El departamento de Inmigración y Control de Aduanas lanzó una operación para encontrar y deportar a inmigrantes indocumentados que no salieron voluntariamente de los Estados Unidos a pesar de haberse comprometido a hacerlo, según reporte publicado por la cadena de noticias CNN el 22 de octubre.

Es la última de una serie de operaciones lanzadas por ICE, el brazo encargado de hacer cumplir la ley del Departamento de Seguridad Nacional, en los últimos meses después de que la agencia anunciara que centraría en gran medida la aplicación de la ley en proteger la seguridad pública en medio de la pandemia de coronavirus.

En el plazo hasta el 3 de noviembre, el ICE y el DHS están ampliando el mensaje con discursos y ruedas de prensa, una serie de operaciones, particularmente en jurisdicciones santuario que han adoptado políticas para limitar la cooperación entre las autoridades locales y las autoridades federales de inmigración.

En la ciudad de Bend, en Oregon, agentes de ICE arrestaron el 13 de agosto a dos inmigrantes a pesar de que una multitud de manifestantes intentaron impedirlo. Las dos personas arrestadas eran trabajadores y padres de familia, según informaciones de los medios locales.

La gobernadora Brown manifestó su rechazo a la política de inmigración de Trump y publicó en un mensaje de twitter “Estoy consternada por las acciones insensibles de la administración Trump en Bend dirigidas a atacar a las comunidades inmigrantes y dispersar con fuerza a una multitud de miembros de la comunidad y el clero quienes preocupados expresaron por horas su mensaje contra la injusticia”.

ICE también anunció esta semana que amplió un procedimiento para acelerar las deportaciones para incluir inmigrantes indocumentados en cualquier parte de los EE. UU. y que no pueden comprobar haber vivido en Estados Unidos por más de dos años.

La operación, llamada “Promesa incumplida", se describe como dirigida a “extranjeros ilegales que incumplieron su compromiso o promesa hecha a los Estados Unidos de abandonar el país ante la orden voluntaria de hacerlo”, se lee en la nota.

Generalmente, las personas que residen ilegalmente en los Estados Unidos pueden optar por abandonar el país bajo una figura jurídica conocida como “salida voluntaria” en una fecha específica y evitar las consecuencias de la deportación; como el arresto y la detención, así como algunas prohibiciones en el reingreso.

Esta última operación tiene la intención de apuntar a aquellos que dijeron que dejarían los EE. UU. en una fecha determinada, pero no lo hicieron.

“Desafortunadamente, a lo largo de los años, miles de extranjeros han aceptado el beneficio de VD (Voluntary Departure) sin cumplir su promesa al gobierno — no salir oportunamente de los Estados Unidos”, dice el memorándum.

También señala que se dará prioridad a las personas con sentencias condenatorias por crímenes.

En el año fiscal 2020, 16451 inmigrantes recibieron la aprobación para una orden de salida voluntaria por un juez de inmigración, según los Registros de la Universidad de Syracuse, entidad que hace seguimiento y mantiene datos estadísticos de las cortes de inmigración.

Al preguntar sobre la operación, ICE manifestó que no comenta sobre “asuntos sensibles a la aplicación de la ley que pueda afectar negativamente a nuestros oficiales y al público”.

“Sin embargo, todos los días como parte de las operaciones rutinarias, la Inmigración y el Control de Aduanas de los Estados Unidos —ICE— por sus siglas en inglés, se enfoca en arrestar a extranjeros criminales y otras personas que han violado las leyes de inmigración de nuestra nación”, dijo un portavoz de ICE en un comunicado.

Bajo la administración Obama, las operaciones dirigidas únicamente a personas que aceptaron la salida voluntaria pero no salieron eran eliminadas, dijo John Sandweg, exdirector interino de ICE bajo el expresidente Barack Obama, agregando que los recursos se destinaron para enfocarse en los criminales. Sandweg señaló, sin embargo, en esto puede que haya una mezcla.

“Una razón por la que, históricamente, ICE ha querido hacer cosas así es porque puede aumentar los números de deportación”, dijo Sandweg.

El secretario interino de Seguridad Nacional, Chad Wolf, dijo el jueves que, desde el 19 de septiembre, “ICE ha deportado a más de 182000 extranjeros, incluidos 4000 conocidos como presuntos pandilleros” en el último año fiscal, advirtiendo que las cifras aún no se han finalizado.

El último cambio para ampliar lo que se conoce como “remoción expedita” trata de encontrar a una red más amplia de inmigrantes indocumentados sujetos al procedimiento de deportación rápido conocido como “expulsión acelerada”, que permite a las autoridades de inmigración remover a un individuo sin una audiencia ante un juez de inmigración.

Anteriormente, los inmigrantes indocumentados capturados dentro de 100 millas de una frontera terrestre y dentro de los 14 días de la llegada estaban sujetos al procedimiento.

Abogados y organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes han elevado su voz de preocupación por el cambio y alertaron que se trata de una práctica violatoria del derecho al debido proceso de las personas sujetas a expulsión.

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