MINNEAPOLIS (CNS) -- Mientras los residentes de El Paso, Texas y Dayton, Ohio, lloraban la muerte de 31 personas en tiroteos masivos del 3 y 4 de agosto, los Caballeros de Colón honraban a un muchacho que murió en mayo tratando de salvar las vidas de sus compañeros durante un tiroteo en su escuela superior de un suburbio de Denver. 

Kendrick Castillo, el héroe de 18 años que se lanzó a un tirador en la Escuela STEM Higlands Ranch, en Colorado, fue nombrado Caballero de Colón a título póstumo durante la Convención Nacional de la organización el 6 de agosto en Minneapolis. 

Los padres de Castillo, John y María, también aceptaron la Medalla Caritas en su nombre. Es el segundo honor más alto para los Caballeros de Colón. Su hijo es el cuarto receptor del premio, que se creó en 2013 para reconocer extraordinarios actos de caridad y servicio. 

"Kendrick quería ser Caballero de Colón porque no sólo quería ayudar a gente en general, sino a su comunidad. Y en sus últimos momentos, Kendrick Castillo hizo ambas cosas", dijo el Caballero Supremo Carl A. Anderson en un discurso ante más de 2,000 asistentes a la convención. 

Castillo había participado en 2,600 horas de servicio con los Caballeros junto con su padre, que pertenece al Concilio del Suroeste de Denver 4844. 

"Esta tarde presentaremos a título póstumo el Premio Caritas de Caballeros de Colón a Kendrick", continuó Anderson. "Ahora les pido a los delegados reunidos aquí que se pongan de pie. Ahora pregunto: ¿deberíamos conceder a Kendrick Castillo la membrecía plena en los Caballeros de Colón?" 

La decisión de los delegados de afirmar la propuesta fue unánime. 

"Caballeros hermanos, hemos tomado una decisión importantísima", dijo Anderson. "Kendrick quería unirse a los Caballeros de Colón para ser más como nosotros. Por aclamación, ustedes le han dicho al mundo que desean ser más como él". 

Según los Caballeros es raro que se le conceda a un individuo la membrecía a título póstumo y ha ocurrido menos de cinco veces en los 137 años desde la fundación de la organización. 

John Castillo dijo de su hijo, "Kendrick quería ser Caballero por lo que experimentó al crecer y conocer el bien que hacían. Sin duda, a Kendrick le encantaba estar en la iglesia, siendo ujier y sirviendo a la comunidad". 

El premio Caritas que se le entregó a él y a su esposa es una medalla con una imagen del Buen Samaritano. 

"Este premio reconoce a quienes asumen más profundamente el principio de caridad de nuestra orden en su servicio y sacrificio por los demás", dijo Anderson. 

Anteriores receptores del premio incluyen a Paul y Jacob Cortez, un equipo de rescate de padre e hijo que entró en acción para salvar incontables vidas durante el huracán Harvey; Monseñor Enrique Glennie Grau, rector de la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en México, y Monseñor Robert Weiss, párroco de Santa Rosa de Lima, y el Concilio 185 de San Virgilio de los Caballeros de Colón de Newton, Connecticut, por su obra después del tiroteo de la escuela de Sandy Hook. 

Kendrick Castillo, que murió pocos días antes de su graduación de la Escuela STEM fue la única víctima mortal del tiroteo del 7 de mayo de 2019. Otros ocho estudiantes resultaron heridos. Dos sospechosos, ambos adolescentes, fueron arrestados y acusados de asesinato en primer grado y otros cargos. 

Después de su muerte, el Concilio 4844 del Suroeste de Denver estableció un fondo para ayudar a los Castillos con el funeral de su hijo y también ayudó durante servicios privados y públicos a honrar su vida. 

Entre las fotos que el Concilio 4844 subió a su página de Facebook, había una de Kendrick y su padre con delantales con el logo de los Caballeros de Colón. 

En una reflexión que escribió sobre su hijo y que fue publicada en Columbia Magazine, de los Caballeros, John Castillo dijo que la gente le ha preguntado:

"¿Dónde encuentras la fuerza en un momento como éste?" 

"Bueno, tengo que decirles esto: es fácil para María y para mí, porque hay tanto amor en el mundo. ¡Tuvimos tanto amor de Kendrick"!, escribió. "Para nosotros no es un misterio que Kendrick hiciera lo que tenía que hacer, porque el muchacho era compasivo, vivía su fe y distinguía entre el bien y el mal. 

"Caminen en su fe como lo hizo Kendrick, sin vacilar. Y tenemos que salir al encuentro de las personas que están en los márgenes de la sociedad. Están en todas partes. Nuestro mundo necesita ayuda", escribió John Castillo. 

"Pero hay bondad en el fondo. En el fondo, hay Kendrick. El amor de los agentes de policía, los proveedores de primeros auxilios, el clero-- todos están llenos de cosas buenas. Lo que escoges hacer con ello depende de ti", añadió. "Los amamos y les damos las gracias por amar a nuestro hijo".