Sarah Wolf/El Centinela
La Virgen de Fátima realizó un peregrinaje por varias parroquias de la arquidiócesis dejando bendiciones y corazones llenos de paz a su paso.
Sarah Wolf/El Centinela
La Virgen de Fátima realizó un peregrinaje por varias parroquias de la arquidiócesis dejando bendiciones y corazones llenos de paz a su paso.

El silencio y la oración. La reflexión ante la Virgen María. La presencia de la Virgen de Fátima que en su peregrinaje por varias ciudades de Oregon en este mes de octubre, el Mes del Rosario, nos lleva a detenernos en reflexión en medio del día a día.

Varias parroquias del estado recibieron la visita de la imagen peregrina de la Virgen de  Fátima este mes, en que la Iglesia celebró los 100 años de las apariciones el pasado 13 de octubre.

Si recordamos la importancia de este hecho que los católicos de fe celebran, podemos ver cómo este mes del Rosario, en su mensaje a los peregrinos presentes en la Plaza de San Pedro del Vaticano para asistir a la Audiencia general, el Papa Francisco recordó la petición de la Virgen María en Fátima: “Querría que en cada país se rezara con el rosario”.

El Santo Padre recordó que hace 100 años tuvieron lugar las apariciones de la Virgen de Fátima y que en cada una de ellas la Virgen pedía que se rezara el Rosario.

Así, el Santo Padre invitó a los católicos: “Respondiendo a su petición, recemos juntos por la Iglesia, por la Sede de Pedro y por las intenciones de todo el mundo”, reiteró.

“Pidamos perdón por los pecados. Recemos por la conversión de los escépticos, por todos los que niegan a Dios y por las almas del purgatorio. ¡A todos vosotros que rezáis el Rosario, os bendigo de corazón!”.

El Papa Francisco realizó invitó con esta petición este mes de octubre, mes dedicado por la Iglesia de forma especial al rezo del Rosario.

En Oregon, las parroquias siguieron este llamado y los fieles llegaron para postrarse a los pies de la imagen peregrina de la Virgen de Fátima, en un tour por la ceremonia del 13 de octubre por el Centenario de su última aparición. Dentro de la agenda la Virgen de Fátima estuvo en The Grottopara la solemne ceremonia del Sol con el Arzobispo Alexander Sample.

La visita de la Virgen de Fátima a Oregon en el Mes del Rosario llegó a varias parroquias entre las que se encuentran, la Iglesia Santa María, en Corvallis. El martes 10 de octubre estuvo en la Iglesia Santa Mónica en Coos Bay. El pasado miércoles 11 de octubre, en la Iglesia San José de Roseburg. El jueves 12 de octubre en Iglesia Santa María en Eugene. El viernes 13 de octubre en la solemne celebración del Milagro del Sol por el Centenario de las Apariciones en The Grotto, Portland a partir de las 12 del día hasta las 8.30 de la noche, presidida por el Arzobispo Alexander Sample, como el momento cúlmen de este centenario.

Durante su paso por las parroquias, los católicos se acercaron a la imagen para rezar el santo Rosario, como ella lo pidiera y como el Santo Padre lo ha pedido: “Querría que en cada país se rezara con el Rosario”.

Esa petición fue escuchada por los católicos de Oregon que llegaron a las diferentes parroquias para orar ante la imagen de la Virgen de Fátima. En la Iglesia St. Stephen   fue una mañana solemne de silencio. Una mañana en la que hubo un espacio para la reflexión. Una mañana de oración en un espacio solemne.

Al entrar a la iglesia era inevitable no buscar con la mirada la hermosa estatuilla de la Virgen de Fátima. Estaba al costado derecho del altar, iluminada con una luz que mostraba el detalle de su rostro, el corazón en su pecho y el rosario en su mano derecha. La postura de la Virgen de Fátima inclinada ante los fieles que uno a uno se acercaron a ella, se veía en una actitud maternal. 

Al estar al frente de la imagen, era inevitable sentir su presencia. Sentir la presencia de la Madre protectora. Sobre todo la presencia de esta hermosa imagen de la Virgen de Fátima que en este centenario de sus apariciones nos lleva a meditar sobre el valor de su petición.

Nada más valioso que orar ante sus pies el Rosario. Como Ella lo pidió.

Orar con el Santo Rosario en la mano, para meditar en los misterios y hacerlo despacio para lograr que el mensaje llegue interiormente a nuestro espíritu.

Este mes, a los pies de Nuestra Señora de Fátima, el Santo Rosario toma la importancia de su petición a los pastorcitos y que hoy todos debemos darle a la hora de sentarnos a orar.