El arzobispo Carlos Castillo inciensa las imágenes de víctimas de Covid-19 puestas en los bancos de la Basílica Catedral de Lima. El arzobispo ofició una celebración Eucarística para honrar la memoria de personas fallecidas por el Covid-19, en el marco de la Solemnidad del Corpus Christi, el domingo 14 de junio, en la Basílica Catedral de Lima. (Foto cortesía Arzobispado de Lima).
El arzobispo Carlos Castillo inciensa las imágenes de víctimas de Covid-19 puestas en los bancos de la Basílica Catedral de Lima. El arzobispo ofició una celebración Eucarística para honrar la memoria de personas fallecidas por el Covid-19, en el marco de la Solemnidad del Corpus Christi, el domingo 14 de junio, en la Basílica Catedral de Lima. (Foto cortesía Arzobispado de Lima).

Al celebrar la solemnidad del Corpus Christi el domingo 14 de junio y bajo el lema “Con tu cuerpo, Oh Cristo, toca y resucita a nuestros muertos por la pandemia”, el arzobispo de Lima, Mons. Carlos Castillo, ofició la celebración Eucarística para honrar la memoria de personas fallecidas por el Covid-19, informó la oficina de prensa. La misa fue televisada a nivel nacional por varios medios de comunicación y plataformas digitales.

“A través de un signo sencillo, queremos recordar el clamor de todo nuestro pueblo por no haber podido enterrar dignamente a sus muertos debido a las circunstancias que tenemos y las medidas de seguridad. Hoy queremos agradecer a Dios por la vida de todos ellos, bendecirlos y entregarlos al Señor en forma digna, humana y cristianamente, dijo el Rvdmo. Sr. Carlos Castillo, durante la celebración Eucarística de la Solemnidad del Corpus Christi”, afirma el comunicado.

Los bancos y las paredes de la Basílica Catedral de Lima exhibieron fotografías enviadas por los familiares de cerca de cinco mil víctimas que deja la pandemia, recibidas por la oficina de prensa del arzobispado hasta el sábado 13 de junio.

“La Basílica de la Catedral de Lima se convirtió en un mural de fotografías en homenaje a las víctimas de covid-19”, describe el comunicado.

En su homilía, “Mons. Castillo refiriéndose al Evangelio de San Juan 6:51-58, cita el boletín, que ante la afirmación de Jesús “Yo so el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. El pan que yo daré es mi carne y lo daré para que el mundo tenga vida”, “la pregunta de los judíos ‘¿cómo puede darnos de comer su carne?’, expresa una preocupación solo material e individual, omitiendo la más importante, la espiritual”.

“Cuando yo tengo hambre es un problema material, cuando el otro tiene hambre es un problema espiritual, un problema de actitud, de como salimos de nosotros mismos, ante el miedo, ante la desazón, ante el hundimiento, nos encerramos, respiramos por la herida, no entendemos y cuando el Señor viene con su comida sutil, nos hace entender y comprender nuestras heridas, tomando la debilidad para convertirla en una fortaleza amorosa”, indicó.

“Jesús, que era de condición divina no retuvo para sí su categoría de Dios, sino que se anonadó para tomar la condición de siervo, ese es un llamado para todos los poderosos de la tierra, a abrir sus corazones y compartir lo que tienen”.

“Ahora que estos hermanos nuestros nos acompañan aquí con sus fotos, ahora que sufrimos y nos sentimos nada, recordemos que detrás del anonadamiento, como el amor de la madre que se anonada para que el hijo nazca, está la fuente inagotable del amor que nos resucita, nos levanta y nos destina a una nueva sociedad y también a la Gloria de Dios, a participar del reencuentro con nuestros hermanos”, precisó el arzobispo.

La oficina de prensa de la Arquidiócesis informó que el prelado recorrió tres veces el templo esparciendo incienso y agua bendita por bancas, paredes y murales cubiertos con fotografías.

De acuerdo con las cifras reportadas por las autoridades sanitarias de Perú al 14 de junio, hay 225.132 casos positivos de Covid-19 y el número de personas fallecidas asciende a 6.498.

Perú es el país en Latinoamérica con mayor número de contagios después de Brasil.

“En sus más de 400 años de historia, por primera vez la Catedral acogió las más de cinco mil intenciones por fallecidos, entre los que se cuentan médicos, bomberos, policías, militares, periodistas, historiadores, padres, madres, ancianos, niños, personas de todas las edades y estratos sociales, reunidos para ser despedidos simbólicamente en un acto de dignidad y reconocimiento a sus vidas”, afirma el comunicado.

El primado de Perú previamente convocó a la iglesia católica de Lima, invitando a párrocos, superiores y superioras mayores, rectores de iglesias, capellanes y sacerdotes de las arquidiócesis, presidentes de hermandades, movimientos eclesiales y fieles en general a unirse en oración y preparación para el Corpus Christi 2020, para “despedir simbólicamente a nuestros seres queridos, honrar su memoria y agradecer las huellas que dejaron en nuestras vidas”, cita un comunicado.

Un informe de TV Perú, destacó que “detrás de cada número hay una vida; Luis, Félix, Cristina, María, Ana y Jorge son algunos de los rostros de las víctimas que deja la lucha contra el nuevo coronavirus” en entrevista con Juan José Dioses, Jefe de Comunicaciones del Arzobispado de Lima. 

La nota televisada anunció que la ceremonia religiosa “busca dar consuelo a los deudos ya que el virus les quitó la posibilidad de acompañar a sus familiares en sus últimas horas”.

"Queremos acoger las intenciones de todas las familias de nuestro país y visibilizar esto para rendir homenaje y tributo a nuestros fallecidos y a la vez recordarles a las personas la importancia de mantener el distanciamiento físico, cumplir con la cuarentena y cuidar a nuestros seres queridos evitando cualquier tipo de exposición al virus”, enfatizó Dioses.