El padre Arturo Romero, párroco de la iglesia St. Patrick, en Canby, dirige la Hora Santa antes de dar inicio a la sesión del Sínodo de la Sinodalidad, el 19 de marzo de 2022. (Foto cortesía Nancy Patton)
El padre Arturo Romero, párroco de la iglesia St. Patrick, en Canby, dirige la Hora Santa antes de dar inicio a la sesión del Sínodo de la Sinodalidad, el 19 de marzo de 2022. (Foto cortesía Nancy Patton)

Más parroquias del oeste de Oregon celebraron sesiones de discernimiento en marzo en desarrollo del Sínodo sobre la Sinodalidad convocado por el Papa Francisco.

El proceso es la consulta más grande de creyentes en la historia y está destinado a crear una iglesia en la que los miembros se escuchen mejor unos a otros.

 

El resultado final es la apertura hacia donde el Espíritu Santo está guiando a la iglesia hoy.

 

Los informes parroquiales irán a los vicariatos, luego a las diócesis, la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos y luego al Vaticano. El Sínodo sobre la sinodalidad está programado para el otoño de 2023.

 

Gran participación en Salem

 

La Parroquia Reina de la Paz en Salem celebró una de las sesiones de discernimiento individual más concurridas en la Arquidiócesis de Portland.

 

El personal y el consejo parroquial ayudaron a organizar y dirigir la reunión del 13 de marzo, que atrajo a 184 participantes.

 

El padre Tim Mockaitis ayudó a preparar a los feligreses para la sesión, dedicando una homilía al proceso. Puso avisos en el boletín parroquial y envió una tarjeta por correo solicitando reservar la fecha.

 

La tarde comenzó con una Hora Santa y la adoración de la Eucaristía. Antes de abandonar la iglesia, los fieles escribieron atentamente respuestas a las preguntas formuladas por la arquidiócesis. Una mujer dijo que nunca había visto que la iglesia estuviera tan callada con tanta gente.

 

Luego, el grupo trasladó al centro parroquial una cena con pastel de carne y puré de papa hecho por voluntarios.

 

“Tuvimos una buena sección transversal de la parroquia”, dijo el padre Mockaitis, quien vio representadas muchas edades e inclinaciones políticas.

 

Los asistentes se sentaron en grupos en 22 mesas, compartiendo sus pensamientos. Los líderes de la mesa luego presentaron las ideas.

 

Muchos habían dicho que estaban agradecidos por la Eucaristía y la comunidad que se reúne a su alrededor. También se mencionó que las sesiones de formación para quienes quieren unirse a la iglesia son inspiradoras.

 

“Hubo muchas buenas noticias”, dijo el padre Mockaitis.

 

Como en la mayoría de las sesiones de discernimiento, los momentos más importantes llegaron cuando las personas compartieron heridas que han sentido debido a la iglesia.

 

En Queen of Peace, los feligreses dijeron que el catolicismo debe ser más incluyente y acogedor con las mujeres, las minorías raciales y aquellos que se identifican como LGTBQ.

 

El abuso sexual del clero también estuvo en la lista de heridas, al igual que el proceso de anulación matrimonial.

 

Un feligrés, salvadoreño, le dijo al grupo que él y los feligreses hispanos no son una minoría o los receptores de un ministerio especial, sino miembros con pleno derecho de la iglesia. La sala estalló en aplausos.

 

“Gran parte del intercambio fue muy sincero. Fue una buena oportunidad para que la gente dijera lo que pensaba y compartiera sus sentimientos”, dijo el padre Mockaitis, quien valora el aporte. “Fue un verdadero movimiento del Espíritu”.

 

El padre Mockaitis cree que es cierto que los católicos no son conscientes de todo lo que la iglesia ya ha hecho, por ejemplo, para proteger a los niños e incluir a varios grupos en la iglesia.

 

Esperanza de compartir mejor la fe

 

La parroquia de la Sagrada Familia, ubicada en el vecindario Eastmoreland del sureste de Portland, organizó seis sesiones de escucha en persona sobre el sínodo.

 

Estos incluyeron dos reuniones por la tarde y dos por la noche, así como una reunión de mujeres y una sesión para jóvenes feligreses que se preparan para la confirmación.

 

En la sesión del 13 de marzo por la tarde, alrededor de dos docenas de feligreses comenzaron con la oración y la adoración del Santísimo Sacramento antes de irrumpir en tres pequeñas mesas en el salón parroquial.

 

Los participantes discutieron el deseo de que los católicos obtengan una comprensión más profunda de la sustancia y los símbolos de su fe, y la necesidad de mantener a los jóvenes activos después de la confirmación.

 

Un tema común era el deseo de atraer de nuevo a la iglesia a aquellos que se han alejado como consecuencia de la pandemia, y acercar más a los recién llegados a la fe.

