En el patio de la entrada de la iglesia, el padre Arturo Romero, pastor de la iglesia San Patricio, en Canby, realiza la ceremonia de bendición del fuego. Heriberto Aguilar, coordinador del ministerio Hispano sostiene el Cirio Pascual. (Patricia Montana/El Centinela)
En el patio de la entrada de la iglesia, el padre Arturo Romero, pastor de la iglesia San Patricio, en Canby, realiza la ceremonia de bendición del fuego. Heriberto Aguilar, coordinador del ministerio Hispano sostiene el Cirio Pascual. (Patricia Montana/El Centinela)

Una fila de catecúmenos y candidatos vestidos de blanco y con tapabocas caminó en procesión siguiendo al padre Arturo Romero, pastor de la iglesia San Patricio, en Canby, hasta el patio en la entrada de la iglesia, para dar comienzo a la celebración de la misa bilingüe de la Vigilia Pascual, el 3 de abril del 2021, cuando se cumple la segunda Semana Santa marcada por las restricciones de la pandemia de Covid-19.

 

Allí, reunidos con la comunidad, en torno a la fogata, el padre Arturo realizó la ceremonia de bendición del fuego y preparación del Cirio Pascual, símbolos de la resurrección de Jesús.

 

“La luz de Cristo, que resucita glorioso, disipe las tinieblas del corazón y del espíritu”, dijo el sacerdote al encender el cirio pascual.

 

Elevando el cirio encendido, el sacerdote entró a la oscura iglesia. Los feligreses ubicados en las bancas a lado y lado del recinto, distanciados unos de otros y usando tapabocas, fueron encendiendo sus velas de la llama del cirio pascual.

 

Lentamente la iglesia comenzó a iluminarse a medida que el sacerdote avanzaba hacia el altar para depositar el cirio en el candelabro.

 

La música del coro de la iglesia trascendió en el ambiente de profunda espiritualidad de la celebración, haciendo vibrar los corazones de los fieles en su conexión interior con Dios. 

 

¡Que noche tan dichosa! expresó el sacerdote al comenzar su homilía y dar la bienvenida a la nutrida asistencia de feligreses. “Me emociona ver la iglesia llena tras completar casi un año de celebrar la misa con los bancos vacíos”, agregó.

 

En esta vigilia, “Madre de todas las vigilias”, es la noche en que Jesús nos abrió la puerta hacia la vida eterna, dijo el presbítero, pero ¿qué significa ser salvado por Jesús?

 

Ciertamente Jesús murió por nuestros pecados, nos abrió la puerta hacia la vida eterna, dijo.

 

El sacerdote hizo énfasis en que nuestra condición humana es pecaminosa y nos aleja de Dios y por esta razón se hace necesario crecer en los caminos de Dios y trabajar por nuestra salvación.

 

“La eucaristía, los sacramentos, las obras de misericordia son algunos de los caminos por los que Jesús nos invita a trabajar por el reino de los cielos", indicó.

 

"Hoy en esta vigilia en la que recordamos que Jesús entregó su vida pedimos a Jesús que nuestra fe se mantenga firme en la esperanza de la resurrección”, concluyó.

 

Los catecúmenos y candidatos fueron la representación más hermosa de la resurrección: una vida nueva en Cristo.

 

patriciam@ocp.org