El Padre Dave Zegar, pastor de la parroquia de St. Andrew en el No-roeste de Portland y otros líderes comunitarios, ofrecieron una confe-rencia de prensa esta mañana para pedirle a la gente que contacte a sus representantes acerca del proyecto de ley 2508 de la Cámara de Representantes también conocido como el Decreto de Bienvenida a los Refugiados.
 
El proyecto está patrocinado por Carla Piluso, una miembro de la pa-rroquia St. Clare, quién representa a Gresham. Ella describe el proyec-to en su sitio web, como proveedor de “fondos para apoyar a las agen-cias de reubicación voluntarias, que realizan un trabajo importante pa-ra ayudar a los refugiados de Oregón a alcanzar el camino a la estabi-lidad”.
 
El proyecto es necesario porque el presupuesto federal de los servicios para refugiados ha sido reducido drásticamente. HB 2508 proveería $4.5 millones durante dos años para financiar servicios para refugiados que ya están establecidos en Oregón y para los que llegarán.
 
La mayoría de los ponentes en la conferencia fueron refugiados. Salo-me Nanyenga dijo, “Usted necesita ayuda para navegar el sistema”. Ella dijo que su familia ha sido exitosa, sólo por el intenso cuidado que su caso recibió. “Nadie puede hacer esto sólo”.
 
Nanyenga, quién es originalmente de la República Democrática de Congo y ahora trabaja en la Casa Africana (Africa House), dice que la educación previa de un refugiado no importa. “El sistema aquí es tan distinto”, ella dijo, agregando que los refugiados llegan con una canti-dad de esperanzas pero también muchos traumas.
 
Saud Elmi, una refugiada de Somalia, habló a cerca de sus dificultades para educar a sus cinco hijos, todos ellos estudiantes de escuelas públi-cas. “Sólo podemos hacer esto si trabajamos juntos”, dijo Elmi.
 
Francis Kham, director de la Comunidad Católica Zomi de Portland y miembro de la junta directiva de las Caridades Católicas (Catholic Cha-rities), le pidió a la gente de Oregón que apoyen el proyecto “para que podamos ser contribuidores de por vida”.
 
Ali Sarhan, un refugiado de Iraq, dijo que su familia no lo hubiera lo-grado sin los servicios que recibieron. Ahora su esposa es una maestra, él es un administrador de casos de otros refugiados, y su hija, una de cuatro hijos, asiste a la universidad.
 
Matthew Westerbeck, el administrador del programa de servicios para refugiados de Caridades Católicas, enfatizó lo mucho que los refugiados contribuyen a Oregón. “Necesitamos involucrarnos para estabilizar el financiamiento”, dijo.
 
Mientras la mayoría de los expositores se refirieron al imperativo  hu-mano de ayudar a los refugiados, las pancartas ofrecieron estadísticas económicas. Las cifras demostraron que los refugiados son buenos para la economía, ya que en el largo plazo pagan más dinero en impuestos del que reciben durante los primeros años que están en el estado.
 
Recientemente, Caridades Católicas han ayudado cerca de 600 refu-giados al año. Westerbeck espera reubicar un máximo de 140 refugia-dos este año.
 
En su totalidad, los Estados Unidos recibirá la menor cantidad de refu-giados, cerca de 20.000, desde que el programa de reubicación se fun-dó en 1980. Ese programa de reubicación históricamente ha financiado nueve agencias alrededor de la nación para ayudar a los refugiados a encontrar el camino a sus nuevos hogares. La Conferencia Americana de Obispos Católicos (USCCB por sus siglas en inglés) ha sido una de las nueve. Desde entonces, la USCCB ha trabajado con las Caridades Cató-licas locales como la de Oregón.
 
Las Caridades Católicas les dan la bienvenida a los refugiados en el ae-ropuerto y les ayuda a encontrar vivienda, conectar los servicios públi-cos, registrar a sus hijos en el colegio, obtener cuidado de salud y otras cosas básicas.
 
Bajo el Proyecto 2508, el Departamentos de Servicios Humanos de Oregón otorgará los fondos necesarios para mantener abiertas las puertas de las oficinas de reubicación de las Caridades Católicas, donde la mitad del personal ha sido despedido.
 
New York y Utah han optado por reforzar los fondos para los refugiados en esos estados.