Francisco Lara/El Centinela
La Arquidiócesis de Portland fue sede del V Encuentro Región XII con sus delegados.
Francisco Lara/El Centinela
La Arquidiócesis de Portland fue sede del V Encuentro Región XII con sus delegados.

PORTLAND.- Este año termina y con el V Encuentro y la participación de los delegados de la Arquidiócesis de Portland, parte de la Región XII, durante el Encuentro nacional en Grapevine, Texas, se abre parte del proceso que se proyecta hacia 2019-2020.

El diácono Félix García, coordinador del Ministerio Hispano de la Arquidiócesis, compartió cómo fue la experiencia de vivir el proceso a nivel local, regional y nacional.


E.C. ¿Cómo termina este año desde su rol de liderazgo en el Ministerio Hispano?

Félix García. Creo que termina muy bien. Acabamos de tener un retiro con los Ministros Hispanos y se han establecido relaciones con otras parroquias. He visitado más de 20 parroquias durante los fines de semanas y se han implementado cursos de liderazgo en algunas de estas, pues con el tiempo esperamos seguir al servicio de otras parroquias y ayudar a ser mejores en el aspecto de liderazgo de la comunidad hispana.

E.C. El V Encuentro. ¿Lo mejor para compartir?

F. G. Las experiencias del V Encuentro son muchas. Creo que fue una gran oportunidad para compartir con otras personas dentro del ministerio, con sus retos, logros y sueños, me ayuda a entender que hay muchas personas trabajando para el Reino de Dios en todo el país.

E.C. El V Encuentro fue importantísimo a nivel nacional. ¿Por qué?

F. G. Creo que volvió a resonar la voz de la comunidad hispana de católicos en los Estados Unidos. Es el pueblo hispano que tiene sed de unidad con otras comunidades, tiene identidad y no de un pequeño grupo que debe de ser servido, sino que ha sido invitado a la casa de la Iglesia de los Estados Unidos. Por lo tanto, debe tomar el protagonismo de la evangelización para la Iglesia en general.

E.C. ¿La lección más importante del V Encuentro para nosotros a nivel local como hispanos de fe?


F.G. En la reunión que tuvimos con nuestro Arzobispo Alexander Sample después del V Encuentro se vieron cuatro necesidades, que en cierta forma van de la mano con las prioridades pastorales de la Arquidiócesis. Estas son: la formación, la integración, las familias y los jóvenes. Ahora tenemos que desarrollar un plan para que esas prioridades y necesidades puedan ser solventadas y estamos trabajando en la formación de un equipo para desarrollar un plan estratégico.

E.C. Su labor, ¿cómo la vivió en este segundo año como coordinador del Ministerio Hispano de la Arquidiócesis de Portland?

F. G. Yo creo que los primeros años dentro del Ministerio Hispano, requieren de mucho tiempo para entablar las relaciones necesarias, conocer a las personas y trabajar con ellos. El Ministerio es diferente de cualquier otro tipo de trabajo, ya que requiere una comunidad que no sólo trabaje unida, sino que dé testimonio de vida y eso es difícil de establecer. También requiere de una transformación personal que pueda ser signo de lo que Jesús está haciendo en nuestras vidas. Sin esto es imposible trabajar en el Ministerio y lleva mucho tiempo.

E.C. ¿Su visión y sus metas principales para el próximo año?

F. G. Las principales metas están centradas en la formación de varios equipos dentro de la Arquidiócesis, los cuales nos ayuden a evangelizar y formar nuevos agentes de evangelización y catequesis; así como a involucrar más a nuestros pastores en la formación teológica de nuestros ministros y sobre todo, acompañarlos en este proceso.

E.C. ¿Cuál es el reto?

F. G. Sabemos que a veces el presupuesto es un reto, pero yo siempre animo a las personas a trabajar al máximo con lo que tenemos y quejarnos menos por lo que no tenemos. Eso nos ayuda a reconocer las bendiciones que hemos recibido de Dios y saber que esas bendiciones, -al menos así lo he experimentado en 30 años de ministerio-, siempre dan frutos cuando los ponemos al servicio de los demás. Sé que hay una gran necesidad de formación, pero también sé que nuestra Arquidiócesis tiene una gran cantidad de talentos, entre sus sacerdotes y diáconos, religiosas y laicos, que han sido formados y que nos pueden ayudar a formar a otros.

E.C. ¿Cómo despide este año 2018?

F.G. Me gustaría decir que todos los días para mí son días para dar gracias. Especialmente por mi esposa y mis hijos con quienes hemos construido una familia que depende de Cristo. Sin este fundamento, veo imposible mi trabajo dentro de la Arquidiócesis.

Doy gracias por el Centro Pastoral, que poco a poco en este conocimiento de los demás ha desarrollado una comunidad que se apoya y se alienta. No sólo es un equipo de trabajo, pues poco a poco vamos convirtiéndonos en una familia que refleja el amor de Dios hacia los demás. Todo esto está encabezado por nuestro Arzobispo Alexander Sample, que siempre nos recuerda el llamado hacia la santidad y el servicio a los parroquias.



                     RocíoR@ocp.org