Francisco Lara/El Centinela
Timber Joey siempre se hace presente creando una atmósfera única en el corte del árbol, para la celebración de los goles de los Timbers.
Francisco Lara/El Centinela
Timber Joey siempre se hace presente creando una atmósfera única en el corte del árbol, para la celebración de los goles de los Timbers.
El argentino Sebastián Blanco anotó el gol que le dio la victoria a los Timbers en el Clásico Cascadia.

Con un triunfo de 1 a 0 frente a sus archirrivales, el Seattle Sounders, los Timbers de Portland lograron su cuarta victoria al hilo y su tercera consecutiva en casa, frente a un Providence Park lleno a reventar.

Fue un partido de ida y vuelta, la estrategia al 100%, con ataques por los dos lados, por los costados y por el centro, así como intervenciones importantes de los dos guardametas, el cual mantuvo a los espectadores en el filo del asiento.

Y es que así son todos los partidos en los que se enfrentan estos viejos conocidos y rivales de siempre. Llenos de buen futbol, pero también de juego ríspido y fuerte.

Esta fue la edición número 100, de este bien llamado clásico, entre Portland y Seattle. Y esta vez los jugadores tampoco quedaron nada a deber.

El cero se mantuvo en el marcador, hasta que al minuto 86 el sueco Samuel Armenteros, puso un pase filtrado para el argentino Sebastián Blanco el cual lo dejo solo y este únicamente cruzó la pelota sobre la salida del arquero, para ponerla en el fondo de la red, marcando así su quinto gol de la temporada.

Este gol fue un gran premio por el esfuerzo realizado durante todo el partido por los jugadores de los Timbers.