Kim Nguyen/El Centinela
El Arzobispo Alexander Sample presidió la solemne celebración bilingüe de Nuestra Señora de Guadalupe y San Juan Diego en la Catedral Santa María de Portland, el pasado 9 de diciembre cuando por segundo año se dio paso a esta fiesta de la comunidad.
Kim Nguyen/El Centinela
El Arzobispo Alexander Sample presidió la solemne celebración bilingüe de Nuestra Señora de Guadalupe y San Juan Diego en la Catedral Santa María de Portland, el pasado 9 de diciembre cuando por segundo año se dio paso a esta fiesta de la comunidad.

“Viva la Virgen de Guadalupe. Viva La Virgen Morena. Viva la Reina de las Américas y San Juan Diego.  Viva Cristo Rey”.  Todos los hispanos respondieron: “Viva”.

Las voces unidas en el Viva a la Virgen de Guadalupe crearon el ambiente de celebración durante la Celebración bilingüe de Nuestra Señora de Guadalupe y San Juan Diego, el pasado 9 de diciembre de 2017.

La solemne ceremonia eucarística, fue presidida por el Arzobispo Alexander Sample, quien por segundo año abrió las puertas de la Catedral Santa María de Portland, como anticipación a la tradicional Fiesta de la Virgen de Guadalupe.

Sus palabras en español, durante la homilía bilingüe fueron para todos los hispanos. “En esta maravillosa ocasión en la que anticipamos la gran festividad de Nuestra Señora de Guadalupe, en nuestra celebración de su hijo preferido San Juan Diego, nuestra Madre siempre escoge a los pequeños, favoreciéndolos con sus apariciones. Este es ciertamente el caso de San Juan Diego”, dijo el Arzobispo.

“Durante este año también celebramos los 100 años de la aparición de Nuestra Señora a los tres pastorcitos de Fátima. También podemos pensar en la sencilla y humilde Santa Bernardita (Bernadette) a quien nuestra Señora se apareció en Lourdes”.

Explicando la importancia de la fiesta del 9 de diciembre, indicó: “San Juan Diego era también un pobre y sencillo indígena. Nadie esperaría que Dios lo escogiera para este favor tan especial de ver a nuestra Madre de Guadalupe. De hecho, él trató de evadir a nuestra Madre y el llamado especial que Ella le hizo. Pero la mano de Nuestra Señora y su maternal protección estaba con él. Ella es tu madre y mi madre también. Nos ha escogido para ser sus hijos redimidos. Nos ama, y nos protegerá”

El Arzobispo dio su sentido mensaje a los inmigrantes. “Yo sé que muchos se sienten ansiosos y preocupados en estos tiempos de tribulación. Sé que muchos en la comunidad hispana sienten profundamente la actitud anti-inmigrante e incluso racista que está presente en nuestro país en este momento. Por favor, tengan por seguro que nuestra Madre es el refugio especial en estos tiempos de tribulación. Busquen a su Madre por su cuidado amoroso y su protección. Oren ante Ella todos los días, especialmente recen el Rosario. Dejen que Ella les ayude a hacer a un lado el miedo y la duda que nubla sus vidas. Todos somos sus hijos e hijas. Somos hermanos y  hermanas bajo su manto de su amor. Estamos con ustedes. Por favor tengan seguridad de nuestro amor y nuestro respeto por ustedes”.

Hispanos de Fe

 

Y sin duda, cada hispano se siente Guadalupano y desde muy corta edad. Natalia García a sus 11 años, participó de la celebración al lado de su madre Carmen Salvador, quien rezó el Santo Rosario con la comunidad, previo a la Santa Misa bilingüe. “Me gusta orar a la Virgencita y hoy le pedí por la paz del mundo”, dijo la niña, de la Iglesia Santo Redentor.

Por su parte, la madre Carmen Salvador, dijo que fue un honor rezar el Rosario para la comunidad. “Me siento muy feliz y amada por Dios, y le agradezco que me ha dado la oportunidad de rezar en su casa, la Catedral Santa María”.

Carmen ha sido parte de la Iglesia Santo Redentor durante 16 años y es la coordinadora del Ministerio Hispano. “Y en esta fiesta de nuestra virgencita en la Catedral Santa María, me dio mucho gusto dar a conocer a toda la comunidad lo que ella se merece y en este día todos los hispanos estamos unidos por ella”. 

La ceremonia bilingüe presidida por el Arzobispo Alexander Sample contó con participación de hispanos de las parroquias de la Arquidiócesis. Mónica Martínez del grupo Pro-Vida de la Iglesia Santo Redentor, estuvo  ayudando a poner los programas con la imagen de Juan Diego y la Virgen a la entrada de la catedral. “Esta fiesta es muy bonita porque une a las comunidades, la anglo e hispana en una sola. Este es el segundo año en la Catedral Santa María y yo he asistido a las dos celebraciones con nuestro Arzobispo. Estoy muy agradecida porque él nos ha invitado para celebrar nuestra fiesta”.

Adriana Juárez, de la Iglesia Santa Cecilia dijo: “A mí me encanta esta celebración y me gustaría que mucha más gente de otras parroquias viniera a la Eucaristía por nuestra Virgen de Guadalupe. El mensaje del Arzobispo a los inmigrantes fue muy importante, porque así nuestra gente vé que puede apoyarse dentro de la misma Iglesia. El Arzobispo nos integra a todos nosotros en una sola familia”. Ella asistió con su esposo Raúl Badillo y sus hijos Emmanuel y Raúl de 10 y 9 años.

El Coro Arquidiocesano estuvo integrado por las parroquias de San Pedro, San Henry, Santa Cecilia, San Antonio, San Juan Apóstol, Ascensión, San Juan Diego, Santa Cruz, San Patricio (Canby), Santo Redentor  y músicos de San Andrés que viajaron desde Seattle muy temprano para asistir a la celebración. Pedro Rubalcava, Estela García y Rodolfo López ensayaron durante un mes para coordinar el hermoso repertorio, que fue apreciado por el Arzobispo Sample.

“Estoy muy contento de que la Arquidiócesis de Portland haya iniciado esta importante celebración y que haya abierto las puertas de la Catedral a la comunidad hispana para celebrar y honrar a Nuestra Señora de Guadalupe”, dijo Rodolfo López.

El año pasado él estuvo dirigiendo el coro y recuerda la experiencia. “Recuerdo lo emocionado que estaba por comenzar nuestra jornada musical con el Coro Arquidiócesano. Me llenó de alegría ver a muchos de mis colegas de la Arquidiócesis reunirse para ofrecer su tiempo, talento y tesoro para tan importante celebración”. Y este año el coro una vez más se integró con músicos de gran talento que trabajan unidos por su comunidad.

El Coro Arquidiocesano fue elegido por audición y estuvo integrado por 40 vocalistas y 15 instrumentistas. Alejandra Jiménez fue una de las cantantes. “Me siento muy agradecida y bendecida por la gran oportunidad de cantarle a nuestra madre, la Virgen de Guadalupe, como dijo el Arzobispo, Ella es la luz para todos y nuestros hermanos”.

 

                                                   rocior@ocp.org