El diácono Ricardo Cervantes y su hijo rezan en la iglesia Nuestra Señora de la Montaña, en Ashland el Jueves Santo. (Cortesía Lupita Suárez).
El diácono Ricardo Cervantes y su hijo rezan en la iglesia Nuestra Señora de la Montaña, en Ashland el Jueves Santo. (Cortesía Lupita Suárez).

Caminando y orando con devoción por el campus de la iglesia en Ashland, los feligreses de Nuestra Señora de la Montaña honraron la muerte de Jesucristo el Viernes Santo por la tarde con el rezo del Vía Crucis.

 

Al llegar la noche, los fieles se reunieron de nuevo en la parroquia para la liturgia del Viernes Santo para escuchar la historia de pasión y venerar la cruz.

 

La veneración, en la que los fieles suelen presentarse a tocar la cruz que simboliza la pasión de Jesucristo, se hizo desde los bancos debido a las restricciones vigentes por la pandemia de coronavirus Covid-19.

 

"Si alguna vez dudas del amor de Dios por ti, mira la cruz", le dijo el padre Brent Crowe, pastor de la parroquia, a los feligreses durante su homilía del Viernes Santo.

 

El padre Crowe comenzó su homilía haciendo referencia a una historia en las Crónicas de Narnia en la que el personaje Digory le pide al personaje Aslan que salve a su madre.

 

Las dos criaturas son las únicas en Narnia que entienden lo que es el dolor, dijo el Padre Crowe.

 

Jesucristo "se unió en una muerte como la nuestra, para que podamos compartir su resurrección", dijo el sacerdote, quien estaba vestido de rojo para el servicio del Triduo Pascual.

 

—        Sarah Wolf