy ocupado’ y ´no tengo tempo`”, dijo.

“A la gente le da miedo dar un paso adelante”, dijo Francis Mohr, Diputado de los Caballeros de Colón del estado de Oregón. El nota que muchos hombres católicos se reúnen para un proyecto individual, pero encontrar líderes para compromisos duraderos ha sido difícil.

Mohr, un residente de la ciudad de Baker, quiere que los Caballeros de Oregón hagan más propaganda haciendo énfasis en la campaña “Fe en Acción”, la cual está diseñada para llevar este significativo mensaje a los jóvenes. Un manual que explica la campaña, tiene fotos de hombres de 30 y 40 años orando y trabajando juntos. Los artículos invitan a los hombres a cumplir con un “propósito más grande”, citando al Papa Francisco, y sugieren proyectos de servicio y eventos de oración como la Santa Hora.

Yo realmente disfruto y aprecio la forma en que la orden está avanzando”, dijo Mohr. “Nos está volviendo a llevar a los principios que iniciaron la orden. Todo empezó con la reunión del Padre (Michael) McGiven con un par de hombres a los que les preguntó: “¿Me ayudarían?, ¿Ayudarían a los huérfanos y las viudas de nuestra parroquia, de nuestra comunidad?, y ¿serán hombres de fe inquebrantable?”

Alan Sánchez de 43 años, pertenece al Consejo de los Caballeros de Colón de la Catedral St. Mary en Portland. Dos de sus hijos van al Colegio Catedral y un tercero irá al jardín infantil dentro de poco.

Cuando era un chico, Sánchez creía que los Caballeros de Colón eran una orden para hombres mayores. Pero varios padres jóvenes de la catedral lo invitaron a convertirse en caballero y el fue para investigar.

“Desde el momento que entré, me dieron la bienvenida” dijo Sánchez. “Me enamoré del grupo desde la primera reunión”. Enseguida se hizo miembro y se dio cuenta de que añoraba pasar tiempo con otros hombres y hacer buenas obras con ellos.

“Había estado buscando una forma de colaborar de forma significativa”, dijo Sánchez un agente de finca raíz. Él asumió el liderazgo de una colecta para comprar una máquina de ultrasonido para un centro de atención a embarazadas pro-vida. “Fue genial”.

Sánchez dijo que su membrecía a los Caballeros de Colón lo ha hecho un mejor esposo y padre y una persona más poderosa. “Queremos decirle a los posibles nuevos miembros que los Caballeros son una organización de acción que le brinda a los hombres oportunidades de hacer el bien en sus comunidades locales y ofrecerles a ellos y a sus familias la oportunidad de fraternizar”, dijo Kevin Shinkle, jefe de comunicaciones de los Caballeros de Colón a nivel nacional.

Servicio Fraternal

Travis Huber, de 26 años de edad, ayudó a fundar el Consejo de la Universidad de Oregón y ahora coordina todos los consejos universitarios en el estado. Después de que el consejo empezó en la Universidad de Oregón, los estudiantes se unieron y muchos se hicieron miembros activos en el campus de Newman Center, el cual anteriormente había sido una comunidad mayoritariamente femenina. El número de hombres en el Centro Newman pasó de unos cuantos a 50.

“El lazo de la hermandad es una gran cosa”, dijo Huber, quién todavía es miembro de St. Thomas More Newman Center y Parroquia en Eugene. “Como hombre Católico, buscas comunidad, un grupo de hermanos que puedan construir fe contigo y que te ayuden a vivir la fe en tu camino”.

Los Caballeros de Colón de la Universidad de Oregón en Columbus, ayudan a realizar el asado anual de la parroquia y ofrecen paquetes de jardinería para la subasta del Centro Newman. Cuando un caballero anciano murió, los jóvenes empezaron a apoyar a la viuda de forma regular, ayudándola con el jardín y con las labores de la casa.

“Somos jóvenes, saludables y listos para servir”, dijo Huber. “Los Caballeros de Columbus son una gran oportunidad para ser las manos y los pies de Cristo”.