 

Algunos señalaron que los católicos enfrentan escepticismo u hostilidad absoluta debido a la reputación dañada de la iglesia debido a los escándalos de abuso sexual. “Es más difícil salir del clóset como católico que como LGBTQ”, dijo un participante.

 

Otros temas incluyeron el deseo de más estudios bíblicos y educación sobre los símbolos de la Misa, y el deseo de roles de liderazgo para las mujeres en la iglesia.

 

Algunos dijeron que los católicos necesitan hablar más sobre las buenas obras de la iglesia a una comunidad a veces escéptica. “No hacemos un buen trabajo al compartir el trabajo que hacemos”, dijo un participante.

 

Después de completar las seis sesiones en persona, la Sagrada Familia abrió un foro de discusión en línea.

 

“Deseábamos que cada persona pudiera participar tanto como le fuera posible”, dijo el padre Rodel de Mesa, párroco de la Sagrada Familia. Añadió que la parroquia incorporará temas extraídos del sínodo en su plan pastoral.

 

Urgencia de un ministerio hispano, recursos en español y trabajar por los jóvenes

 

La parroquia de St. Patrick, en Canby celebró una sesión del sínodo el 19 de marzo a la que asistieron alrededor de 130 personas de las feligresías anglo e hispana, dijo el párroco Arturo Romero.

 

La sesión comenzó con la Hora Santa y la adoración del Santísimo Sacramento en la iglesia. Después de la oración, los asistentes se trasladaron al gimnasio y se dividieron por grupo cultural, los cuales a su vez en subdividieron en pequeños grupos. Cada uno de estos pequeños grupos eligió un secretario encargado de moderar la reunión y tomar apuntes.

 

Con anticipación, el padre Romero escribió una carta a los feligreses explicando el Sínodo y su propósito a la vez que lo anunció en las misas y en el boletín enfatizando la importancia de participar.

 

El presbítero dijo que la característica de hospitalidad de la comunidad de San Patricio, en Canby, se vio reflejada en la dinámica de la sesión y describió la experiencia como altamente positiva, agradeciendo la participación de los grupos de Encuentro Matrimonial, Caballeros de Colón, Apóstoles de la palabra, grupo de oración carismática, grupo de mujeres y el grupo de María Reina de la Paz.

 

“Uno de los aspectos que más se evidenció entre los temas abordados tanto por la comunidad anglo como la hispana fue la urgente necesidad de la iglesia de trabajar más por los jóvenes y las familias jóvenes”, dijo el sacerdote.

 

El padre citó que otros aspectos, mencionados con insistencia fueron la necesidad de materiales en español, la capacitación de líderes, retiros y charlas con predicadores que los motiven en la fe.

 

“Tenemos urgencia de un ministerio hispano”, dijo el sacerdote. “Hay descuido por la comunidad”, lamentó.

 “Hemos sufrido mucho con la ausencia de un ministerio hispano en la arquidiócesis. Un ministerio que conozca la cultura apoye a los ministerios de la comunidad y comprenda sus necesidades. Igualmente, que planee y desarrolle actividades de formación y evangelización para afianzar la fe y supla los materiales adecuados”, agregó. 

 

“Estamos en pañales”, exclamó el padre Arturo. “Con frecuencia me veo en la necesidad de pedir la colaboración de amigos en diócesis de California, Seattle e incluso con parroquias de México, a fin de obtener materiales y recursos”.

 

Olivia Nolasco, feligresa y coordinadora del ministerio del Rosario María Reina de la Paz, dijo que participar en la sesión sinodal fue una experiencia hermosa y agradeció la oportunidad de expresar las necesidades de la comunidad y ser escuchados.

 

Nolasco considera que las familias claman la urgencia de conocer más de la fe católica, recibir apoyo en cómo inculcar la fe a los niños e incluso en aspectos básicos como practicar buenos modales y vestirse apropiadamente para asistir a misa.

 

“Es urgente también que la iglesia ponga la mirada en los jóvenes y se esfuerce en encontrar formas para que los jóvenes latinos se sientan atraídos y no abandonen la iglesia”, dijo.

 

José Camarena, feligrés y miembro de los Caballeros de Colón, participa con su esposa Miryam como catequistas de niños en la preparación para los recibir los sacramentos.

 

Camarena reconoció que la familia tiene la responsabilidad de transmitir la fe, sin embargo, dijo, “muchas de las familias hispanas en la comunidad tienen un conocimiento limitado acerca de la fe de la iglesia”.

 

“Tal vez vienen de un lugar donde no tuvieron la oportunidad de aprender o no recibieron la enseñanza suficiente y por esta razón se les dificulta transmitir la fe a sus hijos”, agregó.

