Katie Scott/El Centinela
Aylin, una estudiante de La Salle de Milwaukie, OR, muestra a su mamá Luz un proyecto escolar, universidades católicas de la región, buscan que mas estudiantes hispanos ingresen a sus aulas.
Katie Scott/El Centinela
Aylin, una estudiante de La Salle de Milwaukie, OR, muestra a su mamá Luz un proyecto escolar, universidades católicas de la región, buscan que mas estudiantes hispanos ingresen a sus aulas.

Las vacaciones terminan y las aulas abren sus puertas para iniciar un nuevo año escolar. Los estudiantes se llenan de responsabilidades y al mismo tiempo los padres de familia se unen a esta dinámica.

La Salle es uno de los colegios que ha creado un espacio académico, en el cual los estudiantes hispanos son reconocidos.

Maritza Méndez consejera bilingüe de La Salle en entrevista con El Centinela compartió cómo se adelanta una labor para lograr que los hispanos sean parte de la comunidad escolar.

“Soy consejera al igual que coordinadora del programa de San Miguel.  Este programa provee becas para que los estudiantes puedan asistir a La Salle, al igual que apoyo adicional para llegar a la universidad. Tengo aproximadamente 90 estudiantes en total y 40 de ellos son parte del Programa San Miguel”.  

Su experiencia con los estudiantes es interesante. “No todos mis alumnos son hispanos, pero en el programa San Miguel aproximadamente 50% son hispanos de varios países incluyendo México, El Salvador, y Guatemala”. 

“La meta en mi trabajo como consejera es poder ayudar a los estudiantes a navegar los cuatro años de la secundaria, los cuales sabemos pueden ser muy difíciles.  Trabajamos con ellos en lo académico, personal/social, al igual que  ayudándoles a identificar carreras que les interesan. Nos aseguramos de que estén listos para tomar los pasos necesarios para llegar allí”.

Con el cambio e inicio del año escolar hay nuevos retos. “Cada año trae algo nuevo para nuestros estudiantes y eso puede significar una nueva área de estrés. En la secundaria tienen maestros nuevos cada año y las clases son diseñadas para aumentar en dificultad”.

La Salle busca ser un espacio educativo en el cual se ven los retos estudiantiles. “Lo que yo deseo para mi estudiantes es que ellos sepan que yo estoy aquí para ayudarlos con cualquier cosa que les esté causando estrés, ya sea una situación difícil en casa o algo simple como no poder abrir su locker.  Yo les garantizo que no siempre voy a tener todas las respuestas, pero lo que siempre haré es poner mi mayor esfuerzo para buscarlas juntos”.

 

Juventud

“Creo que todos tenemos una perspectiva diferente e importante que podemos aportar y contribuir tanto en clase, como en el mundo”, explicó Maritza.

“Cuando uno es joven a veces puede ser difícil  compartir nuestras experiencias por temor a ser señalado en una manera negativa. Yo comparto mis propias experiencias con mis estudiantes con el deseo de enseñarles ejemplos de personas latinas profesionales, que también navegamos algunos de los mismos obstáculos.  También intento crear comunidad entre ellos mismos por parte del Programa de San Miguel, para que tengan compañeros con los cuales puedan contar cuando enfrenten dificultades”.

La dinámica escolar continúa en casa. “Para nuestros estudiantes completar tareas en casa puede ser difícil porque quizás no tienen alguien que les pueda ayudar con cierta materia o  quizás tienen otras responsabilidades como un trabajo, deportes, o ayuda a sus familiares”.

  “Tomando esto en cuenta, intentamos ofrecer a nuestros estudiantes oportunidades para completar sus tareas durante el día escolar, antes o después de la escuela. Así tienen un maestro que les puede ayudar cuando lo necesiten. Lo más importante aquí es trabajar como equipo para encontrar soluciones. Para poder hacer esto es muy importante que la familia se comunique con el consejero de su estudiante”.

 La vida diaria puede ser un factor de estrés en el estudiante. “Los problemas o preocupaciones que cada estudiante lleva consigo varía de estudiante a estudiante.  A veces ellos simplemente necesitan que alguien los escuche y a veces necesitan más herramientas para poder solucionar un problema o ser conectados con otros recursos en la comunidad”.    

   En La Salle la meta es que “cada estudiante, después de 4 años, esté preparado para entrar a la universidad, si eso es lo que desean hacer.  Ya que los requisitos de cada universidad son diferentes, nuestro equipo de consejeros trabaja arduamente para asegurarnos de que estamos teniendo conversaciones para que ellos sepan cómo llegar a sus metas ya sea en PCC, Harvard, OSU o cualquier otra universidad”.

“Cada mes trae sus expectativas, Septiembre reajustándose a sus nuevas clases y octubre tomando el PSAT (examen que los prepara para el SAT el cual es necesario cuando están aplicando a la universidad) por ejemplo”.  

 

rocior@ocp.org