Neal McKeever, un asesor financiero del programa Save First Financial Wellness de Caridades Católicas, ayuda a un cliente a aprender cómo equilibrar un presupuesto. (Cortesía Caridades Católicas)
Neal McKeever, un asesor financiero del programa Save First Financial Wellness de Caridades Católicas, ayuda a un cliente a aprender cómo equilibrar un presupuesto. (Cortesía Caridades Católicas)
La mujer ya no podía soportarlo. Escapó del hombre abusador, tomó a sus tres hijos y dentro de su van empezó a vivir en las calles de Portland. Ella sabía que todos en algún momento necesitamos ayuda y llamó a Caridades Católicas de Oregón. Trabajadores sociales le ayudaron a encontrar un domicilio temporal, un grupo de apoyo para víctimas de violencia doméstica y consejería.

La crisis había pasado y estaba lista para reiniciar su vida con una base más sólida. Como casi todo el que entra a las instalaciones de Caridades Católicas, la mujer no sólo necesitaba dinero sino las herramientas para conseguir el éxito financiero.

Ella ingresó en el programa de Catholic Charities Save First Financial Wellness, una iniciativa que le enseña a la gente a ahorrar, hacer un presupuesto y gastar de forma inteligente. Después de un par de años de trabajar con administradores de casos y mentores voluntarios, la mujer ha sido promovida en su trabajo y encontró una vivienda cerca del colegio al que asisten sus hijos. A través del programa Save First está ahorrando para comprar una casa y en los próximos años espera reunir su cuota inicial.

Esto es lo que puede pasar cuando la caridad incluye la creación de relaciones personales y buenos consejos, dice Molly O’Donnell, directora de Save First. O’Donnell quién es miembro de la Parroquia Santo Rosario, Holy Rosary, en Portland, conoce la experiencia. Ella también sufrió violencia doméstica y un período financiero turbulento mientras criaba cuatro hijos como madre soltera. Ella diseñó el curriculum para Save First con base en su experiencia y en su lectura de los libros del consejero financiero Dave Ramsey, quién sugiere darle prioridad a pagar las deudas.

“Me di cuenta de que no necesitaba vivir de quincena en quincena”, dijo O’Donnell. “No necesitas vivir con estrés”. O’Donnell pagó lo que debía, empezó a ahorrar para una casa y ahora tiene una vida completamente diferente y estable.
La misma historia la han repetido muchos clientes de Save First. Negocios locales que confían en Caridades Católicas han empezado a notar el buen trabajo que realiza Save First.

Providence Health Services, la Clínica de Vancouver y Burgerville le han pedido a Save First que sirva como su programa de emergencia cuando sus empleados experimentan problemas personales o financieros. Las compañías quieren el bienestar de sus empleados. Es cuestión de respeto a la dignidad humana y también es un buen negocio ya que es una ventaja mantener a los empleados. Muchas compañías grandes y nuevas están cerca de unirse a Save First.
Esos contratos hacen posible que Caridades Católicas pueda ofrecer ayuda financiera a muchas personas.

Parte clave del programa son los consejeros financieros voluntarios. Ellos, no sólo dan consejo, sino que a través de su relación con los clientes, los inspiran a ser ahorradores responsables.

“Si las personas van a cambiar su comportamiento, necesitan esa responsabilidad, esa relación, esa confianza”, dice O’Donnell.

Caridades Católicas tiene 65 consejeros trabajando con 150 clientes. Siempre se necesitan más consejeros. Los nuevos reciben entrenamiento, incluyendo sesiones de consejería simuladas. Ellos no necesitan ser expertos en finanzas para empezar, solo tener “el corazón de un maestro”, explica O’Donnell.

Save First cuenta con consejeros que hablan español y administradores de casos. Caridades Católicas trabaja frecuentemente con inmigrantes refugiados que tienen necesidades financieras particulares tan simples como aprender a dar cambio, escribir un cheque o abrir una cuenta de ahorros.

Si bien los clientes de servicios sociales de Caridades Católicas son frecuentemente referidos a Save First, algunas veces los empleados referidos que vienen a Save First son referidos a otros servicios, como para el tratamiento contra el abuso de sustancias, cuidado de salud mental o consejería matrimonial.

O’Donnell dice que el enfoque integral que se ofrece junto con la creación de relaciones a cada paso, ayuda a que la gente encuentre su poder interno de recuperación”.

“A veces buenas personas sufren inesperadas crisis financieras”, dice. “Estamos aquí para ellas”.


— Ed Langlois
Catholic Sentinel