Una multitud de devotos se congregó el 9 de enero en las calles de Manila, Filipinas, para la celebración anual a Nuestro Padre Jesús Nazareno, popularmente llamado el Nazareno Negro o el Cristo Negro, en una de las manifestaciones de fe más populares del mundo. La estatua de madera tallada en México y llevada a la capital filipina a comienzos del siglo XVII, es adorada por millones de devotos católicos quienes creen que al tocar la imagen ocurre un milagro. (CNS foto Eloísa López, Reuters)
Una multitud de devotos se congregó el 9 de enero en las calles de Manila, Filipinas, para la celebración anual a Nuestro Padre Jesús Nazareno, popularmente llamado el Nazareno Negro o el Cristo Negro, en una de las manifestaciones de fe más populares del mundo. La estatua de madera tallada en México y llevada a la capital filipina a comienzos del siglo XVII, es adorada por millones de devotos católicos quienes creen que al tocar la imagen ocurre un milagro. (CNS foto Eloísa López, Reuters)

MANILA, Filipinas (CNS) — La policía incrementó las medidas de seguridad este año para la procesión religiosa de Nuestro Padre Jesús Nazareno, popularmente llamado el Nazareno Negro o el Cristo Negro de Manila, una de las manifestaciones religiosas de fe más grandes del mundo. 

"Nos han negado el acceso a Dios", dijo uno de los frustrados devotos, a quien se le impidió acercarse a la carroza que llevaba la imagen de Jesús en la cruz.  

Ucanews.org reportó que Víctor Marcelo (27), un devoto del Nazareno desde que tenía 17 años, se quejó de que policías con botas militares le pisaron sus pies descalzos.  

Las autoridades calculan que más de 2 millones de fieles, todos caminando descalzos para la ocasión, se habían incorporado en las primeras horas previas a la procesión del Cristo Negro, la cual generalmente dura unas 20 horas.

Estiman que más de 6 millones de fieles participan en la procesión religiosa, empujándose entre sí para tocar la imagen religiosa.

La imagen de madera, tallada en México y llevada a la capital filipina a inicios del siglo XVII, es atesorada por los católicos, quienes creen que al tocarla puede ocurrir un milagro.

La carroza con el Cristo Negro partió desde el Parque Rizal en Manila hacia una iglesia en el distrito Quiapo de la ciudad aproximadamente a las 4 a.m., una hora más temprano que en años anteriores.

Este año, un estimado de 14.000 agentes de seguridad fueron desplegados para asegurar que en la ruta se reduzcan, lo que los oficiales de policía describieron como "riesgos de posibles actos criminales y terroristas".

Las barricadas policiales rodearon la carroza con la figura, privando a muchos devotos de alcanzarla para tocar la imagen, una práctica que se ha convertido en un acontecimiento más importante que en previas procesiones.

Una fila de policías sosteniendo una cuerda también se ubicó a cada lado de las calles por donde pasó la procesión, impidiendo que muchos devotos se incorporaran al flujo de gente.

Imelda Francisco, quien se quedó despierta toda la noche esperando la procesión, se quejó de que la policía había "secuestrado" al Cristo Negro.

"¿Por qué nos impiden acercarnos al Señor? Dios es para todos nosotros, no sólo para funcionarios del gobierno, policías y sacerdotes", dijo Francisco.

La estricta seguridad, no obstante, no impidió que los devotos alcanzaran la carroza, conocida como "las andas", para tocar y pasar un paño por el rostro de la imagen.

"Era mi promesa. Tenía que hacerlo y nadie podía impedirme que lo haga", dijo Michael Almario, un devoto de 23 años que lo estaba haciendo por un familiar enfermo. 

Esta tradición se remonta al lejano año 1606

El Cristo Negro es una imagen que representa a Jesucristo de Nazaret arrodillado bajo el peso de la cruz, informan los medios del Vaticano. La fama de ser una imagen milagrosa deriva del incendio que destruyó la nave de los misioneros, dejando intacta la estatua que primero fue colocada en la iglesia de Bagumbayan – actualmente Luneta, en los alrededores de Manila – el 10 de septiembre del mismo año. Posteriormente, en 1608, la estatua fue trasladada a la parroquia de San Nicolás de Tolentino, donde permaneció hasta finales del 1700.

El entonces arzobispo de la capital, Monseñor Basilio Sancho de Santa Justa, ordenó su traslado a la Iglesia del distrito Quiapo, en Manila, donde se encuentra hoy para ser venerada en la Basílica Menor del Nazareno Negro.

En 1650 el Papa Inocencio X aprobó el culto a la imagen y autorizó la “Cofradía de Nuestro Santo Jesús Nazareno”. También el Papa Pío VII dio su bendición apostólica a esta imagen de Cristo y a su culto en 1880 y concedió la indulgencia plenaria a los que piadosamente rezaran ante la imagen.