La religiosa colombiana, María Berenice Duque Hencker fue reconocida como beata por el papa Francisco y firmó el decreto que reconoce el milagro realizado por su intercesión, el cual permitirá su beatificación. María Berenice Duque Hencker fue la fundadora de las Hermanitas de la Anunciación.

El Pontífice firmó el decreto, junto con otros, entre ellos el decreto que reconoce el milagro que permitirá también la beatificación del Papa Juan Pablo I, tras recibir en audiencia este miércoles 13 de octubre al Prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, el Cardenal Marcello Semeraro.

El milagro obtenido por intercesión de la Sierva María Berenice Duque Hencker, reconocido por la Postulación de la Causa tras ser examinada por la Congregación fue la sanación de un hombre con pandisautonomía grave y progresiva con insuficiencia multiorgánica grave y limitación motora.

La curación milagrosa se produjo el 12 de abril de 2004 en Medellín, Colombia.

El hombre, un joven nacido en 1987, tenía problemas de salud desde pequeño. A los siete años comenzó a presentar desequilibrios físicos como náuseas, cansancio y dolor muscular.

En 1996 sufrió por primera vez una pérdida de conocimiento repentina.

Desde entonces, esos episodios se le repetirían más veces, en ocasiones, varias veces un mismo día.

Un año después del primer episodio, su cuadro clínico empeoró con disturbio también a nivel gastrointestinal.

Se le diagnosticó una disfunción neurológica progresiva grave.

El paciente fue sometido a numerosos exámenes médicos e intervenciones quirúrgicas.

En 2004 el joven padecía ya una amplia inmovilidad e incapacidad para alimentarse por sí mismo, por lo que se le proporcionaban los alimentos por medio de una sonda.

Además, padecía insoportables dolores musculares y viscerales. Finalmente, fue dado de alta del hospital y se le prescribieron cuidados paliativos en su domicilio.

Debido a la falta de mejoría, el joven comenzó a rezar a María Berenice Duque Hencker por sugerencia de una religiosa de las Hermanitas de la Anunciación.

La religiosa le regaló también una medalla de Madre María Berenice y una estampa con la oración.

El 12 de abril de 2004, cuando se encontraba rezando a la Venerable, sintió una fuerte y repentina sensación de frío en todo el cuerpo y vio descender dos rayos de luz.

De forma espontánea, se levantó de su silla de ruedas, a pesar de que los médicos habían certificado su inmovilidad, y comenzó a mejorar rápidamente.

Poco a poco, pero de forma constante, fue capaz de volver a caminar, de alimentarse por sí mismo y logró recuperar su vida cotidiana.

Finalmente, los médicos que antes habían definido su caso como incurable, certificaron que el paciente se había curado de su dolencia, que era autosuficiente y que llevaba una vida normal.

Breve biografía

María Berenice Duque Hencker nació en 1898 en Caldas, Colombia. Sintió desde joven la vocación a la vida religiosa y en 1917, cuando tenía 19 años, ingresó en la Congregación de las Dominicas de la Presentación.

Su intenso amor a Dios, que no dejó de crecer a lo largo de su vida religiosa, le inspiró un ardiente celo apostólico al servicio de la evangelización.

En 1943 fundó la Congregación de las Hermanitas de la Anunciación, y a continuación, fundó la Congregación las Hermanas Misioneras.

Según declaraciones a ACI Prensa del arzobispo Emérito de Caracas, cardenal Jorge Urosa Savino, “fue una mujer de fe cristiana viva y firme, de intensa piedad mariana y de gran temple, emprendedora, entusiasta y de muchas iniciativas para anunciar el nombre y el amor de Dios a los más necesitados”.