En la imagen, de izquierda a derecha: La hermana Lupe Medina, OSF, asistente espiritual de la orden, Mateo Francisco González, Erica Velasco, Lourdes Hernández, Rogelio Hernández y Gloria Vásquez, todos miembros de la Orden Franciscana Seglar hispana. (Cortesía Francisco González/Orden Franciscana Seglar).
En la imagen, de izquierda a derecha: La hermana Lupe Medina, OSF, asistente espiritual de la orden, Mateo Francisco González, Erica Velasco, Lourdes Hernández, Rogelio Hernández y Gloria Vásquez, todos miembros de la Orden Franciscana Seglar hispana. (Cortesía Francisco González/Orden Franciscana Seglar).
"

“Como familias, principalmente queremos acercarnos más a Cristo. Nuestro mayor deseo es vivir el evangelio en nuestra vida y llevar nuestra vida al evangelio. Hacer realidad el reino de Dios en nuestra vida diaria, en nuestros oficios y en todo lo que hacemos.

" Francisco González, Ministro del Consejo Orden Franciscana Seglar San Buenaventura de Oregon

Oficializar y celebrar la misión del llamado del Espíritu Franciscano fue prioridad para los miembros de la naciente primera Orden Franciscana Seglar hispana San Buenaventura, quienes el 14 de marzo del 2020, a pesar de la nieve y en plena pandemia por el coronavirus, hicieron oficial la reactivación como fraternidad canónicamente independiente, en la Iglesia la Ascensión de Portland, manifestó la hermana Guadalupe Medina,OSF, asistente espiritual de la orden seglar, en entrevista a El Centinela.

La Orden Franciscana Seglar, integrada por un grupo de 32 laicos hispanos católicos, de los cuales 19 son miembros activos, una familia espiritual de feligreses de la parroquia La Ascensión de Portland, profesaron votos de pobreza, obediencia y fidelidad, de acuerdo con lo establecido por el movimiento franciscano seglar, convirtiéndose así en la primera fraternidad de habla hispana en Oregon, manifestaron algunos de los miembros de la orden entrevistados por El Centinela.

“Como familias, principalmente queremos acercarnos más a Cristo”, dijo Francisco González, Ministro del Consejo de la Orden”. Nuestro mayor deseo es vivir el evangelio en nuestra vida y llevar nuestra vida al evangelio”, añadió. “Hacer realidad el reino de Dios en nuestra vida diaria, en nuestros oficios y en todo lo que hacemos”, afirmó.

“Hacer parte de la Orden Franciscana es una oportunidad que Dios me ha dado para profundizar mi conocimiento espiritual. Han sido cerca de 17 años de fe, persistencia y trabajo continuo en difundir la espiritualidad franciscana y doy gracias a Dios de haber hecho realidad la reactivación de la fraternidad”, dijo Roberto Pacheco, director de formación.

¿Cómo surge la iniciativa de la orden? 

Roberto Pacheco, pionero de la fraternidad, explicó a El Centinela que la idea surgió en el 2003, a partir de la invitación a un retiro hecha por el fraile Armando López, de la Providencia de Santa Barbara, CA, quien en ese entonces, se desempeñaba como sacerdote auxiliar en la parroquia la Ascensión. Motivados por lo aprendido acerca de la vida de San Francisco de Asís, un grupo de laicos de la iglesia decidió formar un grupo dispuesto a conocer la vida de San Francisco de Asís y reactivar la fraternidad llamada San Buenaventura.

¿Qué los anima a reactivar la fraternidad?

“Como la orden ya existía pero estaba inactiva, ese era el camino más expedito”, explicó Pacheco. La hermana Lupe, dijo que fue fundamental el apoyo en la preparación, ya que “el sacerdote franciscano tomó tiempo para impartir las clases de conocimiento al grupo acerca de la vida de San Francisco de Asís, su reglar y estatutos. Viendo que su interés era sincero, el fraile en comunicación con su Providencia de Santa Barbara en California, les otorgó el permiso al grupo para empezar a formar la Orden Franciscana Seglar con el nombre de San Buenaventura.

¿Por qué tomó tanto tiempo?

La religiosa Lupe explicó que no fue un trabajo fácil. En primer lugar la Orden de Franciscanos Seglar tiene su raíz desde los tiempos de San Francisco de Asís, cuando muchos deseaban seguir su forma de vida. San Francisco estableció la Segunda Orden de Penitentes, la cual se conoce hoy en día como la Orden Franciscana Seglar.

Antes de formar una fraternidad, se requiere el patrocinio de una orden religiosa; en éste caso los Franciscanos de la Providencia de Santa Barbara, CA., quienes prestaban sus servicios en en la Iglesia de la Ascensión. Además, las reglas establecen que es requerido estar guiados por una Fraternidad de Franciscanos Seglar. Aquí en Oregon, ese apoyo, se logró gracias a la disposición de la Fraternidad Santa Clara. 

