Los obispos de la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) exhortaron a los fieles católicos y a la población en general a vacunarse sin temor y por amor a los demás.

Mons. Freddy Bretón, presidente de la CED y Arzobispo de Santiago de los Caballeros, felicitó a los que ya se han vacunado e invitó a los que faltan a acercarse sin temor a los centros de vacunación.

“Reitero la invitación que ya hemos hecho, no solo yo sino cada obispo y la conferencia en pleno, invitando a la población a que acuda a los centros de vacunación. Felicito de todo corazón a los que ya lo han hecho, como nosotros que hemos recibido las dos dosis indicadas”, dijo el Prelado en un video publicado en la página de Facebook del Episcopado.

“Invitamos a todos a acercarse sin temor para que podamos entrar a una vida más plena, un poco más normal. Invito de todo corazón a que nos vacunemos por amor a los demás”, concluyó.

Según informa la dirección de comunicación y prensa de la CED, otros obispos como Mons. Víctor Masalles de la diócesis de Baní y Mons. Francisco Ozoria, Arzobispo de Santo Domingo, también alentaron a los fieles a recibir la vacuna contra el coronavirus.

Mons. Alfredo de la Cruz, Obispo electo de San Francisco de Macorís, señaló que la aplicación de la vacuna “debe ser un tema de conciencia y responsabilidad”, y que quienes se oponen a ella muestran “una religiosidad que corresponde a los tiempos arcaicos”.

Asimismo, Mons. Jesús Castro, Obispo de Nuestra Señora de la Altagracia en Higüey, indicó que vacunarse “representa un acto de amor hacia al prójimo y un deber ciudadano, por ello, seguimos motivando a la feligresía católica, así como a la población en general a inocularse y no prestar oídos a teorías que distorsionan el don de la vida humana”.

En diciembre de 2020, la Congregación para la Doctrina de la Fe en el Vaticano publicó una nota sobre “la moralidad del uso de algunas vacunas contra el COVID-19”, en la que precisó que “es moralmente aceptable utilizar las vacunas contra la Covid-19 que han utilizado líneas celulares de fetos abortados en su proceso de investigación y producción”.

El Papa Francisco ha alentado en distintas ocasiones a los gobiernos y las farmacéuticas a que hagan que las vacunas estén disponibles para todos, especialmente para los más pobres.

En febrero de 2021, el Santo Padre y el Papa Emérito Benedicto XVI recibieron la segunda dosis de la vacuna contra el coronavirus.

Debido a la polémica que aún suscita la vacunación, diversos moralistas y especialistas se han manifestado públicamente a favor de las vacunas contra el COVID-19, como el P. Tadeusz Pacholczyk, doctor en neurociencias por la Universidad de Yale y con un trabajo postdoctoral en la Universidad de Harvard, que en enero de este año explicó que un católico sí puede recibir una vacuna derivada de una línea celular de un feto abortado.

Asimismo, varios expertos como el médico español católico José María Simón Castellví, presidente emérito de la Federación Internacional de Asociaciones de Médicos Católicos (FIAMC), han respondido a una serie de mitos respecto a las vacunas.

El Dr. Simón Castellí explicó, por ejemplo, que “las vacunas contra el COVID-19 no tienen ningún compuesto que genere magnetismo. Tampoco ningún efecto ‘homeopático’ conocido”.