El arzobispo emérito de la arquidiócesis de Portland John Vlazny unge a Jocelyn Aldaz con el Crisma sagrado durante la misa de Confirmación en la iglesia Santa Ana, en Gresham, el 22 de mayo de 2021. Le acompaña su madrina Miriam. El diácono José González y el sacerdote José Luis González asisten al arzobispo, (Foto Estefani Hurtado/El Centinela).
El arzobispo emérito de la arquidiócesis de Portland John Vlazny unge a Jocelyn Aldaz con el Crisma sagrado durante la misa de Confirmación en la iglesia Santa Ana, en Gresham, el 22 de mayo de 2021. Le acompaña su madrina Miriam. El diácono José González y el sacerdote José Luis González asisten al arzobispo, (Foto Estefani Hurtado/El Centinela).

Cincuenta jóvenes sellaron su compromiso de fe católica con el sacramento de la Confirmación en ceremonias oficiadas por el arzobispo emérito John Vlazny en la parroquia Santa Ana, el 26 de mayo de 2021.

 

Es temporada de confirmaciones en la arquidiócesis de Portland y el arzobispo Sample, el obispo auxiliar Peter Smith y el arzobispo emérito John Vlazny se desplazaron a las diferentes iglesias de la arquidiócesis de Portland para imponer sus manos sobre los confirmados y ungirlos con los óleos sagrados.

 

Debido a las restricciones de la pandemia de Covid-19, la parroquia Santa Ana ofició dos ceremonias. Los candidatos acompañados por padres y padrinos usaron tapabocas y se ubicaron distantes físicamente de acuerdo con los protocolos de seguridad sanitarias.

 

“Bienvenidos todos hermanos y hermanas”, dijo el arzobispo Vlazny en español a los fieles al comenzar la ceremonia Eucarística. “Estamos aquí para celebrar el sacramento de la Confirmación, este año un poco diferente”.

 

El párroco José Luis González y el sacerdote vicario Miguel Angel Figueroa concelebraron la misa, la cual fue transmitida en vivo a través de Facebook Live.

 

“Bienvenido excelentísimo señor obispo Juan Vlazny”, dijo el padre José Luis González expresando su agradecimiento al arzobispo Vlazny por su presencia en “su casa en Santa Ana” al presentar al arzobispo a los jóvenes que se han instruido para recibir “la plenitud de la iniciación cristiana” en el Sacramento de la Confirmación.

 

El arzobispo John Vlazny al pronunciar su homilía se dirigió a los jóvenes para reafirmarles que "el Espíritu Santo está acompañándolos en su viaje hacia la gloria".

 

El arzobispo se refirió a Jesucristo cuando se reunió con los apóstoles para ofrecerles el don del Espíritu Santo, explicando que es un don muy importante porque “nosotros los cristianos creemos que Dios es nuestro padre que nos dio la vida y a su hijo que nos salvó, vivió como nosotros, sufrió y murió por nosotros y en la resurrección nos dio la esperanza que después de la muerte vamos a vivir para siempre”.

 

“Hoy estoy aquí para confirmarles el amor de Dios”, dijo. "Ser cristiano es ser testigo de la fe cristiana y ser testigo puede resultar un desafío".

 

El arzobispo explicó figurativamente a los jóvenes que la Confirmación en la vida cristiana es como una carrera de relevos en atletismo en la que hay un momento crucial y es cuando los participantes le pasan el testigo o la posta al siguiente corredor. 

 

"La Confirmación es el momento cuando Jesús pasa el testigo al siguiente miembro del equipo para que continúe el trabajo", dijo el arzobispo Vlazny, para transmitir el mensaje de que la iglesia es activa, es una carrera permanente en la que el objetivo es seguir corriendo llevando el Evangelio.

 

El arzobispo también explicó los símbolos del sacramento de la Confirmación.

 

“En esta ceremonia “vamos a usar el óleo Crismal, una representación de la gracia que van a recibir en este sacramento y en la unción recibirán el don del Espíritu Santo”, dijo.

 

“Es símbolo del amor de Dios para ti, pero también es un símbolo de que “Tú eres Cristo para los demás”, porque Cristo quiere vivir entre nosotros”, agregó.

 

El arzobispo explicó que la señal de la paz es un símbolo que debe existir entre nosotros los cristianos.

 

Para vivir una vida cristiana, el arzobispo sugirió: en primer lugar, Jesucristo tiene que ser un amigo muy importante en nuestra vida. Para mantener esa amistad sugirió visitarlo con frecuencia, asistiendo a misa cada domingo.

 

Primordial también es reconocer que somos pecadores y aprender a pedir perdón dijo el arzobispo, porque cuando no se dice “lo siento”, se pierde la amistad y en tercer lugar, poner a Dios en el centro de sus vidas y confiar en El para que dirija su camino.  

 

El mensaje del arzobispo llegó al corazón de los jóvenes según lo expresó José Botello, uno de los jóvenes que recibió el sacramento de la Confirmación. “Me gustó mucho y es lo que mis padres, especialmente mi mamá me ha transmitido en casa”, dijo.

 

Corina Carsner, directora de educación religiosa y sacramental de la parroquia dijo sentirse orgullosa por el trabajo logrado y expresó sus agradecimientos a los catequistas por el arduo trabajo, en medio de las restricciones de la pandemia.

 

“Definitivamente el Espíritu Santo ha estado de nuestra parte, acompañándonos y guiándonos”, dijo.

 

patriciam@ocp.org