El pasado 10 de diciembre fue un día muy especial. Por primera vez se celebró la Fiesta de la Virgen de Guadalupe en la Catedral Santa María de Portland. La homiía del Arzobispo Alexander Sample mostró su amor y apoyo a la comunidad hispana en estos momentos que vivimos el resultado de las elecciones presidenciales. Hay un sentimiento de incertidumbre en nuestra comunidad. Hay miedo y desconfianza entre las familias de nuestros inmigrantes hispanos.

Y las palabras del Arzobispo llegaron claras a quienes asistieron a esta hermosa ceremonia. "Quiero decirles unas palabras a nuestros hermanos y hermanas hispanos que tristemente están sufriendo mucho miedo, ansiedad e incertidumbre después de las elecciones. No importa de dónde hayan venido, cuando vinieron, o si tienen los documentos apropiados o no. ¡Ustedes son amados! Son amados por Dios y son preciosos ante sus ojos. Ustedes son amados por Nuestra Señora de Guadalupe. Ustedes son sus hijos especiales, sus pequeños, y Ella no los abandonará".

Con este mensaje en español, dentro de su homilía bilingüe, el Arzobispo quiso que todos escucharan claramente. 

"Ustedes son amados por mí, su pastor y por todos sus hermanos y hermanas en esta Arquidiócesis. Estamos con ustedes y los amamos. Ustedes son uno con nosotros. Son parte de nosotros. Somos una familia. Todos gozamos igualmente del valor y la dignidad ante nuestro Padre Celestial. Somos hermanos y hermanas en Jesús, su Hijo". continúo con su homilía el Arzobispo Sample.

Los hispanos que asistieron, los diáconos, coristas, feligreses recibieron su mensaje con esperanza y salieron de la Catedral Santa María sintiéndose bienvenidos. Sintiéndose amados como se los dijo el Arzobispo. Es un mensaje que de alguna manera alivia este sentimiento de impotencia que se vive en la comunidad.

Es un mensaje que nos deja claro que la Iglesia está ahí con sus obispos en todo el país y con nuestro líder espiritual para apoyar a toda la comunidad sobre todo en estos momentos.