¿Cuáles son los requisitos para crear una fraternidad? 

“Es un proceso en el que cada paso necesita ser supervisado”, explicó la hermana Lupe.

“En este caso, la supervisión de la Orden Franciscana de Santa Barbara, CA, y la Oficina Regional de Franciscanos Seglar llamada Trovadores de la Paz (Troubadour of Peace), agregó. “También se requiere el patrocinio de una fraternidad local quien toma responsabilidad por el grupo que se está formando”.

Cada persona que siente el llamado necesita llenar una solicitud, aportar sus certificados de bautismo, matrimonio; si son casados, si son divorciados, necesitan adjuntar copia de la nulidad, una carta de un sacerdote quien los conoce y pasar por una entrevista con el Asistente Espiritual. 

Una vez cumplidos los tramites, empieza la preparación formal. Esta preparación toma entre 3 a 4 años, antes de profesar votos públicamente. Además, el grupo debe establecer su propio concilio que consiste de un ministro, vice-ministro, secretaria, director de formación, tesorero, dos consejeros y un asistente espiritual.

Cada persona del Concilio tiene ciertas responsabilidades que deben cumplir, por ejemplo, asistir a las juntas de la fraternidad, continuar con clases de formación, contribuir monetariamente a la fraternidad, etc.

Cada etapa en el proceso de desarrollo, requiere el cumplimiento de criterios específicos, antes de ser declarada “Canónicamente Independiente”.

¿Qué retos superaron para llegar a donde están ahora?

Fue un proceso de persistencia que implicó superar varios retos; por ejemplo: Recibir permiso para establecer la fraternidad bajo la supervisión de los Frailes de Santa Barbara. Estar dispuestos a ser guiados por la fraternidad de Franciscanos Seglar local en la que sus miembros solamente hablan inglés.

También necesitaron la guía de la Oficina Regional de Franciscanos Seglar que se llama “Troubadours of Peace”, también conformada por angloparlantes.

Tal vez el reto más grande fue estar guiados por las ordenes local y regional con miembros que solamente hablan inglés. Ellos necesitaron adquirir materiales en español procedentes de México y España.

Otro reto fue superar la formación que toma aproximadamente entre 3 a 4 años.

Todo eso no fue fácil, siempre durante este proceso sucedían cosas que no los dejaba ser independientes, pero nada de esto los detuvo y su espíritu y fe los motivó. El grupo siguió tratando de cumplir con todo lo que se les pedía. Su perseverancia es un testimonio de lo que se celebró el 14 de marzo en la Iglesia La Ascensión, afirmó la religiosa.

¿Cuál es la misión o compromiso social? 

“La fraternidad tiene varios objetivos”, dijo Roberto Pacheco, por ejemplo, “reactivar el ministerio “Pan y Rosas”, que es un programa de proveer alimentos a las personas vulnerables y en extrema necesidad”, agregó. “Nuestro deseo es trabajar y apoyar los proyectos de nuestra iglesia, crear talleres de formación para promover la espiritual franciscana”, dijo.

¿Qué significa canónicamente independiente?

La hermana Lupe explicó que la Orden Seglar es canónicamente independiente, porque tiene autorización de acuerdo con lo establecido en el derecho canónico. Cada miembro necesita dar una cuota anual para apoyar las necesidades de la fraternidad local y de esta cuota también se apoya a la oficina Regional.

¿Cuál es su esperanza con la Fraternidad? 

Roberto Pacheco, director de formación y pionero de la Orden Seglar expresó: “doy gracias a Dios, ha sido un logro de mucha alegría”. “He sufrido experiencias personales muy dolorosas como la muerte de mi hija de 22 años hace 4 años, la separación de mi esposa después de un matrimonio de 40 años y luego ser diagnosticado con cáncer linfático”, añadió, pero, “Dios me ha fortalecido y he podido superarlo todo”, dijo. “Esta fraternidad es como una familia y mi esperanza es que Dios continue haciendo la obra porque nosotros solos no podemos”, agregó. “Mi esperanza es poder llevar el Espíritu Franciscano a muchas otras iglesias de nuestra comunidad hispana porque yo siento que Oregon tiene espíritu franciscano”, dijo.

Imelda Lomelí, miembro de la Orden espera ser fiel al compromiso Franciscano y transmitir el espíritu a la comunidad, afirmó.

La hermana Lupe manifestó que su esperanza es que la fraternidad sea un modelo para que se formen otras fraternidad de hispano hablantes, especialmente una fraternidad de Jóvenes Franciscanos Seglar.

patriciam@ocp.org