Servicio Católico de Noticias
Las celebraciones interculturales que se observan desde el Miércoles de Ceniza son un espacio de transformación para vivir la fe.
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Las celebraciones interculturales que se observan desde el Miércoles de Ceniza son un espacio de transformación para vivir la fe.

La Iglesia ofrece muchas oportunidades para fortalecer la vida litúrgica de la parroquia durante todo el año. Las celebraciones interculturales que se observan desde el Miércoles de Ceniza hasta la solemnidad de Pentecostés son buena ocasión para dejarnos transformar por los dones que conforman la comunidad católica.

Generalmente, la liturgia del Miércoles de Ceniza es muy concurrida, por lo que la pastoral determina el tipo de liturgia que se 

necesita. Por ejemplo, en una liturgia por la noche, es más fácil que se reúnan familias enteras de feligreses hispanos, filipinos y vietnamitas. Del mismo modo, las liturgias celebradas en la lengua materna de un grupo cultural ayudan a que la música, la homilía y los símbolos de la temporada preparen todos los corazones para entrar en el espíritu cuaresmal.

Durante la Cuaresma, los feligreses se pueden reunir semanalmente en pequeños grupos lingüísticos para leer y compartir entre sí las lecturas del domingo siguiente. Algunas parroquias ofrecen una misión parroquial o reuniones para conversar sobre temas cuaresmales. Estas reuniones se pueden hacer en la lengua que habla la mayoría de la comunidad o, si es posible y hay espacio para reuniones separadas, se pueden incorporar más idiomas en la misma noche. Se pueden planificar servicios de penitencia que incluyan himnos y oraciones en varios idiomas, con confesores disponibles para ayudar a los hablantes de esas lenguas.

A menudo es fácil celebrar la diversidad en una parroquia con algo tan simple como compartir una cena de sopa, pescado frito o tacos. Estas reuniones proporcionan la valiosa oportunidad de participar y comer juntos. 

El arte ucraniano de decorar huevos brinda una alternativa divertida para toda la familia y feligreses que hablan distintos idiomas. Estos huevos, llamados pysanky, se enfocan en el simbolismo cristiano de la Pascua. Durante la Cuaresma, se pueden ofrecer clases. Después, las creaciones se suman a cualquier celebración parroquial de la temporada.

Procesiones

 

Las procesiones de Cuaresma y del Triduo ofrecen otra oportunidad para fomentar la inclusión en el culto católico.

Una jornada de reflexión en un santuario, abadía o centro de retiro cercano fomenta la preparación espiritual fuera de casa o de la parroquia. Las procesiones forman parte natural de las celebraciones litúrgicas del Triduo. 

Estuve cerca de una parroquia polaca donde, después de la Misa del Jueves Santo, el clero, representantes de organizaciones parroquiales y niños con lirios en las manos forman una procesión hacia el sagrario, donde se guarda el Santísimo Sacramento. La gente ora ante el Santísimo y luego va a visitar las iglesias del área. La liturgia del Viernes Santo incluye una procesión de los fieles, y cada persona devotamente adora la cruz.

“Las Tres Caídas” y “El Pésame” (condolencias a la Virgen) son parte de la celebración del Viernes Santo en muchas comunidades latinas. Es una buena idea incorporar esta costumbre en cualquier comunidad parroquial con una gran población hispana. “Las Siete Palabras de Jesús en la Cruz” es otra devoción que practican los latinos y otros grupos culturales para estar en compañía del Señor sufriente. 

El servicio de oración y predicación puede ser guiado por representantes de diversos grupos culturales. En algunas iglesias polacas, por ejemplo, los líderes de las organizaciones parroquiales comparten reflexiones sobre las cinco llagas de Cristo, delante de una tumba que contiene una estatua del cuerpo de Jesús.

Después de la liturgia del Viernes, las comunidades latinas y filipinas participan por la noche en la Procesión del Santo Entierro. Una estatua del Cristo yacente se deposita en una urna de cristal, que se lleva en andas por las calles, para luego depositarla en la iglesia; allí se venera como expresión de respeto hacia el cuerpo de Cristo antes del entierro. La tradición Pasyón, que requiere el canto de la Pasión, es un voto (panatà) hecho por un individuo o familia; a menudo, el voto se transmite de generación en generación.

 

Bendición de la Cesta de Pascua

 

El Sábado Santo, en algunos países europeos, se bendicen pequeñas porciones de alimentos que se van a consumir con la familia durante la cena de Pascua. Esta tradición, conocida como la “Bendición de la Cesta de Pascua”, podría ser extendida para incluir a todos los feligreses de una parroquia. Posteriormente, las familias pueden orar en la iglesia donde el cuerpo de Cristo permanece. Algunas familias se inscriben para pasar una hora con Jesús (una estatua de su cuerpo yacente en una losa en la iglesia) entre las 7 de la mañana y las 7 de la tarde.

En la Vigilia de Pascua, los nuevos miembros son bautizados, confirmados o recibidos en la Iglesia, por lo que este es un momento maravilloso para reunir a todas las culturas de la parroquia. En esta celebración, rica en imágenes de agua y luz, puede que falte la asistencia de algunos grupos, ya que no siempre es una parte importante de su tradición. Así que asegúrense de invitar a todos a estar presentes en esta bella e importante celebración.

 

Misa de Pascua

 

El domingo de Pascua, la Misa de Pascua antes del amanecer en algunas parroquias polacas y lituanas incluye una procesión con el Santísimo Sacramento y una estatua de Cristo resucitado (llamada la rezurekcja), seguido de la oración en la tumba vacía. El Gran Encuentro se observa en muchas comunidades latinas. En esta tradición, las mujeres llevan una estatua de la Virgen, mientras que los hombres tienen una estatua de Jesús. Ambos grupos se reúnen cerca de la iglesia donde la gente hace genuflexión y baja la estatua de María y hacen una reflexión sobre la primera vez que María se encontró con Jesús resucitado. Luego entran en la iglesia cantando y orando antes de comenzar la liturgia de Pascua. La celebración filipina de salubong a menudo comienza en la madrugada de una manera similar.

Esta temporada ofrece maravillosas oportunidades para que, unidos en una sola comunidad, adoremos a nuestro Señor. Pentecostés es un momento especialmente adecuado para acoger a todos como pueblo de Dios. 

Consideren tener una procesión de entrada con los representantes de las diferentes culturas en su atuendo nativo; o bien, traten de tener una de las lecturas proclamadas en un idioma distinto al lenguaje que habla la mayoría. Por ejemplo, impriman las intercesiones en inglés, pero léanlas en otros idiomas. 

Aprovechen la riqueza multicultural que ofrece la música para usar dentro y fuera de la liturgia. Inviten a los feligreses de varios grupos culturales a participar como ujieres. Y, cuando termine la Misa, celebren los dones de la comunidad con una fiesta donde se sirva comida étnica.

Inviten a todos a participar del banquete. Es realmente maravilloso tener una comunidad unida y participativa. Tengan en cuenta estas sugerencias para obtener mejores resultados durante las celebraciones de esta temporada.

 

*Tomado de Liturgia y Canción © 2008, 2015 OCP. Derechos reservados. La autora es directora de la Oficina del Culto Divino en la Diócesis de El Paso, Texas