Queridos Lectores:

Estamos en mi época favorita del año.

Siempre esta edición llega con el colorido de las tradiciones de fe de una comunidad que vibra y celebra unida y en familia.

Sí, en diciembre empezamos con la hermosa celebración de la Fiesta de la Virgen de Guadalupe, que reúne a toda nuestra comunidad, en torno a una tradición que nos lleva al mismo instante de la aparición de la Virgen de Guadalupe a San Juan Diego.

Este año, todas las parroquias de la Arquidiócesis de Portland que cuentan con su Ministerio Hispano, a lo largo y ancho del estado de Oregon, se unieron en la hermosa tradición de celebrar a la Guadalupana.

Desde que llegué a Portland, para tomar la dirección de este periódico en español, pude vivir y aprender de esta maravillosa tradición de fe, que nos une a todos los hispanos, sin importar de dónde venimos, alrededor de la Virgen de Guadalupe para celebrar en comunidad.

Este año, todas las parroquias lo hicieron. Trabajaron durante meses preparando la celebración, de la cual ya son parte nuestros hermanos católicos anglos. 

Con el paso del tiempo, hemos visto cómo esta fiesta trasciende a toda la comunidad católica, y de eso se trata, pues todos somos parte de una sola familia, la de la Iglesia Católica.

Las parroquias se desbordaron con la presencia de los fieles que oraron ante la Virgen Morena y celebraron su tradición cultural. 

Este, por segundo año consecutivo, se celebró  la solemne Fiesta a Nuestra Señora de Guadalupe en la Catedral Santa María, con la participación de los hispanos que llegaron de diferentes parroquias para celebrar el pasado 9 de diciembre, con toda la comunidad.

Esta solemne misa que fue iniciativa de nuestro Arzobispo Alexander Sample, quien abrió las puertas de la Catedral  Santa María por primera vez el año pasado 2016, para dar paso a esta hermosa tradición de fe de los hispanos católicos, será el espacio de la Arquidiócesis de Portland para todos los hispanos que celebran esta importante fiesta el mes de diciembre.

Y pasando al otro tema, de este mes, tenemos que llega Navidad y Año Nuevo.

Cuando nos preparamos en familia,nos detenemos a pensar en el paso del tiempo, que muchas veces no sentimos. En torno al pesebre en los hogares hispanos, se vive la tradicional novena que nos une en oración.

Ese es uno de los motivos que me llena de alegría al finalizar el año, ver cómo los hispanos estamos aquí y somos parte de nuestra comunidad y seguimos enriqueciendo nuestra Iglesia Católica con nuestras tradiciones de fe. Me detengo a pensar en estos momentos en todos nuestros “Dreamers”, a quienes deseo una Navidad en familia, a pesar de la incertidumbre que ellos viven en estos momentos.

Pero me uno a toda la comunidad que los apoya y pido porque en esta época no perdamos la esperanza, vivamos las tradiciones en familia, nos sentemos a la mesa en armonía como hermanos y sobre todo, miremos el futuro y lo pongamos en manos de Dios. Que nada empañe estas fiestas de fin de año y que la paz en familia sea el espacio para celebrar la vida y dar gracias a Dios, por una Navidad en paz y sobre todo agradecidos por todas las bendiciones.