Cortecía Stella García 
 Todos se unieron en comunidad gracias al apoyo del Padre David Jaspers y algunos como Estella Ferreras y Todd Gang listos para ayudar.
Cortecía Stella García
Todos se unieron en comunidad gracias al apoyo del Padre David Jaspers y algunos como Estella Ferreras y Todd Gang listos para ayudar.

PORTLAND.- Una de las actividades del inicio del año en la Parroquia de la Ascensión fue el conocido Crab Feed, que reúne a padres e hijos en torno a la mesa.

Usualmente el Crab Feed se realiza una vez al año, durante el último lunes de enero y este año todos participaron en comunidad.

El Crab Feed está organizado por los padres de familia de la Parroquia de la Ascensión, que envían a sus hijos a los colegios católicos.

Lo mejor es que al comprar la boleta de entrada por un valor de US $40 dólares, cada persona puede comer todo el cangrejo que desea, además de disfrutar de las ensaladas, bread sticks (de Olive Garden), los churros y el postre delicioso. Este fue el primer año que se llevaron los churros y a todos les encantó. Como compartió Stella García, “fue todo un éxito”.

“El evento es un éxito porque depende de las donaciones de los patrocinadores como Olive Garden, que donó 600 bread sticks y United Salad que se encargó de donar la ensalada, entre otros patrocinadores”, dijo Stella García a El Centinela.

El evento es importante. “Como la Iglesia de la Ascensión no tiene Escuela Católica y los niños tienen que ir a otra parroquia que tiene escuela católica, la Ascensión tiene que pagar cierta cantidad de dinero a esa parroquia. El Crab Feed ayuda a la parroquia a recuperar el dinero que ocasiona ese gasto de pagar a la otra parroquia”, dijo Stella García.

Este año, al hablar de cuántos estudiantes se beneficiarán con el evento, se puede hablar de que “son entre 20 a 25 niños”.

La mayoría de los cuales va a Santa Teresa, aunque otros van a Todos los Santos y otras parroquias cercanas. También ayudaron a algunos estudiantes que van a La Salle High School y Central Catholic.

Durante la actividad de este año nuevamente los padres se unieron a sus hijos. “Los jóvenes y niños estuvieron muy motivados en ayudar para tener todo listo para el evento, sirvieron las palomitas de maíz, limpiaron las mesas y sirvieron el postre” dijo Stella.

Este año se vendieron más de 315 boletas y participaron entre 35 y 40 personas que sirvieron a los asistentes.

Como madre de familia, Stella siente que “este evento es una oportunidad para trabajar como comunidad y en familia, para que nuestros hijos aprendan y puedan continuar su educación en los colegios católicos. El éxito de nuestros hijos, en llegar a ser buenos cristianos y miembros de la Sociedad, depende de toda nuestra comunidad”.

La parroquia juega un papel fundamental a la hora de organizar un evento como éste, pues incluye a toda la comunidad y sobre todo a padres e hijos.

“Sharon Grigar de la Parroquia de la Ascensión fue quien tomó el liderazgo para que este evento fuera una realidad y trabajó durante meses para organizarlo”.


Todos disfrutaron, compartieron en comunidad y sobre todo comieron cangrejo en torno a la misma mesa.


                      Rocior@ocp.org