Los niños se unen al papa Francisco en el popemóvil durante su audiencia general en la Plaza de San Pedro en el Vaticano el 5 de junio de 2019. (Foto CNS / Paul Haring)
Los niños se unen al papa Francisco en el popemóvil durante su audiencia general en la Plaza de San Pedro en el Vaticano el 5 de junio de 2019. (Foto CNS / Paul Haring)

CIUDAD DEL VATICANO — Frecuentemente, cuando la iglesia se dirige a los jóvenes sobre discernimiento vocacional, "es como si estuviera hablándoles en esperanto porque ellos no entienden nada", según el papa Francisco.

Los obispos, párrocos, religiosos y otros adultos deben aprender a hablar el idioma de los jóvenes y no deben presionar demasiado a los hombres y mujeres jóvenes para que ingresen al seminario o a una orden religiosa --dijo el pontífice el 6 de junio durante una reunión de personas que se dedican a promover las vocaciones en Europa.

Al incursionar las nuevas tecnologías y los medios sociales --agregó-- la juventud de hoy sabe cómo entrar en contacto con los demás, "pero no saben comunicarse".

"Comunicarnos quizás es el reto que tenemos con los jóvenes", afirmó el papa. "Comunicación, comunión... Tenemos que enseñarles que las computadoras son buenas, sí; tener alguna forma de contacto, pero eso no es lenguaje. Es un lenguaje 'gaseoso'. El verdadero lenguaje es comunicarse, hablar".

Los participantes en el Congreso para el Cuidado Pastoral de las Vocaciones en Europa, se llevó a cabo en Roma para estudiar las diversas formas de implementar las recomendaciones que surgieron en octubre durante el Sínodo de los Obispos enfocado en la juventud y el discernimiento vocacional.

Aunque empezó con un discurso elaborado, el papa dijo que él prefería hablar "un poquito improvisado, con lo que viene de mi corazón".

Citando las palabras del papa Benedicto XVI, el papa Francisco dijo que "la iglesia crece a través de la atracción, no del proselitismo" y recordó una ocasión cuando varias órdenes religiosas italianas fueron a las Filipinas a principios de 1990 a promover las vocaciones para llevarlas a Italia.

Buscar vocaciones "no se trata de buscar dónde conseguir gente como hacen esas monjas, que van allá y traen las jovencitas aquí", dijo. "Quería aclarar esto porque el espíritu del proselitismo nos daña".

Más bien, la iglesia debe ayudar a la juventud a aprender cómo "dialogar con el Señor" y cómo preguntarle: "¿Qué quieres de mí?".

"Es importante, no es una convicción intelectual", dijo el papa. "No, la elección de una vocación debe nacer del diálogo con el Señor, no importa cuál sea la vocación".

Los jóvenes, dijo, deben ser ayudados a llegar al punto en el cual puedan decir: "El Señor me inspira a avanzar por este lado en la vida, en este camino".

El papa Francisco dijo que ayudar a la juventud a discernir su vocación es un trabajo incansable y requiere "mucha paciencia y gran capacidad de escucha".

"No es fácil, no es fácil, pero no se puede avanzar con las nociones preconcebidas o con imposiciones puramente doctrinales --como decirles en el buen sentido de la palabra: 'Tienes que hacer esto'", dijo el pontífice. "No. Es necesario acompañar, guiar, y ayudar para que el encuentro con el Señor les haga ver cuál es el camino en la vida".