(Rick Keating/El Centinela)
(Rick Keating/El Centinela)

El 15 de Junio, mientras 50 sacerdotes silenciosamente hacían fila para bendecir a dos hombres que acababan de ser ordenados, las campanas del medio día sonaban en la Catedral de St. Mary of the Inmaculate Conception. Era como si la dicha del interior se derramara alrededor de la ciudad.

La emoción continuó después de la ordenación, mientras cientos de feligreses hacían fila para recibir la bendición de los nuevos sacerdotes, los Padres Peter Julia y Stephen Kenyon.

El Arzobispo Alexander Sample no pudo contener su sonrisa cuando vio lo llena que estaba la catedral. Más de 700 personas se encontraban presentes, incluyendo las que estaban en el balcón. “Stephen y Peter, ustedes son un signo de gran esperanza para esta iglesia local” dijo el Arzobispo durante su homilía.

La ordenación empezó bajo un cielo lleno de nubes de peltre y terminó en pleno sol. La música para la Misa abarcó siglos e incluyó himnos, cantos y polifonías sagradas renacentistas.

El pasaje del evangelio de San Juan dijo, “A menos que un grano de trigo caiga al piso y se muera, sigue siendo un grano de trigo; pero si muere produce muchos frutos”.

En su homilía el Arzobispo enfatizó el tema cristiano de la nueva vida que surge de la muerte. “Estos hombres están entregando sus vidas a Cristo”, le dijo el Arzobispo a los feligreses. “Ellos están entregándoles a ustedes sus vidas”.

El Arzobispo dijo que la ordenación se estaba llevando a cabo durante un momento difícil para la Iglesia, cuando muchos están desilusionados y heridos por el escándalo de abuso sexual. “En el medio de todo esto, Dios los ha llamado y ustedes has respondido”,  le dijo el Arzobispo a los hombres. “Ustedes no son parte del problema. No son la causa de este escándalo. Pero confío en que sean parte de la solución y reconstruyan la iglesia”.

El Arzobispo defendió el ministerio del sacerdocio como una creación de Jesús para poder seguir estando entre nosotros. Le dijo a la audiencia que el sacramento transformaría a los dos nuevos sacerdotes a su más profundo estado de existencia.

“Ellos no son mejores, o más santos, pero ocupan un lugar que siempre debe ser honrado”, dijo el Arzobispo. Evocó una imagen usada por el Papa Francisco, quien dijo que a veces los pastores deben estar en el medio de las ovejas, pero otras veces, deben liderarlas o ir atrás de ellas asegurándose que ninguna se quede atrás.

El Arzobispo Sample agradeció especialmente a las familias de los nuevos sacerdotes. “Estos dos hombres que se encuentran frente a nosotros el día de hoy, no llegaron aquí solos”, dijo.

Los familiares proclamaron las lecturas. El papá del Padre Julia regresó a su silla conteniendo lágrimas de dicha.

“Es una bendición tener un hijo como Peter” dijo Thomas Julia, justo antes de recibir una bendición de su hijo. “Es una bendición que lo tengamos en la Arquidiócesis de Portland”.

El Reverendo Howard Kenyon, vice presidente de los Ministerios Ecuménicos de Oregón (Ecumenical Ministries of Oregon) y el papá del Padre Stephen, dijo que su familia está “muy, muy orgullosa”. Howard, un ministro de Pentecostés, forma parte de la octava generación de su familia que le sirve a la Iglesia cristiana  y el Padre Stephen es parte de la novena generación. Su consejo para su hijo y para todos los que reciben el ministerio: “Tienen que tener calma. Recuerden, ustedes no son el Mesías”.

La liturgia incluyó una letanía de Santos, durante la cual los dos hombres estuvieron boca abajo en el piso en un gesto de entrega y de abandono completo. Durante la liturgia de la Eucaristía, los nuevos sacerdotes dijeron parte de la oración eucarística.

Mientras empezaba el himno final, el Arzobispo Sample se arrodilló y le pidió a los nuevos sacerdotes que le dieran la bendición.

Brad y Mary Ann Webb vinieron a la ordenación desde la parroquia St. Elizabeth Seton en Aloha, donde el Padre Kenyon había servido como diácono.

“Va a ser un muy buen sacerdote”, dijo Brad. “Le encanta el contacto con la gente y es muy fácil hablar con él. Su voz es realmente fresca”.

“Él es un hombre tan santo”, dijo Mary Ann. “Sabíamos que había algo muy especial y diferente en él”.

Samantha Matthews, manager de negocios y asistente pastoral en la parroquia St.Patrick en el Noroeste de Portland,  estaba casi al frente de la fila para recibir la bendición del Padre Julia. “Él será un maravillosos mentor y guía espiritual”, dijo Matthews del nuevo sacerdote. Su grupo de amigos intervino para decir que es cálido y accesible y que atraerá a los jóvenes a la iglesia.

Fue la primera vez que Janell Hoekstra, una ministra para jóvenes de la Parroquia San Pio X en el noreste de Portland, asistió a una ordenación. Ella conoció a los conoció a ambos cuando eran seminaristas asistiendo a un campamento en el bosque, subiéndose a los árboles y superando obstáculos.

“Le trajeron mucha vida al campamento y creo que serán sacerdotes sorprendentes”, Hoekstra dijo. “Estoy emocionada con la vida que le van a dar a la iglesia”. 

El Padre Julia, anteriormente instructor de escalar y mecánico de ciclas, será un vicario parroquial en la parroquia Immaculate Conception en Stayton, la misión de St. Catherine de Siena en la ciudad de Mill, la parroquia Our Lady of Lourdes en Jordan y la misión St. Patrick en Lyons. EL Padre Kenyon, un hijo de misioneros que estaba estudiando para ser profesor de matemáticas, será el vicario parroquial de Shepherd of the Valley en Central Point.