 

José y Miryam manifestaron que los materiales que se utilizan no son adecuados culturalmente pues parece que fueran una traducción del inglés y carecen de relevancia para los niños. “Es casi imposible que los niños aprendan porque no pueden hacer ninguna conexión con el contenido”, dijo Miryam.

 

Miryam adujo que se requiere “volver a lo básico, empezar por enseñar las oraciones y proveer los recursos apropiados culturalmente para la preparación de los sacramentos, instruir a los padres con el mismo contenido para que así puedan apoyar a sus hijos en casa”.

 

Camarena también expresó que un tema que salió a flote fue la necesidad de capacitar a los padres en el tema de la orientación sexual.

 

“Es urgente desarrollar un espíritu de inclusión y aceptación en las familias de manera que estén preparados para aceptar y procesar el hecho de tener un hijo o hija o un miembro de la familia con orientación homosexual y saber como enfrentar la discriminación y el odio”.

“Muchas familias pueden pensar que se trata de seres anormales o que no pertenecen a nosotros”, dijo.

 

Sin embargo, continúo, “la iglesia nos enseña que nos amemos y aceptemos todos como hijos de Dios. Se trata de una realidad que enfrentan nuestras familias y al mismo tiempo, para muchos se convierte en motivo de vergüenza, odio y ruptura de la unidad familiar”, dijo.

 

El padre Arturo también expresó que un aspecto que causa dolor en la iglesia es el tema de los abusos. 

 

El presbítero explicó que la gente abordó el tema con madurez destacando que la mayoría de los sacerdotes son buenos y están comprometidos totalmente con la iglesia. El sacerdote estuvo de acuerdo con su comunidad y dijo “que debemos enfocarnos no en los errores sino en las cosas positivas que hacemos cada día”, dijo.

 

Heriberto Aguilar, coordinador del ministerio Hispano de la parroquia vio la sesión sinodal como una gran oportunidad para conocer más sobre las necesidades de la iglesia y reflexionar sobre la mejor manera de servir a una comunidad hispana en constante crecimiento pero que no se le da la atención debida”.

 

Tremenda participación de una comunidad altamente agradecida con la iglesia en Medford

 

La iglesia Sagrado Corazón, en Medford, llevó a cabo cuatro sesiones de discernimiento sinodal con la comunidad hispana, dijo la hermana Imelda Mercado, coordinadora del ministerio hispano de la parroquia.

 

“Fue una respuesta tremenda que no nos esperábamos”, expresó Bernice Rodríguez, asistente administrativa, acerca de las sesiones realizadas después de la celebración de misas a las que asistieron más de 600 personas en total.

 

La hermana Imelda manifestó que la comunidad expresó en unanimidad que ‘la forma en que nos llenamos de Dios es nutriéndonos con la palabra de Dios por medio de la celebración Eucarística”.

 

“Es tanto su amor y gozo que la gente expresó un ferviente deseo de invitar a otros a participar de la misma experiencia y dar un buen testimonio”, añadió.

 

La religiosa destacó la gratitud expresada por la comunidad ante la respuesta de la iglesia por el desastre del incendio Almeda.

 

“La cercanía, el acompañamiento y el apoyo brindado fue algo grandioso para la comunidad y están muy agradecidos”, dijo.

 

También afirmó que con frecuencia se mencionaron necesidades como que haya un sacerdote hispano para servir a una comunidad que representa el 55% de la feligresía.

 

También solicitaron que se ofrezcan más retiros, la capacitación para los líderes de los grupos de oración y el enfoque en los jóvenes. “Ellos necesitan encontrar algo con que se puedan identificar en la iglesia”, añadió Bernice.

 

La hermana Imelda mencionó que la práctica de los retiros es un aspecto fundamental en la espiritualidad de la comunidad. Bernice compartió que antes de la pandemia se hacían cinco retiros en el año, pero se suspendieron debido a la pandemia.

 

“Escuchar ha sido de gran ayuda y nos beneficia a todos. Es esencial retomar las cosas positivas que estaban funcionando”, dijo la madre Imelda.

 

"En lo negativo los escándalos de los abusos sexuales por parte de sacerdotes salieron a relucir, “la pedofilia ha marcado a la iglesia de una manera tremenda”, expresó.

 

El cierre de las iglesias por el Covid-19 fue calificado como negativo por los feligreses debido a que la iglesia es considerada como el segundo hogar para ellos, de manera que el cierre tuvo un impacto tremendo en la comunidad.

 

Otro aspecto mencionado con frecuencia fue el hecho de que se está permitiendo mucho la influencia política en la iglesia. ‘Eso no va con nosotros’ dijeron.

 

La hermana Imelda invitó a la oración “para que surjan más sacerdotes hispanos en la comunidad y para que Dios nos siga dando la gracia para seguir ayudando.

 

patriciam@ocp.org