Francisco Lara/El Centinela
Padre José Luis González presidió con la Santa Cruz la solemne ceremonia de la Pasión el Viernes Santo en la Iglesia Santa Ana en Gresham.
Francisco Lara/El Centinela
Padre José Luis González presidió con la Santa Cruz la solemne ceremonia de la Pasión el Viernes Santo en la Iglesia Santa Ana en Gresham.

Como cada año la Arquidiócesis de Portland, como el resto del mundo católico celebran el Triduo Pascual, todas las parroquias se prepararon para estas celebraciones y se unieron en comunidad para recibir el mensaje de la salvación de Nuestro Señor Jesucristo.

El Jueves Santo, los fieles de la Parroquia de San Juan Apóstol en la ciudad de Oregon City, participaron de la celebración bilingüe,  precedida por el Padre Maxy D’Costa y el diácono José Gutiérrez.

La celebración se llevó a cabo en un ambiente solemne y de oración. El momento cumbre fue durante el Lavatorio de los Pies, cuando el  Padre Maxy, lavó y besó los pies de los presentes, uno a uno, en un momento que recuerda las escrituras. 

El Diacono José A. Gutiérrez, de la Parroquia de San Juan Apóstol, dijo con respecto a esa hermosa tradición de fe el Jueves Santo:

"Celebramos con la comunidad este momento tan importante, en el que Jesucristo junto con los apóstoles celebró la última Cena que instiuye el sacramento del amor, el sacramento del sacerdocio, y el servicio a los hermanos. Es una celebración que nos recuerda que Nuestro Señor siempre está cerca de nosotros, que no es un Dios lejano y que camina con su pueblo. Ahora, como en aquellos días y unidos en comunidad, con respeto, alegría, gozo y esperanza celebramos esta noche tan importante para la fe cristiana. Y así todos en esta noche, unidos a toda la iglesia en el mundo entero como una sola comunidad, una sola iglesia, llena de esperanza y amor, caminando juntos hacia la Pascua".

También invitó a todos los bautizados a vivir el Triduo Pascual para llegar juntos como pueblo en oración a celebrar la redención de Nuestro Señor y que sea el comienzo de una vida nueva, que nos ha dado toda la esperanza. 

El Viernes Santo lo vivimos en la parroquia de Santa Ana en Gresham junto al Padre José Luis González y su comunidad que se unieron desde las primeras horas de la tarde para vivir el V desde temprano en el Vía Crucis y después en la celebración de la Pasión y Muerte del Señor.

Como es tradición en esta parroquia los hispanos finalizaron con la "Marcha del Silencio". La comunidad vivió una total experiencia tanto espirtual como visual para los asistentes. Los cuales al salir de la Iglesia se quedaron con ese sentido de recogimiento y oración ya que la marcha del silencio se vivio de una manera tan solemne para niños y adultos que ayudo a todos a seguir en oracion.

El Padre José Luis González, también nos compartió su mensaje: 

El significado del viernes es la celebración de la pasión y muerte de Cristo, el Vía Crucis es un recordatorio de lo que cristo vivió y también de que enesta vida diaria muchas personas especialmente en este país vivien un viacrucis bien difícil y esto es lo quequeremos recordar y hacer sentir a la gente que hay que confiar y hay que poner el sufrimiento personal en la Cruz de Cristo. 

Los días santos es decir el Triduo Pascual, desde el jueves con la eucaristía el sacerdocio, el Lavatorio de los Pies y el viernes continúa la Pasión de Cristo y después la adoración de la cruz, la marcha del silencio y acompañando a la Virgen en su sufrimiento y en sábado en la noche se celebra la resurrección de nuestro y ya ahora después de haber vivido les deseamos Felices fiestas de Pascual de Nuestro Señor Jesucristo. 

Para terminar el Triduo Pascual, junto a la comunidad el Centinela visitó la parroquia de la Ascensión en Portland donde en una celebración bilingüe llena de alegría y canto la comunidad se unió para celebrar la Vigilia Pascual. 

Los bautizos y confirmaciones, junto con los canticos de alegría, trajeron aún más gozo a los presentes y junto con el mensaje del Padre David Jaspers, completaron el propósito de esta celebración. 

“Hoy es el día que Dios nos ha liberado de nuestros pecados, el peso de nuestro pecado ha sido removido como la roca del sepulcro. Ahora la pregunta es por cuento tiempo vamos a llevar el peso de nuestros pecados, por qué Jesús te dice dame tu pecado por hoy te he hecho libre, levántate, párate derecho y cantar Aleluya. Porque eso es lo que significa la resurrección para nosotros, volver a pararnos, levantarnos con un corazón puro después de haber vivido esta cuaresma y este Triduo Pascual”. Dijo el Padre David.